Culinaria cubana: Cultura, tradición y turismo

Este artículo es de hace 8 años
El II Encuentro de Rescate y Promoción de la Cultura Culinaria "Saborear lo Cubano 2011", realizado en La Habana Vieja, significó un valor añadido a la espiral creciente de la industria recreativa insular.   Al término de las deliberaciones de la cita -organizado por la compañía turística Habaguanex S.A. y la Oficina del Historiador de la Ciudad, y celebrada en el conocido hotel Ambos Mundos, en La Habana Vieja-, los profesionales del sector pusieron una cota alta para la industria recreativa en cuanto a creación y desarrollo en los servicios culinarios. La especialista en Relaciones Públicas de Habaguanex, Saray Moreira, mostró su convencimiento de que este evento dotará a la parte antigua de la ciudad de nuevas recetas y, sobre todo, del rescate de las más sabrosas formas de alimentarse. Iniciado el año pasado, este tipo de encuentro ahora se convoca de manera anual, en primer término para el área de La Habana Vieja, pero con participantes de restaurantes de otros lugares y de la oriental ciudad de Holguín, quienes en esta ocasión ilustraron sobre la comida de los cimarrones, esclavos africanos que se refugiaban en los montes buscando la libertad. Dulces de la abuela, formas de comer olvidadas, recetas transferidas de padres a hijos, coparon el interés de los asistentes a esta reunión de cara al turismo en los 39 restaurantes que existen en esta parte de Cuba (La Habana Vieja, con 4,5 kilómetros cuadrados). El especialista en la gestión de alimentos y bebidas del Ministerio de Turismo (Mintur), Jorge Méndez -con 26 años de experiencia en el sector-, se refirió a la conjugación de las tradiciones con las exigencias del mercado, y la necesidad de adecuar los servicios culinarios al mundo, pero respetar las recetas populares. Significó que variedad y presentación son dos palabras claves para este desarrollo, aprovechando los productos de esta ínsula, las recetas ancestrales y adecuándolo en formas de comer de manera saludable, pero dentro de la tradición. Méndez presentó un libro que defiende estos criterios, titulado La moderna cocina cubana, de 99 páginas y recetarios a partir de sus resultados investigativos. Ariel Sedano, sommelier y cantinero del Barbaram Pepito's Bar, ilustró con la iniciativa rescatada en su centro, desde enero de este año, de recrear un comic de largometraje cubano de éxito, Vampiros en La Habana. Incluso, él creó su receta de Vampisol (especie jocosa de trago para vampiros, señalada en el filme) a base -el trago real- de jugo de piña, vino blanco, curazao azul y ron añejo especial. Mientras, el intelectual cubano Reynaldo González recordó pregones y canciones de antaño, vinculados a la manera de comer de los cubanos y conocidos internacionalmente. RUTAS TURÍSTICAS GASTRON"MICAS EN LA HABANA VIEJA Como una manera adicional de ilustrar al viajero acerca de la cultura y tradiciones cubanas, aparecieron entre las propuestas para el visitante tres rutas de gastronomía en La Habana Vieja. Esos recorridos son: la Ruta de la cocina contemporánea y maridaje con vinos, una segunda de la cocina tradicional y sobremesa a lo cubano, y la tercera de la coctelería cubana (10 cócteles clásicos en cinco bares tradicionales). Materializa esos caminos culinarios la Agencia de Viajes San Cristóbal, también perteneciente a la Oficina del Historiador de La Ciudad, quien las llevó a término durante los días del encuentro y prevé la posibilidad de establecerlos de fijo. Apunta a elementos imprescindibles de la culinaria cubana, con guías capaces de saldar cualquier duda de los participantes. El primero de los recorridos, dedicado a la cocina contemporánea y su vínculo vinícola, comienza en el restaurante La Mina de la Plaza de Armas de la mano de productos de Baco. Sin embargo, ese es solo el comienzo del viaje adornado además con bolitas de plátano, frituras de malanga y de maíz, mariquitas y chicharrones de cerdo, peculiaridades alimenticias muy típicas de la cocina tradicional de esta nación. Para el almuerzo deparan una peculiar casa de comidas nombrada La Imprenta, en honor al oficio de impresor, con panecillos saboreados en aceite de oliva, sopa de frutos marinos, o crema de calabaza y banano. Y la fiesta del paladar sigue con una lista bastante cargada para dos horas en cuanto a buenos vinos combinados con formas de preparación muy cubanas (fricase de pollo a la campesina o de cerdo a la guantanamera, por ejemplo). Sin embargo, la siguiente Ruta (Cocina tradicional) depara tres horas de puro placer culinario con inicios en el Museo del Ron Havana Club; aunque todo parece indicar que la más curiosa es la dedicada a la coctelería. En el tercer paseo, acompañado con picadas tradicionales, prima la coctelería cubana, que en un momento puso en lista más de 400 bebidas diferentes. Para tres horas de tragos, se deparan preparados como Ron Collins y Mojito en el Bar Monserrate, o Mary Pickford, Havana Special, Mulata, Cuba Libre y Daiquirí en otra lista de no menos interesantes bares de La Habana Vieja. Por lo tanto, quien pueda resistir el embate del alcohol y llegue al final, cuenta con un conocimiento acerca de la tradición culinaria y coctelera de esta Isla que de seguro atrapa a muchos extranjeros. Fuente: Prensa Latina

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