Desamparados por gobierno español los cubanos acogidos en España

Este artículo es de hace 8 años
Exdetenidos cubanos y sus familiares acogidos en España se sienten desamparados y advierten de la interrupción de ayudas del gobierno debido a la crisis económica que afecta a este país, que disparó el desempleo y, por tanto, dificulta su integración. "No salí de una dictadura para meterme en otra. Quiero libertad", declaró a IPS el cubano Randol Roca, de 35 años, quien llegó a España el 8 de abril de 2011 como parte de un grupo de 37 disidentes tras pasar 14 años en la prisión de Canaleta, en la provincia de Ciego de Ávila, al este de La Habana. Roca, que comparte vivienda con inmigrantes bolivianos en la sureña ciudad de Málaga, agradece la acogida del gobierno español, pero no entiende la supresión de parte de la asistencia económica que recibían hasta ahora los disidentes y sus familiares. España apoyó el compromiso del gobierno cubano de Raúl Castro, de julio de 2010, de liberar en forma gradual a 52 opositores del Grupo de los 75, como se identificó a los detenidos y condenados en 2003 a penas de entre seis y 28 años de prisión bajo cargos de conspirar con Estados Unidos con fines subversivos. En ese marco, España abrió sus fronteras a decenas de disidentes y a otros prisioneros y a sus allegados. Después, las autoridades cubanas ampliaron las excarcelaciones a otro tipo de presos. "Estoy reclamando mis derechos, sin faltarle el respeto a nadie", agregó Roca, quien no encuentra trabajo en España y ahora se ve obligado a pedir limosna para poder comer, "porque no quiero robar". Acogido al régimen de protección internacional subsidiaria y solicitante de asilo, Roca aseguró que las autoridades han suprimido los 88 euros (117 dólares) que recibía cada estación para vestuario y recalca que los 144 euros mensuales (191 dólares) que le corresponden en concepto de manutención no le "alcanzan para nada". Explicó que sus compatriotas no reclaman por temor a perder esas ayudas, pero "yo ya me cansé". En julio de 2010, el gobierno español de entonces del socialista José Luis Rodríguez Zapatero estableció un plan de asistencia para los cubanos por un año para vivienda, alimentación, sanidad, transporte, material escolar y formación laboral. Ese programa se prorrogó por seis meses, cumpliéndose el plazo en enero de este año, cuando ya estaba en funciones el nuevo gobierno del centroderechista Mariano Rajoy. Las subvenciones, que rondan los 1.000 euros (1.330 dólares) por familia, en función del tipo y número de miembros, se canalizan a través de organizaciones no gubernamentales como la Cruz Roja Española (CRE), la Asociación Comisión Católica Española de Migraciones (ACCEM) y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR). El gobierno de Rajoy aprobó el 30 de diciembre una nueva prórroga de las subvenciones, en las cuales se prevé que las entidades encargadas de la acogida perciban 13 millones de euros (17 millones de dólares) para programas de atención a solicitantes de asilo, refugiados, personas con estatutos de protección internacional e inmigrantes en situación de vulnerabilidad. "¿Señor mío, dónde está el dinero destinado a los refugiados políticos en España?", se pregunta Roca, convencido de que "muchas" de esas ayudas "se están yendo por otro lado". Documentos oficiales a los que tuvo acceso IPS indican que el proceso de recepción e integración social a solicitantes y beneficiarios de protección internacional prevé ayudas para "manutención y alquiler, adquisición de vestuario, gastos de transporte y de carácter sanitario", pero estos recursos "tienen en cuenta la limitación de presupuesto disponible". "La situación es grave en estos momentos porque de una forma transitoria han cortado las ayudas", reconoció desde Madrid el escritor y periodista cubano Ricardo González, uno de los integrantes del Grupo de los 75 que llegó a España el 13 de julio de 2010 tras siete años y cuatro meses en prisión en su país. Según González, que conversó "con altos funcionarios" españoles, la interrupción de estas ayudas se debe al cambio de gobierno y solo es un "bache en la carretera", porque "el espíritu es mantenerlas". Fuentes del CEAR dijeron a IPS que desconocen "cuál será la intención del gobierno" actual respecto de estas subvenciones, porque "no nos han comunicado nada al respecto". "Partimos de Cuba con lo puesto, y en el avión que nos trajo a España nos prometieron casa y trabajo", precisó Roca, tras afirmar que casi todos los expresos y sus familiares están desempleados. El desempleo en España alcanza ya a 24,3 por ciento de la población económicamente activa, y es el mayor de la Unión Europea. La mayoría de los expresos cubanos llegaron con grandes expectativas que no se han podido satisfacer. González, de 62 años, habla de la frustración que produce la diferencia entre las expectativas que uno tiene y la realidad a la que se tiene que adaptar. Reconoce que los cubanos que aterrizaron primero en este país "salimos más beneficiados y hemos podido resistir mejor los embates". "No hay día que no derrame lágrimas en la cama. Desde que llegué aquí he enfermado de los nervios", lamentó ante IPS la hermana de Roca, Marcia, de 48 años, quien vive en Málaga con su marido, el también disidente Carlos Martínez, su hijo y su cuñada. Martínez pasó 10 años en la cárcel en Cuba y ahora lleva un mes en una prisión de Málaga a la espera de un juicio tras ser detenido en una riña callejera, contó su esposa. Marcia Roca está desempleada y se queja de que no pudo elegir la casa que habita, en la que "hay ratones y cucarachas", además de varios desperfectos que IPS pudo observar. "El preso está desterrado, pero nosotros, los familiares, deberíamos poder regresar a Cuba o viajar a Estados Unidos si queremos", reivindicó. La decepción ha empujado a algunos familiares a regresar al país caribeño, aunque el gobierno de Castro ha negado el visado a varios de ellos. González señaló que una de las diferencias que existen entre los disidentes cubanos en España y el resto de los inmigrantes radica en que los primeros no pueden regresar a su país en busca de la ayuda de familiares y compatriotas. Del Grupo de los 75, solo ocho viven actualmente en España, mientras la mayoría de ellos viajaron a Estados Unidos, uno a Chile y otro a República Checa, detalló a IPS el presidente del Observatorio de los Derechos Humanos de Cuba, Alejandro González Raga, también parte de ese colectivo. Actualmente quedan alrededor de 600 de los 750 cubanos llegados a España en 2010, entre ellos 110 disidentes, repartidos por el territorio nacional, según González Raga, quien mantiene a su esposa y a sus tres hijos con su trabajo en un hospital en Madrid. El Ministerio de Empleo español no ha determinado aún por cuánto tiempo prorrogará las subvenciones. González Raga consideró que "las ayudas no pueden ser eternas", pero lamentó que la interrupción coincida con una coyuntura de grave crisis económica "que sacó todo de contexto". No todos los expresos políticos cubanos pueden viajar a Estados Unidos sino solo los pertenecientes al Grupo de los 75, aseguró González Raga, pero "estamos haciendo gestiones" para que esta posibilidad se abra para "todos quienes estamos en España". Sobre la situación de los presos políticos en Cuba, Roca la describió como "pésima" y llamó a "seguir luchando desde España contra el maltrato del pueblo" en su país. Fuente: IPS

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