El congreso del Partido Comunista alimenta la esperanza de Cuba

Este artículo es de hace 9 años
El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), postergado desde 1997, arranca hoy coincidiendo con el 50 aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y la victoria de Playa Girón. En un país donde la simbología es fundamental, comenzar el mismo día que la isla celebra la primera derrota del imperialismo en América indica la importancia que el presidente Raúl Castro da a este congreso. Para alcanzar otro triunfo que salve al socialismo de la destrucción, se fijará un nuevo marco legal esencial que flexibilice, reforme y suprima normas obsoletas. En lo concreto, a la gran mayoría de los once millones de cubanos, les interesa poder vender o comprar sus escasas propiedades -la casa o el coche- y cobrar un salario que les permita vivir sin necesitad de «inventar». Actualmente el sueldo medio es de 20 euros mensuales aunque la educación y la sanidad son gratuitos, y algunos servicios mínimos básicos como la electricidad y el teléfono tienen tarifas muy subvencionadas. Y mientras el salario no alcance, también piden que se mantenga la libreta de racionamiento. Desde que el año pasado fue convocada esta histórica reunión del partido gobernante, han sido miles los debates populares y millones los cuestionamientos de la ciudadanía. Algunos son escépticos. Dudan de que esta vez vaya a ser diferente y todo no quede en agua de borrajas. Otros, esperan que sigan moviéndose las cosas. Ciertamente, la Cuba de hoy es algo diferente a la de 2006, cuando Raúl el poder. Impulso a la economía Desde entonces, el general Castro ha incentivado la iniciativa privada y el consumo interno. Se han repartido tierras sin cultivar en usufructo, se ha permitido el alojamiento de cubanos en hoteles de turismo, la venta de electrodomésticos, de teléfonos móviles con posibilidad de llamar al extranjero y se ampliaron los trabajos de autónomos y pequeñas empresas. A las medidas se suma que en los próximos años se reducirá el aparato burocrático con la consecuencia directa sobre un millón y medio de funcionarios. El Gobierno confía en que una gran parte trabaje por su cuenta. Desde que en octubre pasado se procedió a incentivar la iniciativa privada, 180.000 personas se han sumado, con lo que contando las cerca de 157.000 personas que llevan haciéndolo desde los años 90, en Cuba hay unos 300.000 autónomos en un padrón de 4 millones de trabajadores. La tarea del VI Congreso será modificar las leyes, acorde a los requerimientos de la llamada «actualización del modelo socialista». Fuente: Norte Castilla.es

Este artículo es de hace 9 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985