Si pagas..., algo traes

Este artículo es de hace 6 años
A propósito de la próxima entrada en vigor de las nuevas regulaciones aduanales, CINCO de Septiembre digital entrevistó a Lissette Herrera Toledo, especialista del área Jurídica en Aduana Cienfuegos Si la suerte de histeria colectiva que vive por estos días buena parte de la población cubana, de "adentro" y de "afuera", se canalizara en un poder, como de superhéroe, de seguro transmutaría un refrigerador en un bolso de mano para pasarlo por la Aduana antes del 1ro. de septiembre. ¡Cuántos desearían ahora mismo tener el "don" del inspector Truquini —gracioso personaje de dibujos animados, bastante popular en la Cuba de los '90— que podía doblar un carro y "convertirlo" en una maleta pequeña! ¿Está justificado el desasosiego? Cuando comience la semana próxima, apenas dos años y medio después de puesta en práctica el núcleo duro de las normas aún vigentes en materia de importación no comercial, entrará en vigor lo dispuesto en la Gaceta Oficial Ordinaria No. 30 del 11 de julio de 2014: tres resoluciones de la Aduana General de la República (206/14; 207/14; 208/14, sustitutivas de las 320/11, 321/11 —modificadas por la 143/13—, y 122/12, en ese orden) y una del Ministerio de Finanzas y Precios (300/14, que deroga la 223/12). Las primeras establecen, expresado de manera sucinta, los nuevos "Límite para la determinación del Carácter Comercial a las importaciones que realizan las personas naturales por cualquier vía" (206) y "Listado de Valoración en Aduana para las importaciones sin carácter comercial" (207), además de la aplicación de la "Alternativa Valor/ Peso, para la determinación del valor en Aduanas (advalorem), de los artículos que clasifican como misceláneas, que se importen sin carácter comercial por personas naturales mediante envíos por las vías aérea, marítima, postal y de mensajería, aplicando la equivalencia de un (1) kilogramo igual a veinte (20) pesos" (208). La cuarta (300) manda: "El pago de los aranceles de aduanas por los envíos sin carácter comercial, aéreos, marítimos y postales recibidos por personas naturales en el territorio nacional, se abona en pesos convertibles (CUC)". (¡¿Y la unificación monetaria?!). En sentido general, las nuevas disposiciones reducen más o menos a la mitad (con excepciones por defecto o estabilidad) las cantidades que se permitía entrar al país hasta el momento, e incrementan no poco el valor que se considerará poseen las diferentes mercancías —lo que juega en contra de los viajeros en virtud de la existencia de un límite máximo de mil pesos (de acuerdo con los listados de valoración) y de cuantos "mandan" paquetes pues, en ese caso, el tope es de 200.  Para esta última modalidad, aumenta al doble el costo de recepción de un kilogramo, fijado con anterioridad en 10 pesos CUC. Las citadas resoluciones aluden a resultados de estudios previos, los cuales "aconsejan modificar" las que aún se encuentran en vigor y/o “indican” la necesidad de "perfeccionar procedimientos” y “atemperar lo dispuesto (…) a las condiciones actuales". Directivos de la Aduana General de la República han declarado que "las cantidades establecidas estaban siendo explotadas o podrían serlo para actividades comerciales. Es decir, al amparo de importaciones no comerciales se estaba empleando lo ingresado al país con fines de lucro". ¿Ley para unos pocos? Pero hay, simplificándolo a la máxima expresión, al menos dos tipos de personas naturales cubanas importadoras: unos ganan dinero con esa actividad, otros buscan proveer a sus allegados. Ambos están sujetos a iguales regulaciones. "Ya no se va a poder traer nada” (de allende los mares, se sobreentiende), piensa la mayoría. Esta Isla “tiene sus particularidades, la familia es más unida y numerosa, por lo que cada persona que entre de fuera es de imaginar que va hasta las trancas de cosas para tratar de llevar al menos unos calzoncillos o blúmer a cada familiar", comenta alguien en el sitio digital CubaDebate. Otro añade: "Todos sabemos que el que va a sufrir esas consecuencias no es el ‘mula’, sino el ciudadano común que dio su viaje e intenta quedar bien con su numerosa y necesitada familia. ¿Y el que no es comerciante ilegal y tiene como mínimo una madre, una esposa, dos hermanas, una hija y tres sobrinos?, ¿cómo les hace llegar los blúmeres y los calzoncillos?". Malos pensamientos, conclusiones lógicas, dudas, inquietudes, desconocimiento…, de todo ronda la cabeza de quienes viven allá, o tienen residencia (y quizá negocio propio) aquí, pero poseen pasaporte y visa e, incluso, de aquellos que han recorrido, si acaso, desde San Antonio a la Punta de Maisí, mas visten y calzan decentemente, como mínimo, gracias a un pariente en el extranjero… Lissette Herrera Toledo, especialista principal del Departamento Jurídico de Aduana Cienfuegos, concedió una