Resolución 40/2007

Estrategia Ambiental Nacional para el período 2007-2010

Organismo
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente
Fecha emisión
Publicada en
Gaceta No. 30 Ordinaria de 2007 (2007-04-18)
Páginas
3–29
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La Resolución No. 40/2007 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente aprueba la Estrategia Ambiental Nacional para el período 2007-2010. Esta estrategia regula la política ambiental en Cuba, con el objetivo de proteger el medio ambiente y utilizar racionalmente los recursos naturales. La estrategia se basa en los principios de desarrollo sostenible y participación social.

Texto íntegro

RESOLUCION No. 40/2007

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POR CUANTO: Por Acuerdo del Consejo de Estado de fecha 19 de julio de 2004, quien resuelve fue designado Viceministro Primero de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

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POR CUANTO: El Decreto-Ley No. 67 de fecha 19 de abril de 1983, “De la Organización de la Administración Central del Estado” en su

Artículo 33 establece que los jefes de los organismos de la Administración Central del Estado serán sustituidos temporalmente, cuando fuere necesario, por los viceministros primeros.

-

POR CUANTO: El Acuerdo de fecha 25 de noviembre de 1994, del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, con número para control administrativo 2817 establece que los jefes de los organismos, en el marco de sus facultades y competencia, están facultados para dictar resoluciones y otras disposiciones de obligatorio cumplimiento para el sistema del Organismo.

-

POR CUANTO: El Acuerdo de fecha 4 de enero de 2007, del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, con número para control administrativo 5863, faculta al Ministro p.s.r. de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente para que mediante resolución ponga en vigor la Estrategia Ambiental Nacional para el período 2006-2010.

-

POR CUANTO: La Estrategia Ambiental Nacional aprobada en 1997 para el período 1997 – 2005, contribuyó de manera significativa a introducir la dimensión ambiental en todos los ámbitos, profundizar la interrelación economíasociedad-medio ambiente, establecer los principios en los que se basa el quehacer ambiental nacional, y caracterizar los principales problemas ambientales del país en esa etapa, lo cual permitió determinar las vías e instrumentos para la prevención, solución o minimización de dichos problemas, con vistas a mejorar la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales en aras de alcanzar las metas de un desarrollo económico y social sostenible.

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POR CUANTO: Las experiencias en la aplicación de la Estrategia Ambiental Nacional de 1997, las evaluaciones realizadas del medio ambiente cubano durante el período 1998-2005, el desarrollo de otros marcos estratégicos que han tenido lugar en el mismo, así como otros cambios ocurridos a nivel global, imponen la necesaria adecuación de la Estrategia Ambiental Nacional a fin de dar respuesta a las actuales exigencias de la política ambiental tanto a nivel nacional como internacional.

-

POR TANTO: En ejercicio de las facultades a mi conferidas,

R e s u e l v o :

UNICO: Aprobar la Estrategia Ambiental Nacional para el período 2007-2010, plasmada en el Anexo Unico de la presente Resolución y que forma parte inseparable de la misma.

Comuníquese a la Secretaría Ejecutiva del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, a los jefes de organismos de la Administración Central del Estado y a cuantas personas naturales corresponda conocer lo dispuesto.

Archívese el original en el Protocolo de Resoluciones de la Dirección Jurídica de este Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.

Publíquese en la Gaceta Oficial de la República de Cuba.

DADA en la Sede Central del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en la ciudad de La Habana a los 21 días del mes de marzo del año 2007.

Dr. Fernando Mario González Bermúdez

Ministro p.s.r. de Ciencia, Tecnología

y Medio Ambiente

ANEXO UNICO

ESTRATEGIA AMBIENTAL NACIONAL

2007 / 2010

CAPITULO I

PRINCIPIOS Y CONCEPTOS

1.1. Introducción

La creación en 1994 del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente dio un importante impulso a la política y la gestión ambientales en el ámbito nacional. Este

trascendental cambio institucional, impuso a su vez la necesidad de revisar los marcos estratégicos y regulatorios del país, en materia de medio ambiente.

Sobre la base de cubrir estas exigencias se desarrolló la Estrategia Ambiental Nacional (EAN), cuyo diseño comenzó en 1995, y se prolongó hasta mediados de 1997, en que resultó aprobada por el Gobierno.

La EAN constituyó el fundamento para el desarrollo de las Estrategias Ambientales Territoriales ―hoy existentes en todo el país― así como de las Estrategias Ambientales Sectoriales, de las cuales están dotados actualmente todos los sectores de la producción y los servicios que tienen un impacto sobre, o una relación significativa con el medio ambiente.

A más de siete años de su aprobación y constante implementación, puede afirmarse que la EAN es una herramienta clave del quehacer ambiental nacional, que ha contribuido a introducir la dimensión ambiental en todos los ámbitos que le corresponden, y profundizar la interrelación economíasociedad-medio ambiente, lo que traído consigo resultados favorables que rebasan en diversas áreas las expectativas proyectadas en este documento rector de la política ambiental del país.

Simultáneamente, se han llevado a cabo profundos cambios en la realidad económico-social del país, en consonancia con los procesos que tuvieron lugar desde inicios de la década de los 90, todo ello con una marcada influencia en la política ambiental nacional.

Han continuado también la intensificación y profundización de las relaciones entre el sector dedicado a la investigación, el conocimiento científico, la innovación tecnológica, así como la protección y uso sostenible de los recursos naturales.

La dinámica internacional ha sido igualmente intensa en lo que a medio ambiente y desarrollo sostenible se refiere; y existe una serie de compromisos ambientales a cumplimentar por el país en el año 2010.

La interrelación de estos aspectos muestra un panorama caracterizado, entre otros factores, por los elementos que se presentan a continuación:

- z Importantes transformaciones en sectores claves de la economía cubana, donde resaltan:

- - — Reordenamiento de la industria azucarera como una necesidad del país para lograr dos objetivos fundamentales, la producción de caña y alimentos, a través de la liberación de tierras y diversificar las producciones agropecuarias, como medida de proveer alimentos a la población.

- - — Profundas transformaciones en el Programa Energético del País, mediante el ahorro de portadores energéticos, el empleo de energía renovable, uso de equipos y dispositivos ahorradores, entre otras acciones enmarcadas en el diseño de una auténtica Revolución Energética.

- - — Incremento en la producción y empleo de petróleo y gas.

- - — Desarrollo de la explotación minera.

- - — Impulso de la agricultura sostenible.

- - — Ampliación de los servicios de salud, tanto en el ámbito nacional como internacional.

- - — Impulso a la acuicultura, maricultivo y camaronicultura, entre otras, en el contexto de un proceso de centralización económica.

- z Sostenido desarrollo del turismo, aparejado a la positiva tendencia del sector a una mejor identificación de sus interrelaciones con el medio ambiente y el impulso al turismo de naturaleza en los últimos años.

- z Impulso a la informática y las comunicaciones.

- z Perfeccionamiento de las redes meteorológicas, sismológicas y de monitoreo ambiental de las condiciones atmosféricas.

- z Creciente participación de la sociedad y sus organizaciones, entre ellas las ONGs, en la construcción y desarrollo de la protección del medio ambiente del país.

- z Reordenamiento de los enfoques para el trabajo en la montaña, caracterizado por un sesgo decisivo hacia los valores ambientales de estos ecosistemas, en particular, en lo referente a los bosques y el agua.

- z Proceso de fortalecimiento paulatino del manejo integrado de la zona costera en su vínculo con el desarrollo económico-social, y la protección del medio ambiente.

- z Proceso de la batalla de las ideas, con gran impacto en los nuevos programas educacionales, culturales y sociales, y repercusión en la percepción ambiental de los cubanos, a la par de los avances alcanzados en la Educación Ambiental.

