Iglesia de Reina en La Habana | Foto © Cibercuba

Cinco iglesias cubanas que casi tocan el cielo

Los primeros templos religiosos católicos comenzaron a surgir en Cuba desde muy temprano, poco después de que el almirante Cristóbal Colón descubriera la Isla.

Fue desde que el Adelantado Don Diego Velázquez de Cuéllar, primer gobernante de Cuba y reconocido también como el primer hispano-cubano, fundara, una por una, las primeras siete villas cubanas, cada con su iglesia, rústica al principio, pero que con el transcurso de los años fueron transformándose en joyas arquitectónicas de sobrecogedora belleza; muchas de las cuales siguen en pie.

La mayoría de las iglesias católicas dan la idea de querer tocar el cielo con sus hermosas e imponentes torres y cúpulas, pero existen seis en la Isla que, a nuestro juicio, realmente parece que lo alcanzan. Una de ellas es el Convento de San Francisco de Asís en La Habana Vieja, centro histórico de la capital de la isla, con su torre de 42 metros de altitud.

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Iglesia de San Francisco de Asís. Foto: Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba.

Este edificio de origen religioso dejó de funcionar como iglesia católica hace más de dos siglos y medio. Luego de la toma de La Habana por los ingleses, en 1763, se le declaró como profano por el obispo de la urbe, porque los británicos lo convirtieron en templo masónico durante la ocupación y la máxima autoridad eclesiástica de la villa decretó que no podría volver a ser utilizado como iglesia católica nunca más.

Hoy esta magnífica construcción alberga a una importantísima sala de conciertos de música de cámara: la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís y un Museo de Arte Sacro.

Su torre no era en realidad la más alta de todas las que se habían levantado en Cuba en aquella época, la superaba la de Iznaga del Valle de los Ingenios en Trinidad, Sancti Spíritus, que se elevaba 45 metros desde suelo. Esa atalaya con un campanario en la cima, no formaba parte de una iglesia. Se creó para vigilar las plantaciones azucareras, avisar el inicio y fin de la jornada de trabajo esclava, así como los momentos de obligatoria oración a la Santísima Virgen en la mañana, el mediodía y la tarde. Fue declarada monumento nacional y sigue en pie como signo de la inmensa riqueza que una vez reinó en esa región.

El templo católico más alto del país, sin embargo, es la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y San Ignacio de Loyola, también de La Habana, más conocida como iglesia de Reina por los habaneros.

Foto: CiberCuba

Es un bellísimo templo, catalogado como una de las edificaciones religiosas más acabadas de la mayor de las Antillas y se erige con toda su majestuosidad en la calle Reina (realmente llamada Simón Bolívar, aunque nadie le dice así). Su torre mide nada menos que 50 metros, está coronada por una cruz de bronce de cuatro metros, tiene además 32 górgolas y una extensa variedad de estatuas.

Según el periodista e investigador cubano Ciro Bianchi Ross en su artículo Iglesias Habaneras, publicado en CubaSi, la altura total del templo alcanza los 74 metros.

La Iglesia de Reina posee elementos que la sitúan en el estilo gótico auténtico y en su interior impresionan por su belleza 69 amplios ventanales con sus vitrales luminosos y espléndidos que representan la vida de Jesús, la Virgen María, así como pasajes de la vida de San Ignacio de Loyola y otros santos jesuitas.

Foto: CiberCuba

Como otra de las más altas, visible también desde muchos puntos de La Habana, se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, localizada en una céntrica zona de la capital: las manzana que forman las calles Infanta entre Neptuno y Concordia.

Facebook de la parroquia 

Otro edificio religioso de gran valor arquitectónico, de estilo ecléctico, con una torre campanario de 63 metros de altitud y una colosal escultura de la Virgen del Carmen de nueve toneladas y siete y medio metros de alto.

Se le ubica entre los más atractivos y bellos aportes al ornato de la Ciudad Maravilla del Mundo, como se declaró a la capital cubana en 2016, tanto por su sobria volumetría, como por la abundante decoración barroca de la portada, edificada con la maestría arquitectónica y el refinamiento propio de los miembros de la orden carmelita.

Según se afirma, para ubicar la gigantesca y hermosa escultura de la Virgen del Carmen encima de la torre campanario, fue necesario subirla por dentro de la atalaya.

Otra que parece llegar al firmamento es la Iglesia Parroquial Mayor. Se encuentra situada en la ciudad de Sancti Spíritus, en la provincia y municipio homónimos, también catalogada como una joya arquitectónica. Se distinguen en ella los estilos romano y barroco; es una de las construcciones más sobresalientes de la principal urbe espirituana y figura entre las más antiguas de la Isla. Su construcción se prolongó desde 1620 hasta 1680.

Piviso / Flickr 

La atalaya que posee llegó a medir 40 metros de altura, sin embargo la cúpula fue afectada por varias descargas eléctricas y tuvo que ser remodelada y en la actualidad se eleva 30 metros desde el suelo.

Hay muchos otros templos que impresionan como la Iglesia de Jesús de Miramar también muy alta, pero que se distingue más bien por ser la de mayor tamaño de la Isla, aunque superada en cuanto a capacidad para los fieles por la Catedral de Santiago de Cuba, según Ciro Bianchi, en su mencionado artículo.

Y por último creemos digna de mencionarse a la Basílica Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, consagrada a la Patrona de la Isla en la cima del cerro de Maboa, en medio del verdor de las altas montañas de la Sierra Maestra y la mina del metal que da nombre al pueblo, cuyas torres, precisamente por levantarse la iglesia en el punto más elevado de la zona, parecen también internarse en el hermoso cielo azul.

Cibercuba

 

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