Exoftalmo o proptosis

Este artículo es de hace 5 años

El exoftalmo, llamado también proptosis, o enfermedad de los "ojos saltones" es es el signo más importante de los procesos que ocupan espacio dentro de la cavidad ocular y, no es más que, el desplazamiento hacia adelante o anterior del ojo, la salida del ojo hacia afuero, lo cual puede ser en sentido axial o acompañado de algún desplazamiento en sentido vertical o transversal.

Algunos establecen diferencias entre los términos de “exoftalmos” y “proptosis” y reservan el primero para los desplazamientos activos del globo ocular, cuando existe una masa en el interior de la órbita que empuja los ojos hacia adelante y emplean el segundo, para los desplazamientos pasivos como los que ocurren secundarios a la pérdida o disminución del tono de los músculos extraoculares que aparece en las parálisis oculomotoras.

La forma de instalación de la protrusión ocular, su consistencia, reductibilidad, la asociación con dolor y la presencia de soplos, entre otros elementos permiten orientar el diagnóstico médico hacia determinadas lesiones; así por ejemplo, un exoftalmos de aparición súbita después de un golpe de cráneo, acompañado de enrojecimiento ocular, dolor y soplo, hace pensar en el diagnóstico de una fístula carotido-cavernosa.

Conceptualmente se considera que existe “proptosis” cuando el globo ocular está desplazado en sentido anterior, por encima del grado de protrusión normal, el cual varía en dependencia del sexo, la edad y la raza, o, cuando existe una diferencia de más de 2 mm entre un ojo y el otro. En este aspecto hay que hacer la salvedad de que es también de valor el hecho de que exista una diferencia de 1 o 2 mm, si anteriormente esta no estaba presente.

La medición del grado de protrusión ocular se realiza mediante un instrumento conocido como exoftalmómetro, el cual consiste en un sistema de espejos que reflejan, en una regla milimetrada, el límite anterior de la córnea, lo que permite obtener el valor numérico del grado de desplazamiento anterior del ojo. En caso de no contar con este instrumento puede servir la medida de la protrusión ocular con regla milimetrada, aunque no da una medida tan exacta y confiable.

La explicación de este signo es bastante clara y se fundamenta en el elemento anatómico de que, al ser la órbita ocular una cavidad cerrada con una única abertura en sentido anterior, cualquier aumento de volumen que ocurra en su interior va a producir un aumento de la presión en ese nivel, por lo cual el contenido de esta se va a desplazar hacia el sitio de menor resistencia, que en este caso va a ser su extremo anterior, solo limitado por el globo ocular.

En dependencia de la localización de la lesión, la proptosis puede ser en sentido axial o desplazar el globo ocular hacia afuera, adentro, arriba o abajo; así una lesión que crezca en el ápex de la órbita va a producir un exoftalmos axial y, una lesión que crezca en la fosa de la glándula lagrimal va a desplazar el ojo hacia adelante, abajo y adentro. El sentido del desplazamiento ocular es un elemento que resulta fundamental para el diagnóstico topográfico de las masas intraorbitarias.

En la evaluación del exoftalmos se deben tener presente otras causas capaces de producir falsas proptosis sin que exista un verdadero incremento del contenido de la órbita y entre estas están:
Megaloglobo.

Debilidad o parálisis de los músculos extraoculares.

Enoftalmos contralateral.

Asimetría del tamaño de las órbitas.

Asimetría entre las fisuras palpebrales, ya sea por ptosis contralateral o retracción del párpado ipsilateral.

Una forma de expresión de aumento considerable de la presión intraorbitaria es la presencia de quémosis, que no es más que el edema de la conjuntiva, secundario a la hipertensión venosa que se puede producir en esos casos.

Entre las causas más frecuentes de exoftalmos están, el hipertiroidismo o enfermedad de Graves-Basedow (el bocio exoftálmico) que provoca este síntoma, la exoftalmia puede producirse por otras causas: lesiones traumáticas de las paredes orbitarias, tumores o abscesos de la pared retroocular de la cavidad orbitaria (que empujan el ojo hacia delante), aumento del volumen del globo ocular por causas diversas, etc. La exoftalmia puede ser unilateral o bilateral.

En general, el tratamiento de esta afección se indicará sobre la base de la causa y la forma clínica de presentación. Puede dividirse en médico o quirúrgico. El tratamiento médico estará basado fundamentalmente en antibióticos, antiinflamatorios y corticoides. El tratamiento quirúrgico consiste en: punción y drenaje, evisceración, enucleación, exenteración orbitaria, radiaciones y orbitotomía lateral, anterior o transfrontal.

Este artículo es de hace 5 años

Archivado en:

Playlist de videos en CiberCuba


Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.