- z Permanente perfeccionamiento institucional del CITMA, con un enfoque dirigido a consagrar su misión estatal en todo el territorio nacional, en aras de formular y garantizar la debida aplicación de la política ambiental cubana.

- z Evolución de la política y la gestión ambiental nacionales, que en muchos casos ha rebasado los marcos estratégicos de la EAN.

- z Nivel de implementación de la Ley del Medio Ambiente―Ley No. 81 de 11 de julio de 1997― como base del marco legal nacional y la aprobación e implementación paulatina de sus disposiciones complementarias.

- z Una creciente conciencia social acerca de los problemas ambientales y por consiguiente, una mayor exigencia ciudadana por un estricto acatamiento de la legislación ambiental.

- z Resultados alcanzados por el Consejo Nacional de Cuencas Hidrográficas (CNCH) en la gestión ambiental de las cuencas de interés nacional, que considera la cuenca como unidad de gestión ambiental para el desarrollo sostenible, con la aprobación de un número importante de programas vinculados con el aumento de la calidad de vida de la población y la protección de los recursos naturales.

- z Avances en la política ambiental internacional, reflejados en nuevos instrumentos vinculantes en materia de productos químicos, bioseguridad y cambio climático, entre otros. Estas y otras muchas palpables realidades imponen un necesario proceso de adecuación de la Estrategia Ambiental

- Nacional de 1997, en el que se conserve el núcleo de sus elementos principales, y se responda a las actuales exigencias de la política ambiental nacional e internacional. Este proceso se nutre de muchos elementos, entre los que cabe apuntar:

- z Las experiencias en la aplicación de la EAN/97 y el Sistema de Estrategias Ambientales Territoriales y Sectoriales.

- z Desarrollo de otros marcos estratégicos específicos, como es el caso de la Estrategia Nacional de Educación Ambiental; la Estrategia Nacional para la Diversidad Biológica; el Plan de Acción de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, así como el Plan del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

- z Evaluaciones realizadas del medio ambiente cubano durante el periodo 1998-2005.

- z Proceso nacional de revisión Estratégica Río + 10, efectuado en 2002 y sus recomendaciones.

- z Ejercicios para una integración estratégica de la ciencia, la innovación tecnológica y el medio ambiente, que al propio tiempo han impuesto la actualización en diversos grados de sus respectivos marcos estratégicos.

- z Resultados emergidos de las diversas investigaciones realizadas en el período 1997-2005 y que tributan al tema ambiental, incluyendo los estudios de percepción ambiental de la población cubana.

- z Los resultados obtenidos en el país acerca de las manifestaciones de la variabilidad climática y el cambio climático, las políticas de adaptación y mitigación, así como sus repercusiones sociales, económicas y ambientales.

- z Experiencias obtenidas en la ejecución de múltiples proyectos en la esfera del medio ambiente y el desarrollo sostenible.

- z Experiencias alcanzadas en la aplicación del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental.

1.2. Nuevo ciclo de la Estrategia Ambiental Nacional

Misión

La Estrategia Ambiental Nacional (2007-2010) es el documento rector de la política ambiental cubana, establece los principios en los que se basa el quehacer ambiental nacional, caracteriza los principales problemas ambientales del país y propone las vías e instrumentos para su prevención, solución o minimización, con vistas a mejorar la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales en aras de alcanzar las metas de un desarrollo económico y social sostenible.

Visión

Alcanzar un estadío superior en la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales, con un uso eficaz de los recursos financieros y materiales de que dispone el país.

Los objetivos estratégicos generales son:

- z Establecer el escenario y diseñar las acciones que conduzcan a la preservación y el desarrollo de los resultados ambientales alcanzados por la Revolución.

- z Contribuir a la prevención y la solución de los principales problemas del medio ambiente en el país, lo cual incluye la erradicación paulatina de las insuficiencias detectadas en la aplicación de la política y la gestión ambiental cubanas.

- z Establecer prioridades y líneas de acción en el país que sirvan de base al trabajo y la proyección ambiental de los diferentes sectores, organismos, y territorios, otras instituciones y entidades, así como de la ciudadanía en general.

1.3. Principios en que se sustentan la gestión y la política ambiental cubanas

- 1. Coadyuvar al desarrollo económico y social sobre bases sostenibles.

- 2. Reconocimiento del derecho ciudadano a un medio ambiente sano, donde la elevación constante de la calidad de vida de la población constituye el centro del quehacer ambiental nacional.

- 3. Constatación del deber social para con la protección del medio ambiente.

- 4. Concentración de los esfuerzos en los principales problemas ambientales del país, sin descuidar los problemas locales y sus prioridades.

- 5. Perfeccionamiento de los mecanismos económicofinancieros que permitan enfrentar los principales problemas ambientales.

- 6. Concertación de las acciones en torno al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en su calidad de rector de la política ambiental nacional.

- 7. Participación activa de todos los actores sociales, tanto a nivel central como local, sobre la base de una acción coordinada, fundada en la cooperación y la corresponsabilidad.

- 8. Proyección de la ciencia y la tecnología cubana en función de contribuir a la solución de los principales problemas ambientales.

- 9. Desarrollo de la innovación tecnológica en función de una gestión ambientalmente segura, que contribuya, además, a la competitividad internacional de nuestros productos sobre la base de una favorable relación con el medio ambiente.

- 10. Aplicación integral del concepto de Producción Más Limpia, para elevar la eficiencia y productividad, minimizar la generación de residuos y emisiones, el adecuado manejo de residuales ―incluyendo su aprovechamiento económico―, propiciar el ahorro de recursos hídricos y energéticos y un adecuado saneamiento ambiental.

- 11. Profundización de la conciencia ambiental, con énfasis en las acciones de educación, divulgación e información ambiental.

- 12. Perfeccionamiento de la legislación ambiental y búsqueda de su cumplimiento real, eficaz y sistemático, dirigido a lograr controles más eficientes.

- 13. Perfeccionamiento de los actuales instrumentos de la gestión ambiental y el desarrollo de los nuevos que se requieran, como soporte a la toma de decisiones a las diferentes instancias.

- 14. Sustentación del trabajo ambiental, con un enfoque intersectorial sobre la base de la concertación, la coope-

- ración y coordinación entre las autoridades ambientales, las organizaciones sociales, las ONGs, así como los diferentes organismos, sus uniones de empresas y empresas en los territorios.

- 15. Consideración de la territorialidad y la descentralización, como ejes de la gestión ambiental nacional.

- 16. Aplicación, como elemento clave de la gestión ambiental cubana, de los principios del manejo integrado de cuencas hidrográficas, con énfasis en la integración de la zona costera, y un enfoque ecosistémico para dar solución a los problemas ambientales, teniendo en cuenta el carácter de archipiélago de Cuba.

- 17. Desarrollo de una activa política ambiental internacional, procurando niveles efectivos de cooperación y concertación de las acciones en esta esfera.

1.4. Consideraciones sobre el Desarrollo Económico y Social Sostenible en las condiciones cubanas

Para los países en desarrollo, el reto de alcanzar la sostenibilidad requiere de grandes transformaciones políticas, económicas y sociales, las cuales para Cuba son un hecho materializado desde hace muchos años.

La Estrategia Ambiental Cubana representa una contribución importante al desarrollo sostenible y es en esencia, una estrategia de continuidad. La idea de la sostenibilidad es intrínseca a los principios socialistas que sustenta nuestro modelo revolucionario.

De esta manera, un elemento que marca la diferencia y caracteriza la visión de Cuba sobre este tema, apunta a las ventajas que el socialismo como sistema ofrece para el desarrollo de una política ambiental efectiva, en particular por el papel decisivo del Estado y las ventajas de una economía planificada, con capacidad para proyectar de forma armónica y a largo plazo, el uso de los recursos. Su concepción ético-social, el entorno social solidario que engendra y la integralidad conceptual en el funcionamiento del gobierno, así como las ventajas que ofrece la propiedad social, repercuten de modo positivo en la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales.

