Amplian capacidad productiva de la refinería de Cienfuegos

Este artículo es de hace 12 años
En estos momentos se labora en la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos en el movimiento de tierra para la construcción de cuatro nuevos tanques de almacenamiento. El director de Movimiento de Crudo y Producto, ingeniero José Manuel Suárez, reveló que comenzó la edificación de un tanque para turbocombustible, uno de gasolina y dos de diésel, los cuatro completamente nuevos y cada uno con capacidad de almacenamiento de 20 000 metros cúbicos. Explicó que esta tarea cobra forma con la fuerza de los trabajadores cubanos y la supervisión de una empresa extranjera, suministradora del montaje de los tanques, cuya conclusión está prevista para el mes de julio del próximo año. Según el directivo, la posibilidad de contar con 80 000 metros cúbicos más de combustible garantizará las capacidades necesarias para las operaciones. «Debido al rango actual de operaciones nuestras capacidades se han visto limitadas por el flujo de combustible; o sea, por la magnitud de entrada de materia prima y de la producción terminada. Por eso estamos haciendo esta inversión muy rápida, en busca de un almacenamiento adicional de gasolina, diésel y turbojet». Los cuatro tanques —continuó— conferirán una facilidad operacional mayor, y garantizarán las parcelas necesarias para poder cargar los buques que llegan constantemente. «Contribuirán a salvar un pequeño cuello de botella que identificamos a lo largo del proceso de operación de la planta, que en este renglón permanecía con arreglo al diseño del proyecto original ruso», dice Suárez. Agregó que «con los niveles de operación y la masa de diésel y gasolina que estamos almacenando hoy, nos hemos visto en la obligación de incrementar muy ágilmente el almacenamiento de productos terminados». Precisó que en la actualidad (sin contar los nuevos) existen en la Refinería siete tanques para crudo, con una capacidad total de 350 000 metros cúbicos. La de productos terminados es de 250 000, en otros 96 sistemas de almacenamiento. Súarez se refirió a otros proyectos de expansión. Por ejemplo, se valora incrementar la capacidad de los muelles de la terminal portuaria del centro mediante una segunda etapa de dragado, habida cuenta de que ahora solo pueden operarse dos buques a la vez, y uno de los espigones no posee mucho calado. Pese a que la primera fase del dragado —recuerda— permitió el acceso de naves con eslora de 228 metros, no es posible la entrada al puerto de los grandes supertanqueros. También se evalúa la construcción de un muelle adicional; o instalar una boya flotante en alta mar. Esta última —la cual parece ser la opción más cercana—, sería ubicada en el área de Punta Sabanilla, al margen derecho de la Bahía de Cienfuegos. «A partir de la profundidad de las aguas en dicho lugar es factible tirar un oleoducto submarino o un “campo de tubería”», aseveró el ingeniero. Así, desde una distancia de 21 kilómetros del enclave energético, podría descargarse el petróleo de los barcos, y luego redireccionar por igual vía los productos terminados. El objetivo fundamental, que persiguen todas estas y otras acciones que enunciaremos en su momento, estriba en sumar vías de recepción de crudo. El Director de Movimiento de Crudo y Productos subrayó «la repotenciación del oleoducto de 189 kilómetros desde Matanzas hasta Cienfuegos, en etapa de inspección». Adelantó que en octubre llevarán a cabo allí una inspección con «pines inteligentes» —también llamada de rabo de cochino—, consistente en la introducción de estos aditamentos electrónicos por dentro de la tubería con agua. «Los pines se encargan de defectar, mediante una señal digital, las obstrucciones, roturas o las áreas con bajo espesor, cuya alerta le permite al reparador conocer en cuál kilómetro debe abrirse la tubería y efectuarse los arreglos pertinentes», explicó el especialista, y subrayó que se trata de una técnica muy novedosa, ya aplicada en Matanzas. El tramo se somete ahora a un proceso de limpieza y revisión de las distintas estaciones de corte. «Este oleoducto —antes llamado Amistad, originalmente inaugurado durante la arrancada de la Refinería en su etapa soviética—, posibilita que desde los supertanqueros anclados en los tres espigones de Matanzas se bombee el crudo hasta la planta cienfueguera», indica. El antiguo Drushba (según su denominación en ruso), surgido como un monumento a la amistad entre los pueblos de la Unión Soviética y Cuba, figuró entre las obras ingenieras de mayor relieve del pasado siglo en la nación. Paralizado a raíz del período especial, debido a la inactividad de la Refinería, solo funciona ahora en un breve tramo entre Matanzas y Cárdenas; el resto se encuentra inutilizado, con trochas y casetas que se deben limpiar y revisar. Suárez, empero, confirmó la buena nueva de que ya se está interconectando el oleoducto a la planta de tratamiento de residuales de la Refinería, «para que cuando comencemos a lavarlo el agua contaminada con petróleo sea dirigida a las piscinas de tratamiento». Optimista por los trabajos en curso, el ingeniero opinó que la puesta en marcha exitosa del trasiego de crudo por esta vía «propiciaría la liberación de espacio en nuestros muelles, y permitiría enviar a su vez desde aquí productos para la logística nacional e internacional». Nuevamente en plena capacidad productiva tras una breve interrupción tras el paso del huracán Ike, la planta cerrará septiembre con 14 millones de barriles de crudo procesados, un dos por ciento de sobrecumplimiento del plan anual de 19 400 000. Fuente: Juventud Rebelde

Este artículo es de hace 12 años

Archivado en:

Playlist de videos en CiberCuba


Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985