Noticias sobre el alumbrado público

Este artículo es de hace 12 años
El alumbrado público es tema frecuente y recurrente en las quejas de la población. Clasifica entre los diez más reiterados en los planteamientos de los electores a sus delegados en los últimos mandatos de los órganos del Poder Popular. Consta también entre los asuntos más abordados y pendientes en la correspondencia con nuestros lectores. Los años de periodo especial limitaron significativamente la asignación de recursos para detener el deterioro de esta red. Otras fueron —y tenían que ser— las prioridades del servicio eléctrico. La Revolución Energética iniciada a finales del 2004, luego del virtual colapso del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en el verano de aquel año, trazó el camino para transformar lo imprescindible e impostergable. A unos programas se sucedieron otros, dirigidos a garantizar, estabilizar y elevar la calidad, eficiencia y confiabilidad del servicio, y a, sobre todo, ahorrar portadores energéticos. Era lógico y racional concentrar recursos y esfuerzos en lo que condujera a eliminar los molestos y costosos apagones, e impulsar las tareas encaminadas a rehabilitar y modernizar el SEN para impedir situaciones similares a la del 2004. Fidel condujo personalmente aquel proceso y sus proyecciones. De aquellos primeros programas, muchos de ellos aún en marcha, somos testigos, participantes y beneficiarios. EL HOY DEL ALUMBRADO PÚBLICO El avance de los programas priorizados de la Revolución Energética, posibilitó atender otros, el alumbrado público entre ellos, como parte del dirigido a rehabilitar las redes y reducir las pérdidas en el sistema. Antonio Pías Gómez, director de Distribución de la Unión Eléctrica (UNE), explicó a Granma las tareas en ejecución y las perspectivas. Estaba claro que no podíamos tener las viviendas sin electricidad y trabajar en el alumbrado público, cuyo concepto final es la iluminación de los asentamientos poblacionales, y no solo sus calles principales, sino los lugares donde más se concentra la población —un parque, una esquina, la escuela, el policlínico, la bodega—, señaló. El programa de rehabilitación de redes se concibió con el alumbrado, pero, insistió, no era concebible en aquel momento. Fue indispensable concentrarse en las redes, la mayoría con 40 años de explotación y muy deterioradas, para eliminar el bajo voltaje cuyas áreas se incrementaron significativamente (llegó a un millón de viviendas en estas zonas). Se presentó el proyecto, se aprobó, se asignaron los recursos financieros y se comenzó por el litoral capitalino en el 2006. Debemos concluirlo en el país en el 2009. El Director de Distribución de la UNE informó que aunque siempre se hizo algo en el alumbrado público, sobre todo en Ciudad de La Habana, puede decirse que es en este año cuando ha comenzado a ejecutarse. En total se han destinado al alumbrado público 10 millones de dólares de los 262 millones dispuestos para el programa de rehabilitación de redes, y consiste en: rehabilitar, completar o instalar 182 mil nuevas luminarias para el alumbrado público en todos los asentamientos, precisó, donde se realicen obras de rehabilitación, normalización o nueva electrificación. La Unión Eléctrica, aclaró, no decide el orden de prioridades. Desde La Habana no podemos determinar dónde se trabajará. Es la provincia la que lo establece. Su Asamblea Provincial y Municipal y sus consejos de la Administración. Son ellos los que saben dónde están las mayores necesidades. La UNE asigna las luminarias y allí se decide. Pías anunció que ya están distribuidas por las provincias y la Isla de la Juventud más de 7 100 luminarias; entre abril y mayo próximo arribarán a 10 mil y se está en la fase final de contratación de otras 40 mil. Una vez instaladas, dijo, será el 25% de lo previsto. La idea es contratar este año unas 120 mil de las cerca de 200 mil requeridas, y concluir este subprograma en tres años. Explicó que son de sodio, de 100-150 watts, de gran calidad, fundamentalmente fabricadas en China y adquiridas a un costo de 72 dólares la unidad. Se compran el brazo y la lámpara y en la Empresa de Producciones Electromecánicas de la UNE se ensamblan. En aquellos lugares que lo requieren se cambian también los postes. En todas las provincias hay un programa para la rehabilitación y modernización del alumbrado público. Y, como destacó Pías, no se trata de cambiar una luminaria por otra. Cada calle, comunidad, barrio que se acomete, se estudia y se le elabora un proyecto para que responda a sus requerimientos técnicos. En suma se están sustituyendo las luminarias de mercurio (emite luz blanca) y las pocas incandescentes que quedan funcionando por las de sodio (son de iluminación amarillenta), es decir, de más calidad, iluminan más, y son más duraderas. En Ciudad de La Habana, que tiene un programa aparte, siempre se rehabilitaron algunas avenidas. En los últimos tiempos, por ejemplo, se ejecuta la modernización de la avenida 25, la calle 100, Paseo¼ y en el curso del año se trabajará en más de 40 arterias y calles principales. En la capital todo el diseño juega también con la vialidad por el incremento del tráfico vehicular. Está en proyecto, anunció, y se labora en las contrataciones, la sustitución y mejoramiento del alumbrado de la Vía Monumental (la del túnel de la Bahía), donde será necesario cambiar sus 157 luminarias. Al respecto especificó que su principal enemigo son los accidentes del tránsito que anualmente destruyen 7 como promedio. Se ha estado trabajando en todas las provincias, pero con especial énfasis en las orientales. Retomando el primer párrafo de este trabajo, el Director de Distribución augura un aumento de los planteamientos. Y es lógico. Mejoras el servicio, lo vas normalizando en bateyes y otras comunidades, eliminas las zonas de bajo voltaje¼ y surgen las nuevas necesidades: el bombillo de la esquina que lleva años apagado. Están conscientes y trabajan también para ir dando respuesta. En todos los programas y subprogramas de la Revolución Energética se trabaja porque todo cuanto hagamos sea permanente, profesional y sistemático, consecuente con las líneas que ha trazado la dirección del país. Y en eso estamos, concluyó. Alumbrado Público (2004) Total de luminarias en el país 186 601 Mercurio 44% Sodio 40% Incandescentes* 16% * Actualmente casi todas fundidas en Ciudad de La Habana Flujo luminoso (en lúmenes por 1 watts)* Incandescente 20 Mercurio 60 Sodio 120 * Lumen: indicador que mide la eficiencia luminosa Vida útil promedio (en horas) Incandescente 750 Mercurio 16 000 Sodio 20 000 A 10 horas encendidas como promedio, el de sodio puede durar 5-6 años Fuente: Granma

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