La erradicación de la pobreza extrema, logro que se asienta en los propios cimientos del proceso revolucionario, es condición esencial para alcanzar la sustentabilidad ambiental, dado en primer término, porque la pobreza extrema y un medio ambiente sano no pueden coexistir. La solución de esta contradicción es una de los principales logros que Cuba puede exhibir ante el mundo.

El Estado cubano ha declarado la soberanía nacional sobre los recursos naturales y ha promovido un activo proceso de recuperación y protección de éstos, que tiene como centro al hombre y la satisfacción integral de sus necesidades materiales, espirituales, educacionales, culturales y estéticas, e incorporando a toda la sociedad en la atención y solución de los problemas ambientales.

La difícil situación económica por la que ha atravesado el país en los últimos años, ha gravitado sobre la explotación de los recursos naturales y ha limitado emprender todas las acciones necesarias para su protección.

Sin embargo, en tanto la capacidad para aprender y extraer experiencias de las dificultades, es también consustancial a nuestro proceso, la idea de la sostenibilidad lejos de debilitarse se ha reforzado, ya que se han adquirido mayor conciencia y nuevas habilidades para emplear de modo racional los recursos, así como desarrollar instrumentos y acciones para su protección.

La búsqueda de mayor eficiencia en los procesos productivos, la paulatina introducción de prácticas de Producción Más Limpia, el trabajo en pos de la utilización de fuentes alternativas de energía, el empleo de productos biológicos en la agricultura y la tendencia de ese sector hacia una agricultura sostenible, son sólo algunas muestras de la conciliación de las necesidades del desarrollo con los requerimientos de la sostenibilidad en las actuales circunstancias, lograda sobre la base de la calificación técnica y científica del pueblo.

El acceso colectivo y sin exclusiones a los servicios sociales fundamentales, garantía de equidad consustancial a la sostenibilidad, continúa siendo un firme baluarte de las conquistas revolucionarias y permite establecer una sólida base social para lograr los fines de un desarrollo sostenible.

No obstante, una estrategia para el desarrollo sostenible cubano no puede ignorar las dificultades que experimenta nuestro desarrollo económico y los retos que impone su superación en un mundo cada vez más globalizado y unipolar.

Por otra parte, el incremento de la actividad ciclónica, la severidad de los eventos de sequía y la acumulación de los desechos químicos peligrosos hacen necesario la adopción de medidas de reducción de desastres que puedan atenuar las consecuencias del impacto sobre el desarrollo económico-social y del medio ambiente.

La coyuntura actual demanda una concepción integral del desarrollo sostenible, entendido como un proceso donde las políticas de desarrollo económico, científico-tecnológica, fiscales, de elevación de la calidad de vida de la población, de comercio, energía, agricultura, industria, de preparación del país para la defensa y otras, se entrelazan con las exigencias de la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales, en un marco de justicia y equidad social.

Para este ciclo estratégico, el concepto del desarrollo sostenible deberá ser realzado aún más hacia el interior de las políticas nacionales, potenciando la integración de la dimensión ambiental en su relación con el desarrollo económico y social, todo ello en función de destacar la viabilidad del modelo cubano, con base en el socialismo, para erigirse como una sociedad auténticamente sostenible.

El marco institucional para el desarrollo e instrumentación de las políticas ambientales en pos de un desarrollo sostenible, debe ser continuamente reforzado, a tono con las crecientes exigencias de la política y la gestión ambiental nacional y las tendencias internacionales.

Se requiere al propio tiempo, profundizar en los rasgos actuales que caracterizan la gestión ambiental, a saber: su integralidad, sistematicidad, armonía y coherencia, la coordinación intra e interinstitucional, la descentralización de la atención del medio ambiente y la potenciación de las sinergias―enfatizando su vínculo territorial― la participación social que toma por base el vínculo de la comunidad con la solución de sus problemas ambientales y una gestión participativa, que busca relacionarse con los elementos culturales de la propia comunidad, la educación ambiental para el desarrollo sostenible, el acceso a la información ambiental y la creciente dimensión y participación internacional en los procesos de negociación sobre el medio ambiente y desarrollo.

Es también preciso continuar desarrollando y madurando como rasgos fundamentales de la gestión ambiental cubana, su orientación nacional a la gestión integrada de los recursos naturales, la gestión ambiental empresarial y la gestión ambiental urbana, todo lo cual debe contribuir eficazmente a la construcción definitiva de nuestro modelo de desarrollo sostenible.

1.5. Actores principales y vías para su concertación

Corresponde al Estado Cubano, el ejercicio de los derechos soberanos sobre el medio ambiente y los recursos naturales del país. A partir de esa función estadual y a través de los órganos de gobierno, el Estado proyecta la política y la gestión ambiental.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en su condición de Organismo de la Administración Central del Estado rector de la política ambiental, es el encargado de desarrollar la estrategia y concertar las acciones encaminadas a mantener los logros ambientales alcanzados por nuestro proceso revolucionario y contribuir a superar las insuficiencias existentes, a la vez que garantiza que la dimensión ambiental sea tenida en cuenta en las políticas, programas y planes de desarrollo a todos los niveles.

Las atribuciones y funciones del CITMA, se ejercen en coordinación y sin perjuicio de las atribuidas a otros órganos y organismos.

Los organismos que desarrollan acciones de carácter global deben acompañar a las autoridades ambientales en el diseño de medidas globales de su competencia para el medio ambiente y la protección de los recursos naturales. De igual forma, aquellos organismos que tienen a su cargo el manejo de determinados componentes del medio ambiente, tienen la obligación de llevar a cabo una adecuada política de protección y uso sostenible de éstos.

Dichas acciones incluyen la conservación y manejo adecuado de los recursos naturales, la lucha sistemática contra las causas y condiciones que originan la contaminación, daño o perjuicio a éstos, la aplicación de medidas preventivas y la rehabilitación de los recursos afectados, cuando proceda, la aplicación de estrategias de Producción Más Limpia, tratamiento y reuso efectivo de los residuales que se generan y adecuado saneamiento ambiental.

Estas obligaciones no son privativas de los organismos mencionados, sino que, en mayor o menor grado, son válidas para todos los Organismos de la Administración Central del Estado (OACEs), sus empresas y otros entes empresariales, nacionales o extranjeros.

Al propio tiempo la institucionalidad ambiental deberá continuar en un proceso de continuo perfeccionamiento, conforme al cual se integren del modo más armónico todas las estructuras e instituciones que tienen responsabilidad en la definición de las políticas y el control del uso racional de los recursos naturales y la planeación temporal y espacial de ese uso.

Los territorios constituyen el principal escenario donde se materializan la política y la gestión ambiental, por esta razón los órganos de gobierno del Poder Popular, provinciales y municipales, en estrecha coordinación con las autoridades ambientales al nivel local y las representaciones al de los diferentes OACEs y entidades en el territorio, así como, una fuerte interrelación con las comunidades bajo su atención, deben garantizar la aplicación de la gestión ambiental nacional y establecer las adecuaciones y prioridades correspondientes a las características y principales necesidades de cada territorio.

Más allá de la acción gubernamental esbozada, y según lo expresado en el precepto constitucional que se cita, la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales, es un derecho y un deber de cada ciudadano, el cual se materializa con el accionar individual y mediante las diversas formas de organización y asociación reconocidas por la ley.

