
La enfermedad por el virus del Ebola (conocida anteriormente como fiebre hemorrágica del Ebola) es una enfermedad grave y con frecuencia mortal con una tasa de mortalidad que puede llegar al 90 %. La enfermedad afecta a humanos y a primates no humanos (monos, gorilas y chimpancés). Los virus que producen el Ébola son muy virulentos y causan enfermedades y fiebres hemorrágicas con riesgo para la vida. El mayor brote hasta la fecha es el que ocurre en la actualidad en África Occidental, y es causado por la especie Zaire del virus • hasta el 24 de diciembre de 2014 se habían reportado 19463 casos de los cuales 7563 habían fallecido. Entre los países con mayor propagación están Guinea, Sierra Leona y Liberia Otros 20 casos han sido diagnosticados en Nigeria, 4 en los Estados Unidos, 1 en España, 1 en Senegal y 8 en Mali. Durante los brotes, la transmisión se produce mediante el contacto directo con sangre o cualquier líquido o secreción corporal de un paciente infectado. La transmisión ocurre cuando el paciente ha desarrollado los síntomas o después de muerto; no existen evidencias de transmisión anterior al inicio de los síntomas Generalmente los síntomas aparecen 8-12 días (entre 2-21 días) después del contacto. Los síntomas iniciales no son típicos de la enfermedad y pueden ser fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza, vómitos y diarreas. Alrededor de 1 semana después del inicio de los síntomas puede aparecer una erupción en la piel y manifestaciones de hemorragias como vómitos de sangre, sangre en las heces fecales y sangramiento en los sitios donde se ponen inyecciones. Entre las manifestaciones tardías están el shock séptico y la coagulopatía intravascular diseminada. Entre las anormalidades de los análisis de laboratorio en el momento inicial pueden ocurrir disminución de leucocitos (glóbulos blancos), de las plaquetas, aumento de las transaminasas hepáticas y coagulación anormal; puede producirse disminución de los niveles de potasio en sangre, y también del calcio y del sodio. La muerte puede producirse como consecuencia directa de la infección por el virus del Ébola o por infecciones secundarias. Evaluación Recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC) para pacientes que se presentan en los servicios de urgencia con infección posible por el virus del Ébola o identificación inmediata de los pacientes con infección posible por el virus del Ébola: - indagar sobre los antecedentes de exposición al llegar o de ser posible antes de llegar - preguntar sobre residencia o viaje a una zona con amplia propagación o contacto con una persona infectada durante los 21 días anteriores - en el caso de pacientes con clara exposición, preguntar sobre signos o síntomas del ébola - fiebre (sensación de fiebre o ≥ 100,4 grados F o 38 grados C), dolor de cabeza, debilidad, dolores musculares, vómitos, diarreas o dolor abdominal - hemorragia, incluidos sangramiento de las encías, sangre en la orina, vómitos como borra de café o sangramiento en las heces fecales Debe procederse al aislamiento inmediato de los pacientes con clara exposición y signos o síntomas de ébola - ubicar al paciente en una habitación privada con baño y mantener la puerta cerrada - limitar el número de trabajadores de la salud a los esenciales para la atención del paciente - seguir las directrices de los CDC sobre el uso de equipos de protección personal (EPP) - asegurarse de que ninguna sección de la piel esté expuesta mediante el uso de dobles guantes, capucha quirúrgica con careta facial desechable de un solo uso, bata y delantal impermeables y cubiertas protectoras para las botas - participación de un observador adiestrado para garantizar que no haya incumplimientos del protocolo al retirar los EPP - generalmente las pruebas diagnósticas son realizadas o coordinadas por centros de referencia nacional o departamentos locales de salud; las opciones incluyen o reacción en cadena de la polimerasa de transcriptasa inversa (RT-PCR) es la más común - normalmente el virus es detectable 3-10 días después del inicio de los síntomas o aislamiento viral (se realiza en muy pocas ocasiones debido a la virulencia del patógeno) o serologías (casi siempre se usan para monitorear la respuesta inmunológica) - otras enfermedades infecciosas del diagnóstico diferencial de pacientes febriles que han estado en África Occidental son malaria, fiebre tifoidea, fiebre de Lassa e infecciones bacterianas como la neumonía - los protocolos para pacientes que no se presentan a través de los servicios de urgencia o para pacientes asintomáticos varían según los factores de riesgo epidemiológico; tanto la atención apropiada como la necesidad de cuarentena deberán coordinarse con los departamentos de salud locales o del estado. Manejo • generalmente se requiere atención de apoyo agresiva centrada en apoyo hemodinámico, transfusión de sangre, tratamiento de los síntomas hemorrágicos, corrección de los desequilibrios electrolíticos y tratamiento de las infecciones secundarias • no existe ningún tratamiento antiviral específico • enfoques investigativos utilizados en el tratamiento de pacientes con ébola o transfusión de sangre o suero de convalecientes o ZMapp, un cóctel de anticuerpos monoclonales dirigido a los antígenos del virus del Ébola • hasta el momento no se ha licenciado ninguna vacuna, pero se trabaja en la elaboración de algunas
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