Cuba: la inversión extranjera se va porque no se fia de las reformas de Raúl Castro

Este artículo es de hace 8 años
La soledad cubana queda bien reflejada al analizar la Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe en 2011, que alcanzó 153,4 miles de millones de dólares, un 31 % más que en 2010, según informó CEPAL, pero que no ha llegado a Cuba El presidente de Repsol Antonio Brufau anunció en una conferencia de prensa en Madrid que es "casi seguro" que la compañía no volverá a perforar en Cuba, donde ha gastado cerca de 150 millones de dólares durante sus 12 años de trabajo. Uno de los pilares de la agenda reformista del régimen de Raúl Castro es atraer la inversión extranjera hacia la isla. Sin embargo, tras un primer momento esperanzador, las grandes compañías internacionales han comenzado a restringir sus inversiones en la isla o directamente a marcharse lo que acentúa la dependencia del régimen castrista con respecto a la Venezuela de Hugo Chávez. Durante el  VI Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2011, Rodrigo Malmierca, titular del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, anunció cuales serían los cambios con respecto a la política hacia la inversión extranjera e invitó al capital extranjero a contribuir “en aras de corregir los errores, de que aquellas con las cuales, por ejemplo, hay contratos de administración, brinden el “know how” o conocimiento y desempeñen el papel que necesita nuestra economía”. Más recientemente , en su visita a México, Raúl Castro dijo a Felipe Calderón que su gobierno tiene previsto llevar a la actualización de la Ley de Inversiones Extranjeras a fin de favorecer la llegada de capital extranjero. La necesidad de ese tipo de inversiones es vital para la isla pues como apunta Oscar Espinosa Chepe en Cubaencuentro: “el ahorro nacional es muy pobre e insuficiente para servir de base al desarrollo de la economía. En estas condiciones resulta muy importante la inversión extranjera”. Sin embargo, varias empresas han tomado la decisión de abandonar Cuba tras décadas de presencia allá. Por ejemplo, Unilever PLC, multinacional anglo-holandesa de bienes para el consumidor. O los inversores israelíes del Grupo BM se retiraron recientemente de este negocio de procesamiento de jugos tras romperse las negociaciones del contrato con el gobierno. Por último, Repsol anunció  el 18 de mayo que no logró extraer petróleo del pozo en los Cayos de Florida cerca de La Habana. El  presidente de Repsol Antonio Brufau anunció en una conferencia de prensa en Madrid que es “casi seguro” que la compañía no volverá a perforar en Cuba, donde ha gastado cerca de 150 millones de dólares durante sus 12 años de trabajo. La compañía petrolera española, a diferencia del resto, se va porque no hay petróleo. Como apuntó Vicente Botín en Infolatam “la noticia del abandono de Repsol fue como un torpedo en la línea de flotación del gobierno de Raúl Castro que ha visto como se desvanecían sus sueños de convertir a Cuba en un emirato petrolero. De momento Chávez garantiza el suministro a la isla, pero el presidente venezolano se ha puesto en manos de Dios, a quien ha pedido: “Dame vida… No me lleves todavía”. Y como señalan algunas publicaciones “La Habana ha cerrado más empresas mixtas de las que ha abierto, desde que el gobernante Partido Comunista adoptó más de 300 reformas económicas hace un año, y están muy lejos del máximo alcanzado en la década de 1990″. Vicente Botín comentó a Infolatam que esta marcha de empresas extranjeras en Cuba no es nueva, pues lleva produciéndose hace décadas y tiene una razón fundamental, “la indefinición e inseguridad jurídica, las condiciones draconianas que el régimen impone a los intereses extranjeros en las empresas mixtas que o acaban por no soportar la presión o se quedan en stand by porque no se atreven a invertir”. Esta situación no hace sino reforzar a Venezuela como el mayor socio económico de Cuba con alrededor de 50 empresas conjuntas establecidas en los últimos 