CAPITULO II

ESCENARIOS Y TENDENCIAS AMBIENTALES

EN CUBA PARA EL DESARROLLO

DE LA ESTRATEGIA

Vivimos en un mundo complejo y sujeto a múltiples amenazas, entre las cuales, las de corte ambiental emergen con particular fuerza. Si bien se reconoce la objetividad de los procesos globalizadores y son objeto de discusión sus impactos sobre el medio ambiente, si están claramente constatados sus efectos nocivos cuando del modelo neoliberal se trata. Así, el siglo XXI, ha comenzado a decursar mostrando una degradación de los recursos naturales sin parangón en la historia humana.

En el caso particular de Cuba, se suman a estas circunstancias globales el bloqueo financiero, económico y comercial que dura más de cuatro décadas, impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica, lo cual a su vez, determina que no se puedan emprender con la celeridad necesaria todas las acciones que la voluntad política del país se ha trazado.

Consecuentemente, las fuentes de financiamiento para el apoyo de los programas nacionales de protección del medio ambiente, provienen en lo fundamental de: fondos estatales nacionales, de organizaciones del Sistema de las Naciones Unidas a través de proyectos, y de origen bilateral (gobiernos y ONGs).

Si a ello se suman los fuertes e irregulares fenómenos naturales extremos, en particular los eventos ciclónicos, resulta evidente que el tema de la vulnerabilidad de Cuba y los riesgos a los que está sometida en las actuales circunstancias, configuran un escenario que no se puede desconocer.

Reiterados y nocivos eventos de sequía, combinados con altas tasas de evaporación, originan el agotamiento de los suelos y la disminución de las reservas de aguas subterráneas. En ocasiones incluso, las fuertes tensiones ejercidas sobre la vegetación y el clima en general, se agravan mucho más, cuando la sequía es interrumpida por episodios de lluvias torrenciales que son causantes de intensos procesos erosivos en los suelos.

El fenómeno de la sequía, que por sí mismo genera consecuencias muy perjudiciales sobre numerosas actividades socio-económicas y la salud de la población, junto a otros procesos antrópicos que conducen a la degradación de los suelos, la erosión costera, y la pérdida de calidad de las aguas por la sobreexplotación de las fuentes, y los evidentes impactos de los cambios climáticos sobre nuestro país, contribuyen a que en amplias zonas costeras y tierras secas del país se experimenten significativos síntomas de procesos tendientes a la desertificación, con mayor intensidad en la parte oriental de la Isla. La aplicación de índices de aridez en Cuba ha arrojado la existencia de núcleos semiáridos en la porción sur de Santiago de Cuba y Guantánamo (donde también existen zonas semi-desérticas naturales con altos valores para la conservación); mientras que las zonas subhúmedas secas abarcan buena parte de la región oriental, las costas de Camagüey y otras zonas aisladas, climáticamente propensas a sufrir procesos de desertificación.

Para armonizar las complejidades de la situación internacional con las dificultades que factores externos imponen al desarrollo del país, al tiempo que se preserva el medio ambiente y se emplean sosteniblemente los recursos, es necesario avanzar en el siglo XXI con una particular sensibilidad, de manera que se pueda extraer lo mejor del pensamiento ambientalista mundial y su ajuste a la realidad cubana.

La visión de la política ambiental cubana se focaliza en un desarrollo económico y social sostenible que se apoya en tres pilares básicos reconocidos, a saber: la equidad social, el crecimiento económico y la protección del medio ambiente. Además, cada vez adquiere mayor importancia en el quehacer ambiental el desarrollo de la cultura general integral a la que se aspira. En la materialización de esta visión hay importantes retos que deben ser también considerados, tanto en el orden interno, como en el externo.

Tampoco escapa Cuba a los efectos de los inadecuados patrones de desarrollo capitalista que gravitan sobre el medio ambiente en una escala global. La principal meta perspectiva de la política ambiental cubana hacia el futuro es de gran complejidad, pues consiste en evitar la reiteración de los errores de los procesos inadecuados de industrialización emprendidos por el hoy “primer mundo”, de modo que se promueva un desarrollo económico en el que se transite lo más directo posible, hacia formas compatibles con el medio ambiente, sobre la base de los principios apuntados y el empleo de los instrumentos adecuados.

Es sabido que los inadecuados patrones de producción y consumo del mundo industrializado son los principales responsables de la mala salud ambiental del planeta.

Asimismo se reconoce que el mundo subdesarrollado no puede aspirar a “desarrollarse” repitiendo estos modelos dispendiosos y consumistas, para los que se requerirían varios planetas como el nuestro. De este modo la clave del asunto transita no en renunciar al crecimiento económico, sino en dotarlo de un carácter armonioso, que permita llegar a una auténtica sociedad sostenible.

Para esto, es esencial que Cuba mantenga y defienda su modelo socialista de desarrollo, lo que le permitirá construir

una sociedad económicamente próspera, socialmente justa y ambientalmente sostenible.

Tanto en la identificación de los principales problemas ambientales que a continuación aparecen, como en el desarrollo de los instrumentos para su solución, se han tenido en cuenta estas tendencias de cara al año 2010.

CAPITULO III

CARACTERIZACION Y DIAGNOSTICO

3.1. Definición de los principales problemas ambientales

Para la definición de los principales problemas ambientales del país, se han considerado aquéllos de mayor impacto y que tienen lugar en más amplia escala nacional, tomando en cuenta, entre otros factores:

- z Afectación de áreas grandes o significativas del territorio nacional.

- z Impacto producido por y en las áreas densamente pobladas.

- z Alteraciones a la salud y la calidad de vida de la población.

- z Efecto de los cambios globales 1, en particular los cambios climáticos.

- z Consecuencias económicas.

- z Efecto sobre los ecosistemas y los recursos biológicos. A partir del análisis de los factores expresados, se identifican los Principales Problemas Ambientales que aparecen a continuación. Estos tienen una compleja y dinámica interrelación, y afectan la cantidad y calidad de nuestros recursos naturales en su vínculo con el desarrollo económico y social. Por ello, su ordenamiento no supone jerarquización alguna.

3.1.1. Caracterización de los principales problemas ambientales

DEGRADACION DE LOS SUELOS

La superficie agrícola de Cuba, es de 6 654,5 Mha lo que representa 60,56 % del total de sus tierras firmes. La superficie cultivada constituye 54,02 % de esta superficie agrícola.

Los cultivos permanentes (2 396,7 Mha) son los más significativos y las mayores extensiones corresponden a la caña de azúcar con 69,72 %. La nocividad adjudicada a éstos, está dada por la falta de rotación y por su acción agotante sobre el suelo, unido a un mal manejo agrotécnico e insuficientes medidas de protección de la fertilidad. Entre loscultivos temporales, particular atención se dispensa al cultivo del arroz, ocupante de 207,4 Mha, debido a las condiciones de hidromorfía en que éste se desarrolla y a la importancia que reviste el mal manejo y la calidad de las aguas que se emplean en el riego.

Los procesos erosivos afectan a 2,5 millones de hectáreas de suelos del país, el alto grado de acidez alcanza alrededor de 3,4 millones de ha, la elevada salinidad y sodicidad influencia alrededor de un millón de ha, la compactación incide sobre 2,5 millones de ha, los problemas de drenaje alcanzan 2,7 millones de ha y en definitiva, 60 % de la superficie del país se encuentra afectada por éstos y otros factores (incluso por más de un factor a la vez) que pueden conducir a los procesos de desertificación.

Estas áreas se encuentran afectadas por factores de carácter natural o antrópico acumulados en el transcurso de los años, con una marcada preponderancia de los segundos, aunque en los últimos años se han intensificado procesos naturales como la sequía y la incidencia de huracanes, con las consiguientes inundaciones, lavado de los suelos y movimientos de masa, que están incidiendo en su deterioro.

Debido a las dificultades económicas por las que atraviesa Cuba desde el establecimiento del Período Especial, la gran mayoría de las labores de mitigación que se acometen en suelos son medidas sencillas, requiriéndose en muchos casos la aplicación de medidas complejas, que permitan la conservación y/o recuperación de los suelos, según el caso, las que a su vez requieren de un mayor respaldo financiero.

