Havana Club prevé venta de cuatro millones de cajas este año a nivel internacional

Este artículo es de hace 9 años
Como vaticinaron los especialistas del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, marzo fue más seco de lo habitual y dejó déficit en los acumulados de lluvia catalogados de moderados a severos en extensas zonas del archipiélago cubano. En la actualidad alrededor de 106 000 personas en la capital solo reciben agua mediante el uso de carros cisternas, lo cual ocasiona gastos significativos de combustible. Tal comportamiento alcanzó niveles extremos en la provincia de La Habana, al registrarse un promedio de apenas 12 milímetros, cifra que representa el 20 % de la media histórica del tercer mes del año. El efecto combinado de más de dos años consecutivos con precipitaciones por debajo de las habituales, el prolongado deterioro de las redes y conductoras de los sistemas de acueductos, unido al desgaste de redes interiores y herrajes de instituciones y viviendas, y la falta de una cultura de ahorro, condicionaron el notable descenso de los volúmenes de agua en las fuentes de abasto subterráneas y superficiales. Así el suministro del preciado líquido en la capital enfrenta en la actualidad la situación más crítica del último medio siglo y pudiera agravarse aún más, si no llegan en toda su abundancia los esperados aguaceros de mayo y junio. Al cierre de ayer el número de personas perjudicadas sumaban 1 084 657. Sobre el tema, el ingeniero Jorge Kalaf, vicedelegado provincial de Desarrollo e Inversiones del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, precisó a Granma que los municipios más afectados son Arroyo Naranjo, La Habana Vieja, Centro Habana, San Miguel del Padrón, La Habana del Este, Boyeros y La Lisa. "Las fuentes de Aguada del Cura y Las Mercedes, así como las presas La Coca y La Zarza, ya colapsaron. De igual modo, tenemos otras 34 fuentes que mermaron sus volúmenes de entrega, mientras a la presa Bacuranao solo le queda agua disponible para 79 días." El panorama, afirmó Kalaf, sigue tenso en la Cuenca Almendares-Vento (tributa a más de 800 000 personas de ocho municipios), donde el nivel del acuífero permanece alrededor de 1, 43 centímetros por debajo de los valores normales. Para paliar la situación, los tanques de Palatino reciben agua a través de la conductora procedente de Cuenca Sur. Según indicó el especialista, una de las mayores preocupaciones la tenemos ahora con la fuente de Ariguanabo, la cual sigue deprimiéndose y abastece a importantes asentamientos poblacionales, centros económicos y científicos. Hoy la ciudad tiene un déficit de 519 307 metros cúbicos de agua por día (era de 328 119 el pasado mes de enero), 106 155 personas la reciben solo mediante el empleo de carros cisternas, 515 934 sufrieron cambios en los ciclos de entregas, que son de hasta cuatro días en algunas localidades, en tanto unas 462 500 tuvieron ajustes en los horarios. Llevarla a quienes no tienen otra opción de recibirla, a pesar del elevado costo que significa para la economía nacional, requiere utilizar de 116 a 126 camiones pipas diariamente. Como promedio, tales vehículos consumen más de 56 000 litros de gasolina y petróleo semanales. Más allá de la prolongada falta de lluvias, el envejecimiento del acueducto también influye de manera notable en el abasto de agua a los capitalinos. Baste decir que en la ciudad existen alrededor de 3 158 kilómetros de tuberías encargadas de conducir el vital recurso, y el 70 % de ellas están en mal estado. Ello explica que aún se pierda durante el trayecto desde la fuente hacia su destino final una parte del agua bombeada. Si bien los pronósticos del Centro del Clima del Instituto de Meteorología apuntan a que en abril deben ocurrir totales de precipitación cercanos a lo habitual de esta época, las lluvias todavía no serán suficientes para compensar el déficit acumulado en los meses precedentes. Ello obliga a prestar la mayor atención a la futura evolución de la sequía y a extremar las medidas de ahorro. TIEMPO DE SOLUCIONES Con vistas a enfrentar tan complejo escenario, el gobierno destinó una millonaria suma para la ejecución de diversas acciones destinadas a prolongar el funcionamiento de las fuentes ya deprimidas y mejorar la distribución del agua. Ello responde a un plan de 14 obras aprobado para el 2011, del cual se culminó en su totalidad la conductora Antonio Guiteras, que ya entró en servicio; otras 7 están en ejecución, tres en la fase de preparativos técnicos para su construcción, e igual número en fase de proyecto, afirmó Kalaf. Dentro de ese programa de inversiones, el INRH priorizó la rehabilitación y construcción de conductoras, que permitan interconectar sistemas con mejor reserva de agua hacia los lugares más críticos, y crear condiciones para enfrentar los periodos de sequías cada vez más recurrentes. Según el cronograma de ejecución, marchan en tiempo el trasvase de la presa Jaruco hacia la cola de la presa La Coca, con una conductora de 9,3 kilómetros capaz de inyectar a ese último sistema 300 litros por segundo cuando entre en funcionamiento en el mes de mayo, y la correspondiente estación de bombeo. También está en fase de ejecución un pozo nuevo en Cosculluela para mantener el abasto actual de agua al municipio de Marianao y la conductora nombrada por los especialistas "el déficit de torre 19", que va a suplir con agua a través del acueducto de El Gato al Reparto Obrero y Guarina, en San Miguel del Padrón, y la zona industrial de Regla, fundamentalmente. Otras obras de gran importancia son la supresión de importantes salideros en campos de pozos como el de Cuatro Caminos, donde se perdían 300 litros por segundo; la construcción de una nueva conductora en Regla, y la eliminación paulatina de pérdidas en la de Ariguanabo, que ascienden aproximadamente a 70 litros por segundo. Pero el derroche continúa Sin embargo, el ahorro y el uso racional del vital recurso deben ir de la mano de las inversiones y el esfuerzo por revitalizar el sistema de abastecimiento de agua. Aun cuando disminuyeron en los últimos tres meses los sobreconsumidores —de 128 a 65—, persiste en determinados organismos la tendencia de no establecer medidas dirigidas a frenar el despilfarro, una situación que saca a relucir la irresponsabilidad y la falta de sensibilidad de directivos ante la carencia de agua en la capital. A algunos les han impuesto multas, pero la actitud de derroche continúa, añadió Kalaf. Por ello hay que ser rigurosos con las entidades reincidentes y llegar al corte del servicio, si no a los centros implicados para no afectar el servicio que prestan a la población, por lo menos a las direcciones encargadas de estos. Entre los grandes dilapidadores se mantienen la empresa ECASA Boyeros, el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, la Marina Hemingway y el Palacio de las Convenciones. El reverso de la medalla lo encontramos en centros como la Empresa de Prefabricado José Martí, de Boyeros; la Fundición Enrique José Varona de Guanabacoa; el Hospital Psiquiátrico de La Habana, el Complejo Lácteo del Cotorro y la Escuela Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución, cuyas direcciones adoptaron las medidas correspondientes para salir de la lista "negra". Fuente: Granma

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