Emboque de Luz visto desde el paseo flotante | Foto © CiberCuba

9 recovecos mágicos que debes visitar si vas al Centro Histórico de La Habana

Si de visitar La Habana Vieja se trata, entonces no te pueden faltar algunos de sus rinconcitos mágicos que, junto a los de obligatoria visita, conforman la belleza y atractivo esencial de la capital de todos los cubanos. 

1. Sede Danza Teatro Retazos: Epicentro para lo mejor de la danza contemporánea en Cuba que funge como sede actual de una de las compañías más reconocidas de esta expresión artística dentro la isla. Retazos, bajo la dirección y coreografía de Isabel Bustos, protagoniza anualmente el Festival La Habana Ciudad en Movimiento, en el cual los bailarines toman por asalto cada callejuela del centro patrimonial y las convierten en sus propios escenarios, valiéndose de enérgicos movimientos que se confunden con la expresividad misma de la ciudad.

2. Iglesia de La Merced: Considerada por muchos como la iglesia más hermosa de La Habana Vieja y de visita obligatoria por los babalawos cubanos. Por su sobria arquitectura es casi imperceptible en el vertiginoso paisaje urbano, sin embargo esta construcción iniciada en el siglo XVII es dueña de un suntuoso interior ornamentado con pinturas murales de renombrados artistas plásticos cubanos, siendo ello uno de sus principales atractivos. Este recinto religioso se sitúa en la calle Cuba entre Merced y Paula.

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3. La Marca: Estudio-galería de arte corporal creada en el año 2015, que vincula la ancestral práctica del tatuaje con expresiones contemporáneas de las artes plásticas y visuales como el diseño gráfico, el teatro, la danza, la literatura y la música “con una visión desde la comunicación y la cultura para el desarrollo, con enfoque de género”, como destaca en su propio sitio web. De proyección comunitaria, La Marca se complementa con una tienda de artículos artesanales de ediciones limitadas, con un marcado énfasis en el diseño de autor. Se encuentra en la calle Obrapía entre Oficios y Mercaderes.

4. El callejón de los peluqueros: Bajo el nombre de Proyecto Artecorte, esta iniciativa de carácter mayormente privado se fundó en el año 1999 para vincular el arte y técnicas de la peluquería, la moda y el estilismo con el desarrollo comunitario, dando como resultado el renacer autosustentable de una buena porción del barrio patrimonial habanero. En este espacio, que tuvo como génesis el salón de belleza y casa-museo de la Barbería, del estilista Gilberto Valladares, conviven bares, paladares, espacios de artesanías y confecciones textiles, sitios de objetos coleccionables y museables, y varios lugares donde hacerse un corte de cabello. Ocupa un buen tramo de la tramo de la calle Aguiar entre Peña Pobre y Avenida de las Misiones.

5. El coche Mambí: Un vagón de ferrocarril construido en EE.UU y traído a Cuba en 1912 para  ser utilizado como coche presidencial. Se trata de un “palacio” sobre ruedas, con un elegante comedor, ventanas de madera con persianas y ventiladores que refrescan el ambiente con nieve carbónica. Su confort y exclusividad lo hicieron muy popular entre los candidatos y presidentes cubanos durante los períodos de campaña electoral de la primera mitad del siglo XX. Por tal razón, durante su período de actividad, viajaron en él José Miguel Gómez, Mario García Menocal, Alfredo Zayas y Fulgencio Batista. Hoy es una pieza histórica y de museo abierta al público interesado y ubicada en la calle Churruca.

6. El Emboque de Luz: Este lugar en específico se encuentra bajo terminación constructiva en estos momentos pero aseguramos será un rincón especial para disfrutar de la Bahía de La Habana, el Puerto y La Alameda de Paula en todo su esplendor. De diseño moderno, estructura de metal y fachada mayormente acristalada, el emboque fungirá como atracadero de las lanchitas con rutas puerto-Regla y puerto-Casablanca. En la primera planta funcionará el muelle, mientras que el segundo servirá de cafetería-mirador para aprovechar la vista marítima única.

7. Clandestina: Impulsado por una joven diseñadora cubana, este es un espacio creativo en el que confluyen armoniosamente el arte y lo comercial. Es un atelier expositivo y personalizado que se ha convertido en una referencia para los amantes del diseño. Situada en la calle Villegas, entre Teniente Rey y Muralla, Clandestina comercializa piezas de vestir como pullovers y camisetas con diseños exclusivos, serigrafías, juguetes de plástico reciclado y otros artículos de regalo. Cuenta, además, con una zona expositiva donde de forma mensual se presentan artistas locales, que incursionan en la pintura, la escultura, o la fotografía.

8. Callejón del chorro: Donde se encuentra el Taller experimental de la Gráfica y atestado hoy de mil y un comercios y negocios particulares, sobre todo destinados al sector de servicios gastronómicos, el callejón ubicado en una de las cuatro esquinas de la Plaza de La Catedral acoge a Doña Eutimia, una de las más exquisitas y visitadas paladares en La Habana, conocida por su tradicional forma de llevar a la vida los más clásicos platillos de la cocina criolla cubana.

9. Croissantería-Repostería Bianchini: Una pequeñísima, íntima y decorada repostería de estilo francés y centroeuropeo, ubicada precisamente en el Callejón del Chorro. Algunas de sus especialidades son los croissants de chocolate, las mini magdalenas, el pan de plátano, las galletas de jengibre y el típico bizcocho de naranja, guayaba o menta para tomar con el café o el té. Dispone de dos locales en el mismo centro patrimonial de La Habana Vieja, la original en San Ignacio No. 68 (colindando con la Plaza de la Catedral) y la sucursal en Sol No. 12 (junto al Museo del Ron, en la Plaza Vieja).

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