A pesar de los esfuerzos realizados y de los recursos asignados por el país, en el marco del Programa Nacional de Mejoramiento y Conservación de Suelos, aprobado en el año 2000 por el Consejo Nacional de Cuencas Hidrográficas (CNCH), los avances logrados en los últimos 4 años han sido discretos.

AFECTACIONES A LA COBERTURA FORESTAL

Si bien en los últimos años se ha podido incrementar de forma constante la cubierta forestal, y en 43 años, el total de área cubierta del patrimonio forestal asciende a 2 696 587,89 ha, con lo que en el año 2005 tenemos un índice de boscosidad de 24,54 %, aún persisten las secuelas de años de explotación irracional de los bosques de Cuba, que prácticamente extinguieron nuestros más valiosos recursos forestales.

Los incendios forestales son la causa mayor de afectación a los bosques en Cuba. La mayoría de los incendios en las áreas rurales, se inician en potreros, campos de caña y cultivos agrícolas, los que finalmente llegan a los bosques y los afectan.

1 De acuerdo con el Instituto Interamericano para la Investigación del Cambio Global (IAI), se entiende por cambio global "las interacciones de los procesos biológicos, químicos y físicos que regulan los cambios en el funcionamiento del sistema terrestre, incluyendo las formas particulares en que dichos cambios se ven influenciados por la actividad humana”.

Persisten también problemas con la calidad de la mayoría de los bosques naturales, como consecuencia del inadecuado manejo y explotación en etapas anteriores, sobre todo en las cuencas hidrográficas más importantes, así como problemas con las fuentes semilleras del país, que no cumplen con las expectativas de producción y calidad. Existen además, afectaciones producidas por la no actualización de la ordenación forestal, el insuficiente tratamiento silvicultural de los bosques e insuficiencias y deficiencias de los planes de manejo.

Las fajas hidro-reguladoras de ríos y embalses, aunque han recibido atención en los últimos años, todavía requieren de un esfuerzo significativo para lograr que estén totalmente forestadas.

La supervivencia de las plantaciones y el logro de árboles adultos han mejorado sustancialmente, pero aún los valores alcanzados son bajos y distan de los niveles deseados; así como es insuficiente la gama de especies forestales utilizadas para toda la actividad forestal, incluida la reforestación de las áreas protectoras.

Constituyen igualmente problemas preocupantes, el bajo aprovechamiento de la biomasa derivada de los aprovechamientos forestales y el incremento de la erosión provocada por este proceso.

Las especies de plantas invasoras constituyen un problema para algunos bosques, por lo que debe incrementarse el trabajo sobre este tema.

CONTAMINACION

Existen diferentes causas que han motivado la contaminación de las aguas, los suelos y la atmósfera. Entre ellas, destaca la concentración de instalaciones industriales en zonas urbanas, lo que determina el empleo de las corrientes superficiales como receptoras de residuales crudos o parcialmente tratados, los que frecuentemente llegan a la zona costera y cuencas hidrográficas.

También influyen negativamente el empleo de tecnologías obsoletas, la indisciplina tecnológica, así como la no introducción de prácticas de Producción Más Limpia. Aun teniendo en cuenta los planes anuales de inversiones destinadas al medio ambiente, son insuficientes los recursos financieros destinados a la minimización, tratamiento, aprovechamiento, reuso de los residuos de la actividad agroalimentaria, industrial, del turismo, de hospitales y domésticos.

Es deficiente el estado de las redes de alcantarillado, la cobertura de tratamiento de residuales y el estado técnico de los sistemas de tratamiento existentes, así como la caracterización de estos residuales y el manejo de los residuos sólidos, donde existen serios problemas con su disposición y aprovechamiento.

Evaluaciones sistemáticas realizadas en los últimos 5 años indican que ha ocurrido una reducción de la carga orgánica biodegradable que se disponen a las aguas terrestres y costeras, principalmente en fuentes puntuales industriales, lo que ha sido posible por un efectivo cumplimiento del plan de la economía asociado al medio ambiente. Esas mismas evaluaciones también están indicando que la mayor incidencia negativa de carga contaminante a mitigar y solucionar en los años venideros son las provenientes de las áreas urbanas, de las actividades agroalimentaria, industrial, del turismo, de hospitales y los residuales domésticos y mixtos que se generan.

Se aprecia la ausencia de tratamiento para las emisiones, inadecuado control sobre los niveles de ruidos que se generan y poca difusión sobre los efectos nocivos que provoca sobre la salud y el comportamiento social, el mal estado técnico del transporte y la carencia de normas técnicas sobre emisiones.

La carencia de la infraestructura técnica, el aún inadecuado manejo de los productos químicos y de los desechos peligrosos; así como la acumulación progresiva de estos desechos sin la solución técnica para su disposición final, ocasiona problemas de contaminación con riesgo para la salud humana. Las proyecciones del desarrollo del país, relacionadas con el incremento de la exploración y explotación de hidrocarburos, indican la necesidad de prestar especial atención a los impactos de esta actividad sobre las aguas, la atmósfera y los suelos.

No se dispone de un sistema de monitoreo adecuado sobre la calidad de las aguas terrestres y marinas, las emisiones a la atmósfera, de la calidad de los suelos y su relación con el proceso de toma de decisiones para mejorar la calidad de vida de la población.

PERDIDA DE DIVERSIDAD BIOLOGICA

Las características insulares del país, que han propiciado la evolución de una diversidad biológica particular y con valores muy altos de endemismo, condicionan a la vez la fragilidad y vulnerabilidad de algunos de nuestros ecosistemas. Junto con ello, diversos procesos antrópicos han provocado un proceso continuo de pérdida de nuestra biodiversidad, que se expresa, de forma más crítica, en aquellos ecosistemas frágiles como los arrecifes coralinos, los manglares, las pluvisilvas y los bosques o matorrales remanentes de lo que fue la cobertura original de Cuba.

Las causas principales que han provocado la pérdida de diversidad biológica en Cuba son:

- z Alteraciones, fragmentación o destrucción de hábitat/ecosistemas/ paisajes, debidos fundamentalmente al cambio del uso del suelo y al empleo de prácticas inadecuadas de pesca, cosecha y preparación de los suelos para la agricultura, entre otras.

- z Sobreexplotación de los recursos, por ejemplo, los pesqueros y forestales.

- z Degradación y contaminación del suelo, las aguas y la atmósfera.

- z Introducción de especies exóticas invasoras que sustituyen o afectan el funcionamiento de los ecosistemas y especies nativas.

- z Insuficientes mecanismos regulatorios y de control para prevenir y sancionar actividades ilícitas como la caza y la pesca furtivas, así como el comercio de especies amenazadas y otros recursos de la naturaleza.

- z El cambio climático, con la consecuente agudización de los períodos de seca, la ocurrencia de lluvias intensas, la elevación de la temperatura y el incremento de las pene-

- traciones del mar, así como de la intensidad y frecuencia de fenómenos extremos como los huracanes.

- z Incendios forestales. El proceso de Evaluación de Impacto Ambiental y las decisiones sobre planificación territorial derivadas del mismo, no siempre han considerado en su justa medida los valores intrínsecos y de uso de la diversidad biológica.

Se carece de indicadores efectivos, y de los procesos e instrumentos de monitoreo necesarios, para su desarrollo e implementación.

No se dispone en muchos casos de líneas base adecuadas como puntos de partida para la determinación de las tendencias de la pérdida de diversidad biológica y la recuperación que se logre mediante la aplicación de las medidas pertinentes.

Se adolece de un marco legislativo para regular la introducción, el acceso y el uso de los recursos genéticos.

