Las urgencias del cubano común en estos tiempos

Este artículo es de hace 9 años
El cubano común y corriente de estos días cifra sus esperanzas en las transformaciones y cambios aprobados en la actualización del modelo económico, varios de los cuales están en proceso de aplicación. Los Lineamientos de la Política Económica y Social de la Revolución que fueron definitivamente aprobados en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, proyectan las direcciones de trabajo indispensables para materializar ese propósito. Varios de los temas acordados se habían venido aplicando desde tiempo atrás, o como experiencias previas a su aprobación final, lo que reforzó la aspiración por un inminente  y necesario resultado. Para el cubano, más allá de la crisis de la economía mundial, de lo cual tiene suficiente y necesaria información, variada y diversa; esta la problemática cotidiana que lo aqueja y la perspectiva para su solución Desde septiembre de 2008 se comenzó con urgencia la entrega de tierras identificadas como ociosas para que en calidad de usufructo comenzaran a explotarse por personas naturales o jurídicas con el fin de reanimar la producción agropecuaria. Con la identificación de trabas que han frenado el desarrollo de las fuerzas productivas se potenció también la producción de materiales de la construcción para posibilitar la fabricación de viviendas y otras construcciones con esfuerzo propio de la población. Así mismo, se concedieron experimentalmente en arrendamiento barberías a trabajadores de ese sector y se liberalizó el ejercicio del trabajo por cuenta propia en modalidades y especialidades que habían estado suspendidas. Transcurridos estos últimos años, se esperan aún los resultados convincentes en algunas de esas medidas, con la premura propia de la presión cotidiana de la vida y el reclamo de que es posible alcanzar lo propuesto. Existe la percepción de que todo el andamiaje burocrático que debe desplegarse para materializar los elementos aprobados, no ha funcionado con la celeridad esperada o al menos eso es lo que aprecia el cubano común de estos tiempos. Las producciones del sector agropecuario continúan sin dar respuesta a las necesidades elementales de la población y el problema de la alimentación sigue sin una solución apreciable, a pesar de que en determinados casos se han visto perder varias de ellas por insuficiencia de los mecanismos comercializadores. Se continua esperando por instrumentaciones de decisiones tomadas, en particular la liberalización de la compra venta de viviendas y transporte automotor privado, donde no se han promulgado institucionalmente las normas legales para ello, aunque se anunció que será en próximos meses. Se comprende que la urgencia no debe arrojar la propuesta a la improvisación, pero la necesidad de aplicar lo que ya ha sido debidamente estudiado, incluso en algunos casos experimentados, se retrasa por la lentitud de una estructura que no responde a esta nueva realidad. Fuente: TV Camagüey

Este artículo es de hace 9 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.