Tres cafés para un día

Es cosa rara encontrar un cubano que no tome café. La mayoría lo bebe al amanecer y a más de uno si no lo consume hasta le duele la cabeza. 
Pero ¿cuánto café tomas en el día?  

El café de la mañana

Para empezar el día no hay nada más rico que tomarte una taza de café recién hecho. Mientras paladeas ese néctar amargo repasas los retos de la jornada. Si estás en Cuba, el olor se mezcla con la tierra mojada de rocío. Si estás en Europa, la cafetera regurgita al ritmo de la ciudad. Si vives en Miami, bueno, ya me contarás.

Un café en la mañana es imprescindible para ampliar las miras, cargarte de energía y entrarle al trabajo como si no hubiera un después.

No ad for you

El café de la tarde

Este es el café que llega para salvarte de ti mismo. Ni los refrescos de cola, ni las bebidas energizantes azucaradas son capaces de reiniciarte a las tres de la tarde. Este es un momento de risa con amigos, un instante de “ñooo me salvaste con este detalle”. Es también, aunque menos saludable, el que a más de uno le gusta acompañar con tabaco.

El café de la noche

Este es el café que casi nadie se toma. Es el café de los valientes, el de la gente que no quiere dormir, o que no puede dormir. Es el café del que quiere estar despierto porque la noche promete, del que está luchando su propia guerra, del que no teme amar y ser vencido. Es el café de los que leen de noche y chatean de madrugada.

Ya sale el sol, prepara el café.

Comentarios

Siguiente artículo:

Privacidad y uso de cookies:

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad del sitio y entregar contenido y publicidad adaptados a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.