Existen importantes vacíos en el conocimiento de importantes grupos taxonómicos, especialmente de nuestra fauna, así como de los microorganismos, con la consecuente incapacidad para la toma de medidas necesarias para su conservación y uso sostenible.

Los mecanismos vigentes para el otorgamiento de los permisos que autorizan los usos de especies de especial protección y especies exóticas son insuficientes.

No todas las especies de la flora y fauna silvestre que son objeto de uso, cuentan con planes de manejo y estudios que avalen su uso sostenible.

La lentitud del proceso de aprobación de las áreas dentro del Sistema Nacional de Areas Protegidas, ha influido negativamente en el objetivo fundamental del Sistema, que es el de la conservación de la diversidad biológica.

CARENCIA DE AGUA

Aun teniendo en cuenta el sustantivo desarrollo hidráulico cubano, que en algo más de cuarenta años ha posibilitado elevar nuestras capacidades de embalse de 48 a más de 9 600 millones de m 3, además de las obras de infraestructura para el uso de los recursos hídricos subterráneos, subsiste la carestía de agua para suplir todas las necesidades económicas, sociales y ambientales, agravado esto por la ocurrencia de fenómenos naturales (sequías prolongadas, variaciones en el régimen estacional, etc.) y otros inducidos por causas antrópicas (intrusión salina, sobreexplotación, contaminación, etcétera).

El desarrollo hidráulico cubano ha permitido alcanzar una disponibilidad potencial de alrededor de 1 220 m 3 por habitante por año para todos los usos según el Anuario Estadístico de 2004 (realmente insuficiente y respondiendo a una situación de estrés hídrico según las clasificaciones internacionales reconocidas), que se ve afectada por las pérdidas en las redes que pueden alcanzar en determinadas zonas hasta 60 % de los volúmenes entregados, y el proceso de prolongada sequía meteorológica que afecta considerablemente la disponibilidad real.

En el deterioro de la calidad, carestía y falta de disponibilidad del recurso para todos sus usos, influyen otros elementos naturales y antrópicos, tan diversos y complejos en su interrelación como la contaminación; los déficit de cobertura boscosa; la no siempre adecuada planificación, uso y ordenamiento; la salinización; el empleo de tecnologías inadecuadas; el escaso reuso y reciclaje del agua; el mal estado de las redes hidráulicas de distribución; así como la insuficiente cultura de ahorro y uso racional. Todo ello, ha afectado su actual disponibilidad para los usos agrícolas, industriales y para la población.

Por las razones expuestas anteriormente, el planeamiento estratégico del recurso agua constituye una alta prioridad en nuestro país. Todo el proceso relacionado con la sequía debe ser cuidadosamente estudiado e ir cumpliendo una estrategia de mitigación y adaptación a la misma. La lluvia provocada o la simple cosecha de agua de lluvia son alternativas que hay que seguir explotando y experimentando, de modo que en la recurrencia de un período de sequía ya sean tecnologías aplicadas.

La disponibilidad y el adecuado uso de los recursos hídricos del país, es un asunto de interés nacional que abarca toda la economía y la sociedad. Ello tiene una elevada incidencia en la protección de su medio ambiente, aunque esto se manifiesta de manera diferente y con distinto alcance en dependencia de la región del país.

3.2. Instrumentos de la política y la gestión ambiental 2

La política ambiental cubana se ejecuta mediante una gestión integral que utiliza los instrumentos que se presentan a continuación:

2 La caracterización que se realiza de cada uno de los instrumentos de la gestión y la política ambiental, responden al modelo esperado de cada uno de ellos, según los describe la propia Ley 81 de Medio Ambiente.

La Estrategia Ambiental Nacional, el Programa Nacional de Medio Ambiente y Desarrollo y los demás programas, planes y proyectos de desarrollo económico y social

Las estrategias, programas y planes aprobados constituyen una herramienta de planeamiento conceptual que permite una paulatina edificación, de modo orgánico, de la política ambiental cubana. Al propio tiempo y conforme dispone la Ley de Medio Ambiente, todos los planes, programas y proyectos de desarrollo económico y social, sean de carácter nacional, provincial o municipal, deberán elaborarse o adecuarse, según proceda, en concordancia con los principios rectores de dicha Ley, a las políticas, estrategias y programas ambientales establecidos por las autoridades competentes y a las disposiciones que emanen de éstas.

La Ley, su legislación complementaria y demás regulaciones legales destinadas a proteger el medio ambiente, incluidas las normas técnicas en materia de protección ambiental

La legislación es un componente esencial en cualquier estrategia ambiental. Para que logre en realidad desempeñar tal papel, la legislación ambiental debe a la vez ser eficiente y eficaz y mantenerse en proceso de revisión dinámica, que permita dar respuesta a las necesidades que surjan y las adecuaciones a los avances que esta materia tiene al nivel internacional. Este proceso abarca la Ley Marco y demás regulaciones legales destinadas a proteger el medio ambiente, incluidas las normas técnicas en materia de protección ambiental.

La legislación es eficaz cuando regula con acierto las conductas, esto es, cuando su diseño es suficiente para alcanzar los objetivos que se propone. La eficacia en la legislación supone no sólo un nivel técnico-jurídico adecuado, sino una voluntad política real, estructuras institucionales adecuadas y un nivel de educación, divulgación y participación ciudadana acorde con los objetivos trazados. La legislación es eficiente cuando es capaz de lograr un efectivo acatamiento social.

La legislación ambiental es fuente de la política ambiental y al tiempo es un instrumento para su ejecución. Esta particularidad impone un nuevo enfoque en el diseño e implementación de la legislación, y la necesidad de materializar la eficiencia de ésta, en tanto pretende la transformación de conductas y prácticas que provocan impactos negativos sobre el medio ambiente o propenden a un uso irracional de los recursos naturales.

El Ordenamiento ambiental

El Ordenamiento Ambiental comprende, entre otros elementos, un proceso de evaluación destinado a asegurar la introducción de la dimensión ambiental en los Planes y Programas de Desarrollo, a fin de garantizar el desarrollo ambientalmente sostenible del territorio, sobre la base del análisis integral de sus recursos bióticos y abióticos, en la interacción con los factores socio-económicos.

La planificación de la transformación del territorio en sus aspectos económicos, sociales, políticos y ambientales, es una tradición desde los primeros años de la Revolución. El Sistema de Planificación Física ha desarrollado trabajos de Ordenamiento Territorial decisivos para la localización de los programas de inversiones del Estado, teniendo entre sus objetivos esenciales, garantizar el uso racional de los recursos naturales, el aprovechamiento óptimo del espacio y la prevención de daños al entorno, dentro de una estrategia nacional de desarrollo proporcional y equidad social.

La Licencia ambiental

La Licencia Ambiental es el documento oficial, que sin perjuicio de otras licencias, permisos y autorizaciones que de conformidad con la legislación vigente corresponda conceder a otros órganos y organismos estatales, es otorgado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente para ejercer el debido control al efecto del cumplimiento de lo establecido en la legislación ambiental vigente y que contiene la autorización que permite realizar una obra o actividad.

La introducción de la Licencia Ambiental debe ser fruto de un proceso armónico y objetivo, que tome especial cuidado en no entorpecer los requerimientos de una dinámica nacional, enmarcada por un proceso inversionista cada vez más significativo.

La Evaluación de Impacto Ambiental

La Evaluación de Impacto Ambiental es el procedimiento que tiene por objeto evitar o mitigar la generación de efectos ambientales indeseables, que serían la consecuencia de planes, programas y proyectos de obras o actividades, mediante la estimación previa de las modificaciones del ambiente que traerían consigo tales obras o actividades y, según proceda, la denegación de la licencia necesaria para realizarlos o su concesión bajo ciertas condiciones. Incluye una información detallada sobre el sistema de monitoreo y control para asegurar su cumplimiento y las medidas de mitigación que deben ser consideradas.

