Es el líquido secretado por las células alveolares de la mama hacia el final del embarazo y en los cuatro o cinco días posteriores al parto.
Es un líquido amarillento, espeso, de alta densidad, cuyo volumen oscila entre 2 y 20 ml por toma.
Esta cantidad resulta suficiente para satisfacer las necesidades alimenticias del recién nacido. Hacia el tercer día se produce un promedio de 100 a 200 ml.
Posee propiedades inmunológicas que hacen que se le reconozca como la "primera vacuna" para los recién nacidos.
Tiene una alta concentración de Inmunoglobulina A y lactoferrina, que junto al contenido de linfocitos y macrófagos, le confieren la condición protectora.
Específicamente, la elevada concentración de Inmunoglobulina A protege contra las infecciones gastrointestinales y respiratorias.
En general está compuesto por cantidades abundantes de proteínas, aminoácidos libres, carotenos, vitaminas, urea, sodio, zinc, hierro, azufre, selenio, manganeso, potasio, calcio, fósforo, lactosa, glucosa y nucleótidos, aunque en proporciones menores que en la leche normal. También tiene colesterol, triglicéridos y ácidos grasos en cantidades variables, que se relacionan con las características de la dieta materna y posee un 87 % de agua.
El calostro facilita la expulsión del meconio por su elevado contenido de sodio y otras sales, que le confieren un efecto laxante.
Además, contiene enzimas intestinales como la lactasa, que favorecen la digestión.
Las civilizaciones antiguas cuestionaron su administración a los recién nacidos por considerarlo impuro o venenoso.
Las características de la leche materna van variando a lo largo del tiempo. Pasa sucesivamente por las fases de pre calostro, el cual se acumula en el último trimestre del embarazo en los alveolos mamarios, calostro, leche de transición cuya producción se extiende aproximadamente por dos semanas y posteriormente la leche madura. En este proceso va variando su composición.
Para que ocurra la producción de la leche materna, en el organismo femenino deben ocurrir una serie de cambios que comienzan con la fase de lactogenesis I durante la cual ocurren transformaciones que hacen de la mama un órgano secretor. Este proceso concluye en la segunda mitad del embarazo, aunque en este momento no se produce leche por los altos niveles de progesterona.
La lactogénesis II ocurre tras el alumbramiento, cuando caen los niveles de progesterona y entonces aparece la secreción de la leche. Le continúa la lactopoyesis.
La lactancia materna es de gran importancia pues garantiza el alimento ideal para el desarrollo y el crecimiento pleno. Constituye uno de los pilares fundamentales de la promoción de salud y la prevención de numerosas enfermedades en los niños.
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