entrevista a CINCO de Septiembre digital para aclarar algunos puntos respecto a la nueva (no se puede decir que buena). ¿Cómo calificaría usted las últimas resoluciones aduaneras? "El Derecho, como elemento superestructural, siempre va a depender de una base económica. En este momento hay un cambio en el modelo económico cubano y, de manera lógica, la Aduana tiene que atemperar sus normas a las exigencias actuales de nuestra sociedad. El cambio nos está exigiendo, en lo fundamental, ser menos importadores, que produzcamos más lo que vamos a consumir en el país. Es el llamado de Raúl y, en esencia, la respuesta de por qué surgen estas modificaciones. "Hablamos de normas que, naturalmente, desestimulan las importaciones tanto por la vía de viajeros como por la del envío postal, que se encarece bastante; y he ahí lo que más ha notado la población y lo que más detractores tiene. De tres kilogramos que se permite importar a Cuba hasta el 1ro. de septiembre exentos de pago, ahora se reduce a un kilogramo y medio, y sube el precio del arancel (por kilogramo) de 10 CUC, que difícilmente podía pagar un cubano, a 20 CUC. "O sea, son normas básicamente restrictivas, esa es la palabra". ¿Tienen el mismo impacto en la ralentización de la producción nacional y la economía cubana con mayúsculas la importación "por cuenta propia" y la estatal? ¿Por eso cada persona solo podrá ingresar al país, fuera de sus efectos personales, un mouse, de acuerdo con la Res. 207? ¿O acaso por la competencia a las Tiendas Recaudadoras de Divisa, con sus desabastecimientos, altos precios y calidades dudosas? ¿Bajo qué parámetros se determinaron las cantidades previstas en la Res. 320/11? ¿Se hizo a partir de una media de cuanto se importaba en ese momento?, ¿según estándares internacionales?, ¿o intereses nacionales? ¿Bajo cuáles las de la 206/14? "Cuando se hicieron la 320 y la 321 sí se circularon a los Órganos de la Administración Central del Estado y todo el mundo opinó respecto a cuáles debían ser esas cantidades más o menos… "Antes de 2011, el carácter comercial lo determinaba el aduanero que estaba de frente al pasajero. Por ejemplo, el que entraba por Cienfuegos: yo estoy delante de usted despachándole 50 jabones y para mí 50 jabones no tenía carácter comercial; a lo mejor usted entraba por La Habana y le decomisaban 20, porque 30 es lo que la persona que lo atendió, en su criterio muy personal, (entendió que) no tenía carácter comercial. Ahí mismo había personas que pensaban: 'hay un mal trabajo, están haciendo lo que les da la gana'; y no es así, sencillamente la norma decía: 'a criterio de la autoridad aduanera', y ese criterio por primera vez quedó consensuado en la 320. "La Aduana tiene una función reguladora, de control. Aplicamos aranceles que protegen la economía del país, pero el estudio para establecer las cantidades lo llevaron a cabo otros organismos. Nosotros solo participamos en uno para estimar cuántos pasajeros se verían perjudicados y, en nuestro aeropuerto, cerca del 80 por ciento transita a través del canal verde (analogía con la señalización de tránsito: usted coge su equipaje y sale, porque no tiene efectos que declarar, no paga nada… o, si los tiene, los declara, va, paga y sale)". "¿Quién va al canal rojo? Las personas que sobrepasan el límite de los 30 kilogramos y deben pesar su equipaje para pagar o que se les ha detectado, al paso por la frontera, una infracción administrativa, por ejemplo, una cocina eléctrica con resistencia, un horno tostador… "Acá, solo un 20 por ciento ha de preocuparse, y casi siempre ahí caen las personas dedicadas a satisfacer la economía subterránea, el mercado negro y de quienes habitualmente la Aduana ya conoce cuántos viajes tiene en el año… En ocasiones se han importado toneladas de mercancías —no es ficción—…, o algunos se dedican a importar los televisores 'plasma'... La Ley te permite, de casi todos los efectos duraderos, dos de cada tipo. Si usted viaja dos o tres veces al año no hay problema, pero la persona que viene importando el televisor número 48 en 24 viajes, ¡evidentemente…! Uno va a la información digital, busca el pasaporte, porque tenemos la tecnología del primer mundo. "Además, se hacen estudios adelantados para determinar quiénes irán a los bancos de revisión. Mediante convenios internacionales que Cuba ha firmado, se garantiza que los países que tienen aerolíneas con nosotros nos envíen los listados de pasajeros (…) No se hace esperando el avión ni mucho menos, sino el día antes, con calma; los analistas están preparados, tienen muchos años de experiencia". El Resuelvo CUARTO de la Res. 206 apunta: "El Anexo Único que contiene los límites de las cantidades de artículos o productos a partir de los cuales se determina el carácter comercial a las importaciones que realizan las personas, se aplica en caso de que las cantidades