El Sistema de Información Ambiental

El Sistema de Información Ambiental es un instrumento de la política ambiental cubana que tiene como objetivo esencial garantizar al Estado, al Gobierno y a la sociedad, la información requerida para el conocimiento, evaluación y toma de decisiones relativas al medio ambiente.

El Sistema de Información Ambiental está constituido por dos subsistemas, los Indicadores de Medio Ambiente para el Desarrollo Sostenible y el Sistema Nacional de Monitoreo Ambiental.

Ambos subsistemas suministran a los sectores gubernamental y no gubernamental, instrumentos que facilitan los procesos de toma de decisiones relacionadas con el diseño de políticas, estrategias, planes, programas y proyectos.

Los indicadores de medio ambiente para el desarrollo sostenible, constituyen un instrumento para medir el avance hacia la sostenibilidad, que permite apoyar el diseño y evaluación de las políticas, lo que facilita la toma de decisiones y coadyuva a la participación ciudadana en los planes y programas de desarrollo del país.

La construcción colectiva de un modelo de desarrollo sostenible debe pasar por la definición de un grupo de indicadores, que permitirán medir el estado del medio ambiente,

las presiones a las cuales están sometidos los recursos naturales y la capacidad de respuesta de la sociedad cubana para manejar correctamente estos impactos.

El Sistema Nacional de Monitoreo Ambiental permite evaluar un conjunto de variables ambientales seleccionadas, entendiendo como tal, determinados elementos cualitativos del medio ambiente susceptibles de ser medidos u observados, captados, almacenados, procesados y evaluados, en función de ofrecer una visión comparativa del estado del medio ambiente nacional o territorial en un período de tiempo determinado, evaluando también, las principales tendencias cualitativas y cuantitativas de su comportamiento.

El Sistema de Inspección Ambiental Estatal

El Sistema de Inspección Ambiental Estatal tiene a su cargo el control, fiscalización y supervisión del cumplimiento de las disposiciones y normas jurídicas vigentes en materia de protección del medio ambiente y uso racional de los recursos naturales, con vistas a evaluar y determinar la adopción de las medidas pertinentes para garantizar dicho cumplimiento.

La Inspección Ambiental Estatal se concibe como un Sistema compuesto por: la Inspección Estatal a cargo del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, en la que participan los órganos y organismos convocados por éste; y las Inspecciones Estatales que desarrollan otros órganos y organismos del Estado, cuyas actividades repercuten sobre la protección del medio ambiente.

La Educación Ambiental

La Educación Ambiental se considera un proceso continuo y permanente, que constituye una dimensión de la educación integral de todos los ciudadanos, orientada a que en el proceso de adquisición de conocimientos, desarrollo de hábitos, habilidades y actitudes y formación de valores, se armonicen las relaciones entre los hombres, y entre éstos con el resto de la sociedad y la naturaleza, para con ello propiciar la reorientación de los procesos económicos, sociales y culturales hacia el desarrollo sostenible. Los instrumentos jurídico-normativos y económicos no son suficientes para crear una actitud consecuente con el cuidado y conservación del medio ambiente. Para esto se requiere desarrollar en la población una cultura ambiental, como premisa para lograr los objetivos y metas del desarrollo sostenible.

La Investigación Científica y la Innovación Tecnológica

Desde 1959, el proyecto revolucionario cubano ha estado orientado a la elevación del nivel y la calidad de vida de la población, y en este sentido un componente básico ha sido la aplicación de nuevos conocimientos y resultados científicos en áreas claves del desarrollo sostenible. La contribución de la ciencia y la tecnología a la protección del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible ha sido ampliamente documentada en los diversos sectores económicos de nuestro país.

El potencial científico-técnico con que se cuenta actualmente como resultado de una coherente política educacional, científica y cultural asciende, en lo que a recursos humanos se refiere, a más de 73 000 trabajadores que participan en actividades científicas y tecnológicas. Han obtenido el título de Doctores en Ciencias 7 527 profesionales, que participan activamente en el desarrollo científico y tecnológico del país en las diversas ramas de la ciencia. Este personal se caracteriza por una alta profesionalidad, calificación y experiencia, y aporta sistemáticamente nuevos conocimientos y resultados que se asimilan y aplican en los diversos sectores productivos y de servicios.

Esta inteligencia colectiva al servicio de nuestro pueblo, como parte integrante del mismo, ha permitido anticipar el conocimiento sobre problemas ambientales producto de la actividad humana y de procesos globales que se desarrollan actualmente en el planeta, ha desarrollado numerosas e innovadoras alternativas para mitigar o solucionar los problemas ambientales de carácter local y nacional, y a su vez, ha contribuido al desarrollo de estrategias sectoriales para el uso armónico, racional y eficiente de los recursos naturales renovables y no renovables de los que se dispone, la disminución progresiva de la contaminación del aire, las aguas y el suelo y la promoción de un desarrollo industrial basado en el uso de tecnologías que impacten al mínimo el medio ambiente. Un importante número de científicos cubanos participa en proyectos y organizaciones internacionales, grupos de expertos, cursos y otras actividades en la temática ambiental al nivel internacional.

La Regulación Económica

El uso de la Regulación Económica como parte de los instrumentos de la política y la gestión ambiental, se concibe sobre la base del empleo, entre otras, de incentivos y desincentivos que se apoyen en la política tributaria, arancelaria o de precios diferenciados, para el desarrollo de actividades que incidan sobre el medio ambiente, así como de medidas de control y financieras que los apoyen.

La práctica internacional ha demostrado que las medidas regulatorias de control ambiental, requieren ser complementadas con los instrumentos de regulación económica, como vías no directas de regulación, fundados en la vinculación entre los procesos del desarrollo económico-social y los problemas ambientales. De igual forma, la práctica nacional así lo ha ido corroborando desde su aplicación.

Los instrumentos económicos para el medio ambiente son las herramientas de la conducción económica, para los fines de la protección del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales, y deben apoyarse en adecuados sistemas de contabilidad y control.

El Fondo Nacional del Medio Ambiente

El Fondo Nacional de Medio Ambiente es creado por la Ley de Medio Ambiente, con la finalidad esencial de financiar total o parcialmente proyectos o actividades dirigidas a la protección del medio ambiente y al uso racional de los recursos naturales.

Los Regímenes de Responsabilidad Administrativa, Civil y Penal

La Ley de Medio Ambiente definió los sistemas de responsabilidad ambiental, en sus esferas administrativa, civil y penal, como instrumentos de la política y la gestión ambiental nacional.

El régimen de responsabilidad administrativa abarca a las personas naturales y jurídicas que incurran en las contravenciones establecidas en la legislación complementaria a la Ley y se sanciona con multas u otras sanciones aplicables conforme a la legislación vigente.

El régimen de responsabilidad civil dispone que, todas las personas naturales o jurídicas, que por su acción u omisión dañen el medio ambiente, están obligadas a cesar en su conducta y a reparar los daños y perjuicios que ocasione. Se identifican, además, los facultados para reclamar la reparación del daño o la indemnización de los perjuicios.

Las acciones u omisiones socialmente peligrosas prohibidas por la ley bajo conminación de una sanción penal, que atenten contra la protección del medio ambiente, serán tipificadas y sancionadas a tenor de lo que dispone la legislación penal vigente.

CAPITULO IV

PROYECCCION: OBJETIVOS ESTRATEGICOS, ACCIONES Y METAS HASTA EL 2010

4.1. AREA A. GESTION DE LOS RECURSOS NATURALES

4.1.1. Suelos

Objetivos específicos:

- z Detener y disminuir el efecto de los procesos de degradación de los suelos de Cuba, y comenzar su recuperación paulatina.