10 años. Está previsto la inversión de miles de millones de dólares para ampliar las refinerías y construir un complejo petroquímico en torno a una refinería en Cienfuegos, una provincia situada en el centro-sur de la isla. Venezuela envía a la isla unos 115.000 barriles de crudo al día en un acuerdo de intercambio de petróleo por servicios. Como explica en Cubaencuentro Roberto H. Castañeda “la esplendidez bolivariana con Cuba consiste en que 1.) exporta unos 115.000 barriles diarios de crudo y derivados, actualmente 40 % pagadero en servicios y el 60 % restante es adeudado, sus pagos se difieren a 25 años con 2 de gracia y 1 % de interés. 2.) Se sobrepaga por los servicios profesionales y técnicos (de salud, educación, entrenadores deportivos y seguridad)” De hecho, continúa Castañeda “Venezuela realiza inversiones en Cuba en proyectos estratégicos por unos $1.600 millones anuales en 2012, entre ellos, la terminación primero y ahora la expansión de las refinerías de petróleo y oleoductos. En resumen, Cuba recibe petróleo sin necesidad de hacer desembolsos en pago, recibe ingresos en efectivo e inversiones. Indudablemente tanta largueza será revisada más temprano que tarde, ya sucedió antes con la URSS”. La soledad cubana queda bien reflejada al analizar la Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe en 2011, que alcanzó 153,4 miles de millones de dólares, un 31 % más que en 2010, según informó CEPAL, pero que no ha llegado a Cuba. Mientras CEPAL estima que en 2011 la Formación Bruta de Capital Fijo (FBCF) en América Latina fue del 22,9 % con respecto al Producto Interno Bruto global de la región, en Cuba no llegó al 9 %. Además, el plan de “actualización socialista” emprendido por Raúl Castro no muestra grandes avances, pues los cinco primeros meses de este año se han caracterizado por la ausencia de novedades sobre esperadas medidas reformistas (reforma migratoria o la ley de cooperativas), entre otras. Las reformas castristas tampoco parecen funcionar en otreas áreas. Expertos locales y extranjeros coinciden en señalar que las reformas castristas no están dando resultado como demuestra la cosecha de azúcar de este año. Para Richard Feinberg, experto de la Institución Brookings, esta industria no ha cambiado lo suficiente: “es muy pronto en el proceso de reestructuración y se reportaron algunos avances, pero las nuevas empresas enfrentan aún las mismas restricciones, falta de incentivos, precios distorsionados, escasez de capital y cuellos de botella de infraestructura”, dijo a Reuters. En 2011, el Ministerio del Azúcar fue cerrado y reemplazado por una compañía estatal que, según el portavoz Lionel Pérez, se convirtió en el primer sector que completó su “reorganización económica”. El propio régimen admite públicamente las ineficiencias. Así, el primer vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado Ventura, criticó el trabajo de los ejecutivos de AZCUBA cuando dijo que “hemos dicho y a ustedes se los he dicho que hay que cambiar y hay que cambiar de verdad, y hay que hacer las cosas distintas … Lo que hay que decir y eso nadie lo dice es que podíamos haber hecho más azúcar y no lo hicimos, se nos fue, la perdimos”. Y Leonardo Andollo Valdés “segundo jefe de la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo” señaló los cuatro errores que estarían afectando a la economía cubana como la “excesiva cantidad de acciones de control, planes de medidas formales que generalmente no tienen un adecuado seguimiento, insuficiente e inestable continuidad de las soluciones a las deficiencias detectadas y existencia de un elevado número de disposiciones y normas jurídicas, elaboradas y puestas en vigor sin integralidad”. Pareciera que las empresas extranjeras están a la expectativa de lo que ocurra en Cuba y que, o bien salen del país porque no confían en este futuro o prefieren no arriesgar hasta saber cual es el destino a corto plazo del régimen. Fuente: Infolatam.com

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