de un mismo artículo o producto, indiquen que se efectúan con fines comerciales". Si se junta eso con lo que usted ha dicho, ¿se debe deducir que el foco estaría dirigido solo a las personas reincidentes? “Exactamente. Si usted cae en el canal rojo, que es donde tiene la obligación de declarar y donde la Aduana va a controlar su equipaje, entonces sí vamos a aplicar las cantidades establecidas en los listados… “Puedo agregar que no trabajamos solos en la frontera, sino muy ligados al Ministerio del Interior, a Turismo... Es más, deviene un requisito previo el tener la información de que esa persona en realidad se dedica a vender las mercancías que está trayendo del exterior. Yo no puedo chequear todos los equipajes de un vuelo, porque me olvido del servicio que presto, en función del tiempo… Incluso, tenemos medidas preventivas: un acta de apercibimiento (…): no te decomiso mercancías, es como una alerta”. ¿Considera usted, entonces, que cuantos importan sin fines comerciales no se van a ver perjudicados? "Para nada, porque una persona que viaja por razones de familia tres o cuatro veces en el año y realiza igual cantidad de importaciones, no entra en ningún perfil de estudio. No hay habitualidad siquiera en la cantidad de salidas". Y si, por casualidad, cae en el "canal rojo"… "Mi consejo es que todo el mundo se ajuste a lo estipulado". Todavía se pueden traer cosas a Cuba, aunque a un costo elevado. “Muchos beneficios se mantienen: un límite de importación, bastante extenso, de hasta 125 kilogramos (kg.) (o su valor equivalente a mil pesos) en mercancía. Recién estuve en un vuelo donde, de casi 80 pasajeros, solo dos agotaron tal máximo, dice la jurista. Los 30 primeros kg. están libres de pago (hasta el kg. 25 se consideran efectos personales y quedan cinco —o su valor equivalente a 50 pesos— para un efecto electrodoméstico o miscelánea). Hasta el kg. 75 se paga cada uno a 10 pesos (CUC o CUP, según corresponda) y, del 76 al 125, a 20”. “Los envíos tienen un límite de valor de 200 pesos, pero hay un margen de 30 exentos de pago. Si uno va a los listados, aparece una buena cantidad de productos que no alcanzan ese precio o están justo en él, por ejemplo, las ollas arroceras. Le envían una y no paga nada…, y la Ley no dice cuántos envíos pueden recibir las personas… Siguen habiendo ciertas posibilidades… ¡Ahhh, 20 envíos de celulares todos, ya es otra cosa…! "Se mantienen los 10 kg. de medicamentos gratis, y lo mismo sucede con artículos y equipos con fines médicos: sillas de ruedas eléctricas, camas Fowler, colchones antiescaras, etcétera…". No muere lo estipulado en la Res. 357/12: "Los pasajeros pueden importar como efectos personales, además de su ropa, calzado, artículos de tocador y de aseo personal previstos en la normativa aduanera, los objetos siguientes: reproductor de multimedia digital portátil, teléfono móvil (celular), aparato de televisión portátil, computadora personal portátil, cámara fotográfica, y artículos para la transportación, entretenimiento, alimentación y cuidado de los niños, conforme a la edad". "Resulta importante que las personas conozcan que existen tres formas de valoración, lo mismo por la vía del envío postal que de quienes van por la terminal aérea", señala Herrera Toledo. Usted tiene derecho a presentar una factura y demostrar a la autoridad aduanera cuánto le reportó a usted la compra de un efecto electrodoméstico duradero (no es el caso de la miscelánea, siempre dirigida al peso. Incluso estando por debajo del listado, si mi factura es totalmente creíble, se corresponde con el bien y no subvalora, puede aceptarse —porque hay personas que nos quieren hacer creer, pensando que somos tontos, que una laptop le pudo costar 25 dólares, porque la compró en una rebaja. "Otra alternativa, además del listado, puede proceder si, por ejemplo, a usted le regalan artículos usados. No tiene factura, pero usted tiene derecho a colocarle un precio, razonable, y siempre la autoridad aduanera valora si lo admite o no". Desde 2010 se verificó en la nación antillana una apertura con respecto al Trabajo por Cuenta Propia (no estatal). No existe aún un mercado mayorista que responda a las necesidades de los negocios privados, legales, y no pocos, hasta ahora, recibían recursos imprescindibles desde otros países, con ánimo de lucro, por supuesto. ¿De dónde se supone deberán obtenerlos de aquí en adelante? ¿Hay posibilidades de que una persona pueda importar con fines comerciales? "La respuesta es no, dice Lissette. Lamentablemente, no existe, hasta donde yo conozco, ni siquiera un proyecto para diferenciar a las personas que tienen un trabajo por cuenta propia de quien viaja por razones de turismo, pero no constituyen las importaciones no comerciales la vía". ¿Entonces cuál? Fuente: 5septiembre.cu

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