- z Continuar implementando la agricultura sostenible, como vía para contribuir a alcanzar la seguridad alimentaria del país.

- z Aplicar el sistema de monitoreo sobre los suelos de Cuba.

4.1.2. Bosques

Objetivos específicos:

- z Alcanzar el Manejo Forestal Sostenible en Cuba.

- z Disminuir el área afectada por los incendios forestales.

- z Conservar el recurso forestal como elemento de la diversidad biológica y por su contribución a la conservación de la biodiversidad en general.

-

4.1.3. Lucha contra la contaminación

4.1.3.a) Residuales líquidos

Objetivo específico:

- z Prevenir, reducir y controlar la contaminación provocada por el vertimiento inadecuado de residuales líquidos, incrementando su reuso y tratamiento, y minimizando su generación.

4.1.3.b) Residuos sólidos

Objetivo específico:

- z Prevenir, reducir y controlar la contaminación provocada por el manejo inadecuado de desechos sólidos.

4.1.3.c) Emisiones a la atmósfera y contaminación sonora

Objetivos específicos:

- z Prevenir, reducir y controlar la contaminación originada por las emisiones a la atmósfera.

- z Prevenir, reducir y controlar la contaminación sonora originada por malos manejos, para lograr mejorar la calidad de vida de la población.

- -

4.1.3.d) Productos químicos

Objetivo específico:

- z Lograr el manejo seguro de los productos químicos a lo largo de su ciclo de vida.

4.1.3.e) Exploración y producción de hidrocarburos

Objetivos específicos:

- z Minimizar el impacto ambiental de la actividad de Exploración y Producción de petróleo a los sistemas asociados.

- z Disminuir la contaminación generada por el gas acompañante.

- -

4.1.4. Diversidad biológica

Objetivos específicos:

- z Promover la conservación de ecosistemas, hábitat, biomasa, especies y genes.

- z Promover el uso y el consumo sostenibles.

- z Controlar las amenazas de las especies exóticas invasoras.

4.1.5. Recursos hídricos

Objetivo específico:

- z Mejorar el abastecimiento y la calidad del agua, incrementando su uso racional.

4.1.6. Desastres naturales

Objetivos específicos:

- z Reducir las consecuencias del impacto de los eventos de origen natural sobre la población, la economía y el medio ambiente.

- z Cumplimentar la Directiva No. 1/2005 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional, para la planificación, organización, y preparación del país para las situaciones de desastres.

- z Prever en todas las acciones constructivas el factor de riesgo ante desastres naturales desde la selección de materiales, tecnología, desempeño y mantenimiento, hasta el reuso.

4.2. AREA B. INSTRUMENTOS DE LA POLITICA Y LA GESTION AMBIENTAL

4.2.1. Ordenamiento Ambiental

Objetivo específico:

- z Lograr la interrelación entre el Ordenamiento Ambiental y el Territorial a fin de que el planeamiento territorial del desarrollo socioeconómico se combine con un planeamiento ambiental pertinente, de modo que posibilite la gestión responsable de los recursos naturales, la protección y rehabilitación del medio ambiente, mejorar el nivel y la calidad de vida de la población, para contribuir al desarrollo sostenible de los territorios.

4.2.2. Legislación Ambiental

Objetivo específico:

- z Profundizar en la aplicación de la Ley, al tiempo que se completan los vacíos legales existentes, a fin de proseguir en la consolidación de un ordenamiento legal ambiental eficiente y eficaz, como objetivo estratégico esencial en el desempeño de la gestión ambiental. Ello supone una relación entre la normativa de la prevención, mitigación, reparación o solución y control de los principales problemas ambientales del país, la consideración de opciones y la definición de las acciones a llevar a cabo, teniendo como premisa las transformaciones económicas que vienen teniendo lugar, nuestra idiosincrasia, participación, educación y cultura.

4.2.3. Evaluación de Impacto Ambiental

Objetivo específico:

- z Afianzar la Evaluación del Impacto Ambiental como un instrumento de la política y el control ambiental para la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales, representando un medio para alcanzar el desarrollo económico y social sostenible.

- -

4.2.4. Licencia Ambiental

Objetivo específico:

- z Armonizar las disposiciones jurídicas para el otorgamiento de las licencias y establecer procedimientos ágiles y efectivos para la emisión y control de las mismas.

4.2.5. Sistema de Inspección Ambiental Estatal

Objetivo específico:

- z Fortalecer la Inspección y los mecanismos adecuados de control estatal.

4.2.6. La Investigación Científica y la Innovación Tecnológica

Objetivo específico:

- z Optimizar y sistematizar el impacto de la ciencia y la innovación tecnológica en la solución de los problemas ambientales del país.

4.2.7. Educación Ambiental

Objetivos específicos:

- z Reorientar y fortalecer la educación hacia el desarrollo sostenible, poniendo en práctica las actividades de manera coherente, sistemática e integrada, así como incorporar a todos los organismos e instituciones gubernamentales, organizaciones sociales, y en general a toda la población.

- z Ampliar el desarrollo de las actividades de educación ambiental que promuevan una mayor participación comunitaria y el incremento de la concientización de los ciudadanos sobre el desarrollo sostenible.

- z Determinar los elementos de política específicos relacionados con el papel de los medios masivos de comunicación y los procesos de comunicación en general en el desarrollo de la cultura ambiental de la población.

- z Ampliar y fortalecer los espacios de participación de las organizaciones sociales, fundamentalmente al nivel local, en los procesos de elaboración, implementación y monitoreo de las políticas ambientales y los procesos de gestión ambiental en particular.

- z Evaluar de manera sistemática los niveles de participación ciudadana y los impactos logrados por la gestión educativa en la cultura ambiental de la población.

- z Ampliar y fortalecer la dimensión ambiental en el Sistema Nacional de Educación y de Educación Superior para contribuir al desarrollo de la cultura ambiental del país.

4.2.8. Regulación Económica

Objetivo específico:

- z Influir en el uso y manejo sostenible de los recursos naturales y en la protección del medio ambiente, mediante el empleo de instrumentos económicos adecuados a las actuales condiciones del país y en concordancia con el resto de los instrumentos definidos en esta estrategia, así como propiciar la evaluación de sus efectos.

4.2.9. Fondo Nacional de Medio Ambiente

Objetivo específico:

- z Incrementar el papel del Fondo como mecanismo para financiar proyectos o actividades dirigidas a la protección del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales.

4.2.10. Sistema Nacional de Información Ambiental (SNIA)

Objetivos específicos:

- z Valorar el estado del medio ambiente para contribuir a la toma de decisiones sobre la protección ambiental, el uso sostenible de los recursos naturales y el incremento de la calidad de vida de la población.

- z Lograr que el SNIA juegue un papel clave en la elaboración de los informes sobre el estado del medio ambiente cubano y que tenga un alcance nacional, capaz de recopilar, procesar y suministrar información ambiental con el fin de ofrecer una visión comparativa del estado del medio ambiente y evaluar las principales tendencias cualitativas y cuantitativas de su comportamiento.

- z Lograr que el sistema maneje y facilite el intercambio de información ambiental generado por los OACEs y que sea accesible a diferentes grupos interesados dentro y fuera del país, mediante un sistema con interfaces que les permitirá a los diferentes usuarios el acceso a los datos y la información ambiental con carácter provincial, nacional e internacional, con modelos centralizados de seguridad de base de datos que permitan el acceso a usuarios autorizados a la información en las diferentes áreas temáticas del sistema.

- z Lograr que el SNIA sea una herramienta clave para el diseño de programas de educación ambiental, en aspectos específicos de interés nacional u orientados a la formación de una conciencia ambiental en la sociedad cubana.

- z Garantizar la visibilidad del medio ambiente cubano y continuar perfeccionando su reflejo en las estadísticas oficiales del país.

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