Pinar del Río Campeón después de trece años

Este artículo es de hace 9 años
Trece años tuvieron que pasar antes de que Pinar del Río volviera a levantar el trofeo de campeón de una Serie Nacional, pero ayer los Mediasverdes dejaron sin opción a los combativos Tigres avileños, con Yosvany Torres otra vez inmenso en el box y David Castillo liderando la ofensiva con tres indiscutibles, uno de ellos jonrón para ganar el sexto juego de la final. Yosvany se convirtió en el primer lanzador que gana seis partidos en una postemporada, esta vez caminando toda la ruta, dejando a sus rivales en una carrera y propinando ocho ponches, con un solitario boleto otorgado. Pero no le fue fácil, en el segundo episodio los avileños conectaron cuatro sencillos consecutivos y de momento dio la impresión que se iba del box. ¿Qué sucedió en ese inning?  “Me enredé, me equivoqué en más de una ocasión. Los lanzadores estudiamos a los bateadores y ellos a nosotros, ya le había lanzado más de una vez y tenían un mejor conocimiento de mi estrategia de pitcheo. Pero pude reponerme, comencé a combinar mejor mis dos lanzamientos principales, el tenedor y la sinker, y salí adelante. Este es un triunfo grande para mi provincia, mis felicitaciones para los avileños que jugaron un buen play off, con mucha entrega en el terreno y a Yoelvis Fiss en particular por su record de jits (30).” En la trinchera opuesta Vladimir García, haciendo un gran esfuerzo, con cuatro días de asueto, para darlo todo por su equipo. Pero no pudo contener a una selección vueltabajera dispuesta a terminar ayer y no llegar a un séptimo choque. Tres carreras en las cuales intervino un error del receptor Lisdey Díaz fueron decisivas. Después, en el octavo, el puntillazo por el tercer jit del camarero David Castillo, un cuadrangular de dos carreras. “Si, es cierto, ya Vladimir se sentía el cansancio en ese inning y le pude halar bien una slider. El es un gran lanzador, tuve suerte de que los dos primeros jits salieron bien colocados, porque el todavía tenía potencia. No, la segunda no es una base desconocida para mí, la he jugado en otra ocasión. Soy muy feliz de haber contribuido a este triunfo por lo que representa para todo el pueblo pinareño”. Pinar se convirtió en el cuarto equipo que gana el título de campeón fuera de su provincia en los últimos cuatro años: Santiago triunfó en el Capitán San Luis en la 47 Serie y luego Habana e Industriales en la 48 y la 49, ambos en el Sandino villaclareño. URQUIOLA: “LA CLAVE FUE LA UNIDAD” Su rostro es una mezcla de satisfacción y cansancio. Han sido cinco meses y más de 100 juegos. Pero Alfonso Urquiola tiene ánimo para conversar con la prensa, minutos después de terminado el partido final del play off, en el terreno del Cepero. Lo primero, “el reconocimiento y las felicitaciones a los avileños por su entrega en el terreno y por brindar un bonito espectáculo”. “¿La clave del triunfo? La unidad de este equipo, fuimos una familia todo el tiempo, encontrándole solución a los problemas, convenciendo a los atletas de que se debe hacer y de que no, sin discusiones, enfatizando la disciplina y la responsabilidad de cada uno juego por juego, yo estoy convencido de que en la vida no se puede alcanzar ninguna meta sin disciplina. Para ganar en la pelota no basta solo con batear, correr y fildear, hay que tener combatividad, amor a la camiseta, halar parejo.” ¿Se parece en algo esta generación a la que usted dirigió hace 13 años, en 1998, la que ganó el último título para Pinar hasta hoy? “Si, como no, aquella tenía a estrellas como Linares, Lazo, Faustino Corrales, pero recuerda que yo subí de la Liga de Desarrollo a 13 jugadores jóvenes que le imprimieron al equipo dinamismo. Esta de ahora es también una mezcla de peloteros hechos —Duarte, Peraza, Baños, Yosvani Torres—, y talentos nuevos como Lorenzo Quintana, que lo sacamos de los jardines para la receptoría y lo ha hecho muy bien. Esa combinación de juventud y veteranía es también una pieza importante, clave para la victoria.” ¿Esperaba un resultado como este? “Honestamente no. Antes de comenzar la Serie un grupo de compañeros analizamos cuáles eran las posibilidades reales y coincidimos en que la meta era ganar cuatro juegos más que el pasado año, cuando conseguimos 46 triunfos, porque con 50 se debía clasificar. Este resultado yo lo llamo adelantado, pensaba que dentro de dos años podíamos llegar a la final. Pero los muchachos se fueron embullando a medida que pasaba el torneo y ya tú ves”.   No hubo tiempo para más. Alfonso Urquiola prende un tabaco y se dispone a disfrutar de su segundo título en Series Nacionales, el noveno de los pinareños, seis de ellos con el nombre de Vegueros, cinco con Jorge Fuentes como director y otros dos con el desaparecido José Miguel Pineda, quien abrió la cuenta en la 17 Serie, en 1978. Fuente: granma

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