Florida impulsa una ley que penaliza a las empresas que negocien con Cuba

Este artículo es de hace 8 años
El gobernador de Florida, Rick Scott, firmó este martes, una ley que prohíbe a los organismos públicos de este estado sureño de Estados Unidos cerrar contratos con compañías que negocien con el régimen de Raúl y Fidel Castro. La iniciativa, que ha de recibir el visto bueno del Gobierno de Washington para su entrada en vigor, fue aplaudida por unanimidad por el exilio cubano. El gobernador de Florida, Rick Scott, firmó este martes, ante representantes del exilio cubano, una ley que prohíbe a los organismos públicos de este estado sureño de Estados Unidos cerrar contratos con compañías que negocien con Cuba, así como con Siria. La firma tuvo lugar en un acto al que acudieron legisladores de origen cubano y representantes de agrupaciones de exiliados, así como René García y Michael Bileca, los legisladores que promovieron esta iniciativa. "Los Gobiernos de Cuba y Siria son de los cuatro únicos países que Estados Unidos considera que promocionan el terrorismo y los fondos de los contribuyentes de Florida no deberían servir de manera alguna en potenciarlos", defendió hoy Scott al firmar esta controvertida ley. El acto estuvo cargado de simbolismo, puesto que se celebró en la Torre de la Libertad de Miami, un bello inmueble inspirado en La Giralda española que forma parte del registro nacional de lugares históricos. Este edificio está considerado un monumento a la inmigración cubana, ya que aquí se atendió inicialmente a los primeros exiliados que salieron de la isla huyendo del régimen castrista. "El vergonzoso historial de los Gobiernos de los (hermanos) Castro y de (el presidente de Siria Bashar) al-Assad es innegable: oprimen brutalmente a su gente, apoyan activamente el terrorismo internacional y buscan dañar los intereses de Estados Unidos a cada momento", argumentó Scott. En su opinión, esta nueva ley ayuda a evitar que los contribuyentes financien sin quererlo "dictaduras comprometidas con actos tan despreciables y que niegan la libertad a sus ciudadanos". "Es imperativo que Florida y Estados Unidos sigan haciendo presión económica sobre ellos", insistió el gobernador, convencido de que esta norma "demuestra el compromiso" de este estado con la libertad económica y política en Cuba y en Siria. El texto, que fue propuesto en febrero pasado, fue aprobado por el poder legislativo de Florida con un apoyo prácticamente unánime, pero ha recibido numerosas críticas por parte de las autoridades de Canadá y Brasil, al tiempo que la Cámara de Comercio de Florida la ha calificado de inconstitucional. El texto, que también establece medidas en previsión de la ruptura de contratos vigentes si con el tiempo se descubre que una compañía tiene operaciones comerciales con Cuba o Siria, entrará en vigor el próximo 1 de julio. Por su parte, el exilio cubano defendió en bloque la iniciativa del gobernador de Florida que necesitará el visto bueno de Washington antes de entrar en vigor. En un acto celebrado en la histórica Torre de la Libertad de Miami, símbolo de los cubanos exiliados en este país, el gobernador de Florida, Rick Scott, firmó este martes esa ley, que, en su opinión, recoge el sentir de todos los que "creemos en la libertad". "No podemos olvidar lo que sucede en Cuba o Siria" y, por eso, "nos levantamos contra la represión" en esos países y a favor de la "libertad política", dijo. Si no, se preguntó, "¿para qué estamos aquí?. Esta es la razón por la que vivimos en este país", resaltó entre los aplausos del público que abarrotaba la sala. Con anterioridad a la firma, diversos legisladores de origen cubano y activistas del exilio expresaron su gratitud al gobernador de Florida por el "coraje" mostrado en firmar una ley que pone a las empresas ante una "fácil" disyuntiva: "establecer acuerdos comerciales con "Estados democráticos y libres o negociar con dictaduras como Cuba y Siria". La republicana Ileana Ros-Lehtinen, presidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, dejó claro que las empresas "que hagan negocio con los hermanos (Fidel y Raúl) Castro no pueden hacerlo con este país y recibir el dinero de sus contribuyentes". Según dijo a Efe durante la ceremonia, la entrada en vigor de la ley se produce en un momento clave: cuando la "Administración Obama está haciendo todo lo posible para establecer nuevos entendimientos económicos con el régimen castrista", pese a que éste "no ha cambiado". Esta oposición a los esfuerzos de acercamiento del Gobierno de Estados Unidos a Cuba es compartida por la docena de grupos del exilio presentes en el acto, como Madres y Mujeres Anti Represión por Cuba (MAR), Plantados y la Junta Patriótica Cubana, entre otros. La presidenta del Consejo por la Libertad de Cuba, Ninosca Pérez, defendió que "cuando se trata de la libertad de Cuba no hemos de olvidar y no vamos a olvidar". Ros-Lehtinen reconoció que esta medida legislativa afectará a multinacionales con actividad en Florida que mantienen acuerdos comerciales con Cuba, pero agregó que "no son tantas" y que probablemente "retarán esta ley estatal en los tribunales". El texto presentado por los legisladores René García y Michael Bileca fue aprobado por el poder legislativo de Florida con un apoyo prácticamente unánime, pero ha recibido numerosas críticas por parte de las autoridades de Canadá y Brasil, así como de organizaciones empresariales del estado. Ante la posibilidad de que incurra en conflicto con la legislación federal, Scott explicó hoy que la iniciativa no entrará en vigor hasta que Washington autorice expresamente a los estados a imponer, de forma independiente, sanciones contra Siria y Cuba, al igual que ahora se puede hacer con Irán y Sudán. Sin embargo, para los congresistas Mario Díaz-Balart y David Rivera y para el senador René García -todos ellos presenten en la ceremonia y de origen cubano-, se trata de una iniciativa que "completa la ley federal" y no entra en contradicción con ésta. "No tiene sentido -expresó Díaz-Balart- que los contribuyentes de este estado financien a empresas que se lucran con países como Siria y Cuba". Defendió la "solidaridad con los pueblos que están sufriendo por estos regímenes" y arremetió contra las compañías que "hacen negocio con los hermanos Castro y (el presidente de Siria Bashar) al-Assad", ya que son estas compañías, dijo, "las que no quieren que esta ley se convierta en realidad". Fuente: El imparcial.es

Este artículo es de hace 8 años

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