El estado de la Florida se pasa al bando demócrata

Este artículo es de hace 12 años
Bill Bauer aguanta estoicamente el sol que le abrasa la nunca. Está sentado en una de las gradas del estadio Steinbrenner de Tampa y espera a Barack Obama, en su primer mitin en Florida desde hace semanas. "Fui a la misma universidad que Sarah Palin, en Idaho, y desde ahí tienes una visión muy pequeña del mundo. Y creo que es totalmente insuficiente para estar en la Casa Blanca. Muchos amigos míos piensan que Obama es un terrorista. No he conseguido convencerles para que vengan y cambien de opinión". La siempre impredecible Florida vuelve a ser uno de los epicentros de las elecciones. Sus 27 votos electorales (el 10% de los 270 necesarios para llegar a la Casa Blanca) hacen de este apéndice entre el Atlántico y el Golfo de México, un territorio a conquistar. Los últimos sondeos dan a Barack Obama una sorprendente ventaja sobre John McCain, que no pensaba luchar a estas alturas por el estado que en 2000 dio a George Bush su controvertida victoria. Pero ahí están las cifras. La última encuesta del Miami Herald otorga al candidato demócrata siete puntos de ventaja respecto a su rival conservador (49% de las intenciones de voto frente al 42% para McCain) y un margen aún mayor entre los votantes independientes, la clave de la ecuación floridiana: 57% frente a 22%, 38 puntos más que el pasado septiembre. Si Florida se decanta finalmente por Obama, será la primera vez desde 1996 que vota por un demócrata. Éste no es un paisaje homogéneo. Los votantes más codiciados viven a lo largo de la Nacional 4, la meridiana que cruza el estado de este a oeste, de Daytona Beach a Tampa, pasando por Orlando. "Ahí vive el 43% de los votantes de Florida. Es la carretera hacia el cielo político. Ganar en la Nacional 4 equivale a ganar el estado. Y de esos votantes, 24% se declaran independientes", explica Susan McManus, politóloga de la Universidad de Southern Florida. "Para seducirlos es esencial venir a verlos. A la gente le gusta pensar que es imprescindible en estas elecciones". Voto anticipado Y eso es lo que ha hecho Obama. La semana pasada estuvo tres días en Florida, uno de ellos con Hillary Clinton, animando a los votantes a acudir a las urnas (Florida es uno de los estados que permite adelantarse al 4 de noviembre). Días más tarde, McCain lanzaba por la Nacional 4 el tour Joe el fontanero, mucho más modesto. La economía es el factor que más pesa en el vuelco de los últimos sondeos. Florida se ha visto muy afectada por la crisis de la vivienda, la población hispana depende de la industria del turismo y los jubilados ven sus pensiones reducirse cada día. Los demócratas se han movilizado como nunca. Tienen a 400 personas desplegadas sobre el terreno y se han gastado 39 millones de dólares en publicidad. Han conseguido una ventaja de 600.000 inscripciones en el censo electoral respecto a los republicanos (de un total de diez millones de votantes). La campaña de Obama también ha enviado a Florida a más de 5.000 asesores legales para vigilar el proceso de voto, no sea que vuelva a reproducirse el episodio surrealista de 2000. La realidad cambiante de este estado variopinto debería favorecer al senador de Illinois. "Venimos de Jamaica, Cuba o Puerto Rico, Ohio, Michigan o Indiana y cada vez más venimos de Nueva York y Nueva Jersey", comenta Ben Montgomery, columnista del San Petersburg Times, "Sólo en 2005, 46.226 personas de 483 países vinieron a instalarse en la bahía de Tampa". La mezcla resulta a veces algo incongruente. "Tenemos banderas confederadas, cristianos evangelistas y el cuartel general de la Cienciología. No nos gusta la literatura gay pero en Tampa tenemos más bares de striptease que en Las Vegas", añade Montgomery. Una vez más Florida podría ser la sorpresa de estos comicios. Fuente: El Publico.es

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