José Joaquín Castillo Duany: Primer cubano que llegó al Polo Norte

¿Cuántas veces no hemos escuchado la broma -con más dosis de realidad de la que a todos nos gustaría- de que un cubano es capaz de llegar y hasta vivir en el Polo Norte? Pues resulta que detrás de esta frase hay un segmento de la historia, no demasiado conocida, de una figura ilustre cubana. Habrá que dar un salto en el tiempo y situarnos en el siglo XIX, concretamente en el año 1881, para encontrarnos con la figura de José Joaquín Castillo Duany, el primer cubano que visitó el Polo Norte.


Este artículo es de hace 9 años

¿Cuántas veces no hemos escuchado la broma -con más dosis de realidad de la que a todos nos gustaría- de que un cubano es capaz de llegar y hasta vivir en el Polo Norte? Pues resulta que detrás de esta frase hay un segmento de la historia, no demasiado conocida, de una figura ilustre cubana.

Habrá que dar un salto en el tiempo y situarnos en el siglo XIX, concretamente en el año 1881, para encontrarnos con la figura de José Joaquín Castillo Duany, el primer cubano que visitó el Polo Norte.

Santiaguero de origen, nació un 15 de mayo de 1858. Realizó estudios en París y se hizo cirujano graduado por la Universidad de Pennsylvania en 1880 y médico de la Marina de Guerra norteamericana. En el año 1881 se unió voluntariamente a la tripulación del vapor Rodgers, que partió el 16 de junio de 1881 de San Francisco, California, para rescatar a los tripulantes del 'Jeannette', que había partido tres años antes al Polo y del cual no se tenían noticias.

Un poco de historia: La expedición del USS Jeannette (1878)

8 de julio de 1879, el vapor Jeannette, capitaneado por George Washington DeLong zarpa rumbo al Polo Norte por el estrecho de Bering. Esta embarcación, que había sido adquirida por James Gordon Bennet -director del New York Herald-, poseía el equipamiento científico más avanzado de su época. Dentro de los propósitos del viaje estaba, además de la observación científica, la búsqueda y rescate del buque sueco Vega. Tres meses después de partir encalla en las aguas congeladas del Océano Ártico y dos años después se hunde completamente.

Los 33 tripulantes, 30 soldados, y tres civiles habían abandonado la embarcación en tres botes: con 14, 8 y 11 hombres, respectivamente pero una fuerte ventisca separó el común rumbo de las tres embarcaciones. El segundo bote zozobró y nunca más volvió a saberse de él.

El primero logró llegar hasta el delta del río Lena pero el cansancio y las enfermedades hacían mella en las fuerzas para continuar. Pese a que los marineros Lois P. Noros y William F. Nindemann salieron en avanzada en búsqueda de ayuda, finalmente los 14 tripulantes fallecieron, incluido el comandante.

El último bote sin embargo, corrió mejor suerte. Consiguieron arribar a la costa oriental del Lena donde nativos los condujeron a una villa. Después de establecer contacto con autoridades rusas lograron regresar a los Estados Unidos en febrero de 1882. Sólo uno de ellos murió.

La expedición de rescate del USS Rodgers (1881)

Financiada por el gobierno, esta expedición tenía como propósito buscar y rescatar a los tripulantes del Jeannette, de los cuales no se tenían noticias. Comandada por el teniente Robert M. Berry, los 35 tripulantes, incluido el cubano José Joaquín Castillo Duany como cirujano asistente y médico de la expedición, zarparon en junio de 1881 de San Francisco por el mar de Bering.

Un mes después, el 19 de julio, arriban a Petropavlovski (Kamchatka, Rusia). De ahí ponen rumbo a St. Michaels (Alaska) para cargar carbón y poder continuar con la expedición. El 11 de agosto cruzan el estrecho de Bering rumbo a la bahía de St. Lawrence, en Siberia, a donde llegan siete días después y coligen información sobre el Jeannette.

El 19 de agosto vuelven a ponerse en camino rumbo norte, pasan por Serdze-Kamen (Siberia Norte) hasta la Isla Herald. Cumpliendo el propósito principal del viaje envían, sin resultados, un bote ballenero en busca de cualquier pista del Jeannette.

El 6 de octubre, tras casi un mes de búsquedas improductivas en la zona del Ártico (Islas Herald, Wrangler, Cabo Hawaii, entre otras), el Rodgers decidió regresar a Serdze-Kamen, Siberia.

El 30 de noviembre, según informa el comandante Robert M. Berry en una misiva fechada 7 de enero de 1882, el Rodggers fue abrasado por las llamas. Pese a los intentos de la tripulación de sofocar el incendio y ante la imposibilidad evidente de salvar la embarcación, decidieron salvar las vidas y la abandonaron, dejando en ella casi todo cuanto tenían.

Después de muchos esfuerzos, en la madrugada del 1 de diciembre alcanzaron la orilla. Afortunadamente, había dos nativos a bordo del Roggers, que no más tocaron tierra firme emprendieron el camino a sus casas. Al día siguiente regresaron, junto a otros nativos de la villa de Niniagmo, a buscar al resto de los sobrevivientes y trasladarlos hacia la villa más cercana, 10 kilómetros de donde estaban. Fueron inicialmente distribuidos entre las once viviendas de la villa y más tarde entre otros poblados cercanos a la bahía de St. Lawrence, que también les dieron cobijo.

Enterado por los lugareños, el subteniente Putnam, al mando de una partida dejada en Serdze-Kamen, fue hasta St. Lawrence con suministros. De regreso a la villa Wood House, el 10 de enero, una tupida ventisca lo hizo desviarse del camino. Lo encontraron tres días después muerto en las gélidas aguas del mar.

El 8 de febrero, al mando del teniente Berry quien aún no sabía de la pérdida de Putnam, salieron nuevamente en búsqueda de supervivientes del Jeanette. El 24 de marzo llegaron a Nishne, donde tuvieron noticias de la suerte del Jeannette y fueron trasladados a casa.

El rescate de los restantes sobrevivientes fueron rescatados desde St Lawrence por el ballenero North Star . Ello fue posible gracias a una misiva dejada por el subteniente Howard S. Waring, oficial al mando de los tripulantes ubicados en las villas. Enterado el capitán Owen, comandante del mencionado ballenero, partió un 9 de mayo de 1882 hasta las costas de North Head.

El 14 de mayo, todos los tripulantes del Rodgers dejaron North Head. Al día siguiente se encontraron con el vapor Thomas Corwin, que había salido en su auxilio y que finalmente los conduce a casa.

El 3 de junio de 1882, 31 tripulantes incluido el cubano Duany, arriban finalmente a Sitka, Alaska, casi a punto de cumplirse un año de su partida.

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

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Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.