
En la actualidad hay un proyecto que financia la Unión Europea, liderado por la Universidad de CorK, Irlanda, y en el que participan expertos de la Universidad Politécnica de Madrid, que se encuentra analizando diferentes variantes para prevenir la falta de vitamina D en la población europea, problema que afecta al 80 % de los adolescentes. La vitamina D es de gran importancia para alcanzar un adecuado crecimiento y desarrollo, pues esta interviene en la formación de los huesos y en la contracción muscular y juega un importante papel en la prevención de la osteoporosis al igual que en la regulación del sistema inmunológico. Esta vitamina juega un importante papel en la regulación del estrés y la depresión, y se relaciona con la prevención del cáncer, la diabetes y de enfermedades cardiovasculares. Diversos estudios han puesto de manifiesto la existencia de déficit de vitamina D en amplios grupos poblacionales. Se ha demostrado una deficiencia de esta vitamina en un 80 % entre los adolescentes europeos, incluidos los españoles. La vitamina D se encuentra en la leche, los pescados azules (como la sardina, el atún o el salmón) y los huevos. La otra fuente importante de vitamina D es la síntesis en la piel gracias a la exposición a la luz solar. Este proceso es mayor en pieles claras, ya que en las oscuras la melanina interfiere y reduce la síntesis de la vitamina, por lo que las horas y cantidad de exposición al sol, así como la latitud del país (en algunos escasea la luz solar), influirán en las concentraciones sanguíneas de esta vitamina. Los individuos de pieles oscuras, acostumbrados a la luz del sol, cuando migran a un país del norte de Europa con menos horas de luz solar, se produce una afectación en la síntesis de este elemento. Su carencia en la población se expresa por un inadecuado desarrollo corporal, además de estar relacionada con la aparición de enfermedades crónicas degenerativas a largo plazo.
¿Qué opinas?
COMENTARArchivado en: