Censura Estados Unidos sitios web de temas cubanos

Esta noticia es de hace 12 años
Steve Marshall es un agente de viajes inglés. Vive en España, y vende opciones de viajes a europeos que desean ir a lugares soleados, incluyendo de Cuba. En octubre, cerca de 80 de sus sitios Web dejaron de funcionar, gracias al gobierno de los EEUU. Los sitios, en inglés, francés y español, llevaban funcionando desde 1998. Algunos como www.cuba-hemingway.com, eran literarios. Otros como www.cuba-havanacity.com, trataban temas de historia y cultura de Cuba. Y otros como www.ciaocuba.com y www.bonjourcuba.com — eran puros sitios comerciales dirigidos a turistas italianos y franceses. “Vine por la mañana al trabajo y no teníamos ni una sola reservación,” dijo el Sr. Marshall por teléfono desde las Islas Canarias. “Pensamos que era un problema de desperfecto técnico.” En cambio resultó ser que los sitios Web del Sr. Marshall habían sido incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro de los EEUU, y a consecuencia de esto, el registro de su dominio que es la compañía eNom Inc. los había inactivado. El Sr. Marshall dijo que eNom le había dicho que así había sido después que recibieran una llamada del Departamento del Tesoro, la compañía que radica en Bellevue, Wash., dijo haberse enterado por un blog que los sitios estaban en una lista negra. Sea como sea, lo que no se disputa es que eNom canceló los sitios de Marchall sin notificación previa y se ha negado a entregarle los nombres de los dominios. De hecho, el Sr. Marshall nos dijo que eNom le ha quitado su propiedad y ha interferido en sus negocios. Él ha tenido que rearmar su negocio por Internet en estos últimos meses y ahora muchos de los sitios mantienen el mismo nombre pero operan con el sufijo .net en vez de .com, a través de un registro europeo. Sus servidores, ha dicho, siempre han estado en las Bahamas. El Sr. Marshall ha dicho no entender “cómo es que sitios Web pertenecientes a un nacional británico y operando a través de una agencia española de viajes pueda verse afectada por las leyes de los EEUU.” Y lo que es peor aun, dijo, “en estos tiempos ni siquiera hace falta un juez para que el gobierno de los EEUU censure materiales en línea.” Un vocero del Departamento del Tesoro, John Rankin, se refirió por teléfono a una información de prensa emitida en diciembre del 2004, casi tres años antes de que eNom actuara como lo hizo. Dijo que la compañía del Sr. Marshall había ayudado a que norteamericanos evadieran las restricciones de viajes hacia Cuba y que era “generadora de recursos empleados por el régimen cubano para oprimir al pueblo.” Dicho texto añadía que las compañías norteamericanas no solo tenían que dejar de hacer negocios con esa compañía sino que también tenían que congelar los bienes de la misma, de tal manera que eNom hizo exactamente lo que le era requerido por ley. El Sr. Marshall dijo que no le interesan los turistas norteamericanos. “De todas maneras no pueden ir,” dijo. Peter L. Fitzgerald, profesor de leyes de la Universidad de Stetson en la Florida que ha estudiado la lista negra – la cual el Tesoro llama una lista para “nacionales especialmente escogidos” — dijo que el negocio resultaba muy misterioso. “No hay realmente ni explicación, ni lógica,” dijo, “tras la razón que lleva a alguien a aparecer en dicha lista.” Susan Crawford, una profesora de la Universidad Yale y una de las voces más autorizadas en leyes sobre la Internet, aseguró que el hecho de que muchos de los principales registros de dominios están en los EEUU le da a la OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros), control “sobre una gran cantidad de voces – muchas de las cuales puede que ni siquiera estén el los EEUU, ni se refieran a los EEUU o entren en conflicto con las leyes de los EEUU.” “OFAC al parecer tiene poder para hacer que tales voces desaparezcan,” dijo la profesora Crawford. La ley bajo la cual está actuando el Departamento del Tesoro tiene una exención, la enmienda Berman, cuyo objetivo es proteger “la información y los materiales informativos.” Los sitios del Sr. Marshall, aunque eran al fin y al cabo sitios comerciales, podrían caer dentro de la enmienda Berman, y no queda claro el porque es que aparecen en la lista. A diferencia de los norteamericanos, quienes se enfrentan a restricciones significativas respecto a viajar hacia Cuba, los europeos son libres de ir a donde les de la gana, y muchos así lo hacen. Charles S. Sims, abogado de la firma Proskauer Rose de New York, dijo que es posible que en esta instancia con el caso del Sr. Marshall, al Departamento del Tesoro se le haya ido la mano. “Los EEUU, pueden penalizar el gasto de dinero en Cuba por parte de ciudadanos de los EEUU,” dijo el Sr. Sims, “pero no tiene jurisdicción propiamente dicha sobre sitios extranjeros que no se dirigen a hacia los EEUU y que son legales bajo las leyes extranjeras.” El Sr. Rankin, vocero del departamento del Tesoro, dijo que el Sr. Marshall era libre de solicitar que se le revisara su caso. “Si es que desea que lo quiten de la lista,” dijo el Sr. Rankin, “deben contactarnos y presentar su apelación.” Eso es algo problemático, dijo el profesor Fitzgerald. “La manera en la que uno intenta que lo quiten de la lista,” dijo, “es volver al mismo burócrata que te puso en ella.” El pasado mes de marzo, el Comité de Abogados por los Derechos Civiles emitió un informe preocupante respecto a la lista de la OFAC. El subtitulo de dicho informe era: “Cómo una lista de vigilancia respecto a terroristas del Departamento de Estado atrapa al consumidor común y corriente.” El informe hecho por Shirin Sinnar, plantea que existen 6,400 nombres en la lista y que las listas de como la que impide que una persona vuele o no, estaba dando pie a un sin fin de problemas serios de errores de identidad. “Instituciones financieras, oficinas de crédito, caridades filantrópicas, negocios de vehículos, aseguradores médicos, empleadores y hasta propietarios de viviendas,” decía el informe, “ahora están revisando los nombres contra la lista antes de abrir una cuenta bancaria, cerrar un negocio de compra ventas, alquilar un apartamento o incluso ofrecer un empleo.” Pero el caso del Sr. Marshall no parece ser uno de confusión de identidad. El gobierno de manera muy específica buscó interferir en sus negocios. Según la profesora Crawford eso escandaloso. “La manera en que uno se comunica hoy en día es a través de los nombres de dominios y el Departamento del Tesoro no debe estarse entrometiendo con los nombres de los dominios de la misma manera en que no debe entrometerse con las líneas telefónicas.” Curiosamente, el Departamento no ha cerrado todos los sitios .com del Sr. Marshall. Aun se puede acceder, por ahora, a www.cuba-guantanamo.com. Fuente: CubaDebate

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