Ernesto Bazán: En Cuba rompí el invisible cristal que separa al fotógrato de sus sujetos

Este artículo es de hace 9 años
El fotógrafo siciliano Ernesto Bazán (Palermo, 1959) inaugura hoy su primera exposición en España. Lo hace con la galerista madrileña Rita Castellote, quien le ha entrevistado para ARTEINFORMADO. Este es el resultado de esa conversación: Rita Castellote (RT): A pesar de haber realizado series fotográficas en casi todo el mundo, Brasil, Perú, Italia, México, India,..., su más conocido trabajo es el realizado en Cuba durante sus 14 años viviendo en la isla del Caribe. ¿Qué considera diferente de su trabajo con respecto a las fotografías realizadas por otros fotógrafos que viajan a Cuba? Ernesto Bazán (EB): Es el único lugar donde mi vida y mi fotografía se fundieron plenamente. También era destino que yo fuera a la isla, que me quedara por tanto tiempo, que encontrara a mi futura esposa, que nacieran nuestros gemelos Pietro y Stefano y, también, que tuviera que salir. Siempre trato en mi trabajo de cavar dentro de la realidad que me interesa, de ser íntimos, de sentirme cercano a mis sujetos. En Cuba, viviendo allí, creo que logré romper el cristal invisible pero muy espeso que muy a menudo separa al fotógrafo de sus sujetos. Un verdadero privilegio. Bazan Cuba y mi nuevo libro en color Al Campo tratan de expresar esta relación tan única e importante en mi vida. RT: Después de haber obtenido premios fotográficos tan prestigiosos a nivel internacional como el W. Eugene Smith, el Dorotea Lange-Paul Taylor Prize, el World Press Photo, además de dos becas de la Fundación Alicia Patterson y una de la Fundación Guggenheim, ¿qué es lo que perdura y qué es lo que se pierde de aquella sensación experimentada en sus primeros pasos fotografiando las calles de Palermo? EB: Llegando a Cuba entendí que en toda mi carrera fotográfica anduve buscando mi niñez siciliana feliz. Me doy cuenta de la importancia que tuvo y que sigue teniendo en mi manera de fotografiar haber nacido en esta isla. Creo que no es ninguna casualidad que las dos son islas y que las dos han tenido, por lo menos en parte, una historia común. Siempre me gusta decir que soy el fotógrafo que soy gracias al hecho de haberme criado en Sicilia. Cuando llegué a Cuba fue amor a primera vista. Sentí haber, por fin, llegado al lugar que anduve buscando por mas de veinte años. Se me había dado la oportunidad de regresar al Palermo de mi infancia y hasta al Palermo de antes de mi nacimiento. No imaginé que la isla iba a cambiar mi vida de manera tan contundente y sorprendente a la vez. Pero así fue. RT: Habiendo comenzado su carrera desde muy joven, ha pasado por la agencia Magnum, trabajado para la prensa internacional, ha sido reportero, ha hecho moda, expuesto en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos. Sus fotografías han sido compradas por grandes coleccionistas en el mundo y por museos como el MOMA, el ICP de Nueva York, el San Francisco SFMOMA, el Museo de Bellas Artes de Houston, el Centro para Estudios Documentales en la Universidad de Duke en Durham, el Museo de Fotografía del Sudeste en Daytona, la Fundación Italiana de la Fotografía en Turín, la Biblioteca Nacional de París y el Museo Rattau de Arles ¿Qué fotógrafos (o artistas) considera que han influenciado más su trabajo? EB: Robert Frank. RT: ¿Qué fotógrafos actuales admira? EB: Joseph Koudelka. Considero que son los dos fotógrafos vivos más importantes. RT: Hay una cercanía a los sujetos en todas sus fotografías que transmiten una sensación de complicidad que encontramos en la obra de pocos fotógrafos. Más que una cercanía estética nos encontramos frente a una cercanía humana. ¿Cuál es su método de trabajo? EB: Regresar al mismo lugar una y otra vez o vivir por mucho tiempo en el mismo lugar, para poder intentar entrar en sintonía con la gente, con los paisajes que los rodean, con los objetos que utilizan cada día de su existencia. En fin, intentar encontrar aquella intimidad que necesito en mi trabajo. RT: ¿Cómo rompe esa barrera que impone la cámara entre usted y los protagonistas de sus imágenes? EB: Trato siempre de estar dentro. A veces es muy difícil, pero por lo menos es importante hacer este esfuerzo. Por esto, también, gracias a mis talleres fotográficos, intento regresar una y otra vez a ver las mismas personas, las misma fiestas. Aparentemente se ven parecidas pero cada vez es totalmente diferente. Encuentro matices únicos en cada viaje. RT: ¿Cómo ve a Ernesto Bazan dentro de diez años? EB: No tengo la menor idea. Vivo el carpe diem. RT: ¿Hacia dónde va su obra y su carrera? EB: Puedo decir solamente que cada día que Dios me da para poder seguir con buena salud mi trabajo fotográfico es un gran privilegio. De la misma forma, es un gran privilegio que casi cada mes me vaya con mis estudiantes a fotografiar en distintos lugares de América Latina que como me gusta decir representa mi presente y mi futuro. RT: ¿Por qué te interesa trabajar con una galería? EB: Siento que cuando se encuentra una galerista sensible y con una visión abarcadora de la fotografía mundial es importante darle la confianza necesaria para que esta hermandad comercial y de almas a la vez sea exitosa. Fuente: ArteInformado.com

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