Trabajo autonomo, repartos de tierras, subsidios: Cuba acelera su política de reformas económicas

Este artículo es de hace 8 años
Leyes para regular la actividad de los trabajadores autónomos, más repartos de tierras a los campesinos, subsidios para la reparación de viviendas y mano dura contra la corrupción y la ineficacia de los funcionarios. El crecimiento del PIB durante 2011 será del 2,7%, un poco menor del 3% previsto, según se informó en el Consejo de Ministros. La caída se debe a fallos en el plan de inversiones y en la agricultura, donde la producción de frijoles, plátanos, carne de cerdo y leche estuvo por debajo de lo planeado. Esto obligó al país a aumentar las importaciones de alimentos: sólo en leche se gastaron 15 millones de dólares más de lo previsto. El próximo año se espera producir más e importar menos, pero por el mismo valor a causa del aumento de los precios en el mercado internacional. Las autoridades cubanas también están preparando un nuevo Código del Trabajo, ya que el actual es de 1985 y sólo abarca al sector estatal. Por tanto, es preciso redactar una nueva ley que contemple y regule la actividad de los trabajadores autónomos, quienes ya superan el medio millón si se cuenta tanto a los de las ciudades como a los del campo. Además, su número seguirá aumentando con los despidos previstos en las empresas estatales, la cooperativización de algunos servicios como las peluquerías y la entrega de más tierras en usufructo. Reparto gratuito de tierras En la agricultura se anuncian nuevos repartos de parcelas a los campesinos y una ofensiva contra aquellas granjas estatales que se resisten a entregar sus tierras ociosas. Hasta el momento se repartieron, de forma gratuita, 1.131.000 hectáreas y los beneficiarios son campesinos privados, cooperativistas y gente de la ciudad que ve en la agricultura la posibilidad de vivir mejor. En Cuba, el campesinado es un sector con mayores ingresos que el resto de la población, incluyendo a los profesionales. Se destapan casos de corrupción de directivos autores de estafas millonarias El tema de la corrupción vuelve a estar sobre el tapete y esta vez se anunció la detención de cuatro bandas compuestas por directivos, funcionarios y trabajadores del área económica que estafaron al Estado con el envío ficticio de 800 toneladas de ajo a La Habana, con lo que se embolsaron alrededor de medio millón de euros. En este sentido, Raúl Castro destacó la importancia de la Contraloría General de la República, que “debe desempeñar un papel cada vez más protagónico”. El presidente recalcó: “No vamos a permitir que se engaveten [archiven] sus observaciones”. La contralora Gladys Bejerano ha tenido bastante éxito en su labor contra la corrupción de “cuello blanco”, destapando estafas millonarias en sectores claves como la aviación civil, los habanos, el níquel, la telefónica, la alimentación y algunas de las más importantes empresas extranjeras que operan en Cuba. En los últimos tres años su actividad llevó a la cárcel a decenas de personajes corruptos, desde un empresario canadiense hasta un ministro cubano. Contra la ineficacia oficial Pero Raúl Castro dio un paso más al cuestionar no sólo la corrupción sino también la ineficacia de algunos cuadros dirigentes, y advertir de que cada uno debe hacerse responsable de lo que sucede en su sector: “Quien no pueda hacerlo, que lo diga, porque no vamos a permitir que se cometan una y otra vez los mismos errores”. En el terreno social, se anunció que se creará un mecanismo para entregar subsidios a familias con necesidad de reparar o ampliar sus viviendas pero sin recursos para hacerlo por sus propios medios. Y en el paquete de reformas, el Gobierno autorizó la venta libre de materiales de construcción, pero a precios de mercado, los cuales son demasiado altos para buena parte de la población. Fuente: Tercera Informacion

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