Cuba prohíbe las capturas de tortuga carey

Esta noticia es de hace 12 años
Esta medida beneficiará también a las tortugas que desovan en las playas de todo el Caribe y que van regularmente a alimentarse a aguas cubanas. Como todas las tortugas marinas del mundo, las amenazadas tortuga verde (Chelonia mydas) y tortuga boba (Caretta caretta) del Caribe están en peligro por la pérdida de lugares de puesta y de alimentación, la recogida de huevos, la captura accidental en las artes de pesca, los residuos sólidos, como los plásticos, la contaminación —química y lumínica— y la muerte por colisión con embarcaciones. Las poblaciones de tortuga carey (Eretmochelys imbricata) han sufrido en el último siglo un declive del 80% ya que, además de las anteriores amenazas, son capturadas por sus vistosos caparazones que se usan en joyería y ornamentación.“Esta decisión tiene un significado muy importante para Cuba, para el Caribe y, en general, para la conservación de las tortugas marinas”, apuntó la Dra. Susan Lieberman, Directora del Programa Internacional de Especies. “Cuba debe ser puesta como ejemplo por su decisión, con una excelente base científica y pensando en los interés de su gente a largo plazo.”Esta iniciativa es el fruto del trabajo conjunto del Ministerio de Industria Pesquera (MIP) y WWF/Adena, con el apoyo económico de la Agencia Internacional de Desarrollo de Canadá (AIDC). “Este paso refleja el deseo político del Gobierno cubano de responder a la llamada de la comunidad internacional para adoptar medidas que garanticen la conservación de las tortugas marinas”, señaló la Dra. Elisa García, Directora de Regulaciones del MIP de Cuba. A las dos últimas comunidades locales que seguían capturando tortugas marinas en Cuba se les apoyará con recursos económicos y asistencia técnica para desarrollar alternativas económicas sostenibles, modernizar sus flotas pesqueras, y hacerles beneficiarios de las actividades de protección de la tortuga carey que se emprendan.La ayuda de WWF/AIDC, más de 400.000 dólares, permitirá convertir el Centro para la Investigación Pesquera del Ministerio en un centro regional de referencia para la conservación y la investigación de las tortugas marinas, aprovechando las décadas de experiencia de los científicos cubanos. Asimismo, se apoyará a la Oficina Nacional de Inspección Pesquera (ONIP) —encargada de la aplicación de la ley cubana de pesquerías— para asegurar el cumplimiento de la prohibición.Según Enrique Segovia, director del programa de conservación de WWF/Adena: “En España, hubo un tiempo en que también se capturaban tortugas para alimentación, pero ahora uno de los problemas principales es la captura no intencionada en la actividad pesquera —muy especialmente en el palangre de superficie—. Otros problemas son la desaparición de las escasas playas de puesta por la construcción de urbanizaciones y puertos, la colisión con embarcaciones, la contaminación y la ingestión accidental de basuras y plásticos”. Y añadió: “Es imprescindible que las administraciones españolas apuesten decididamente por su conservación y desarrollen una Estrategia de Conservación para las tortugas marinas (verde, boba y laúd) y un Plan de Recuperación, que minimicen sus amenazas en nuestras aguas”.Una muestra de esta necesidad es el proyecto desarrollado el pasado verano en Andalucía y Canarias que supuso la traslocación de huevos de tortuga boba desde Cabo Verde a nuestras aguas. WWF/Adena, y otros grupos de investigación y conservacionistas, denunciaron esta práctica que no aseguraba ningún objetivo de conservación real a corto y largo plazo. “La Junta de Andalucía y el Gobierno de Canarias podrían ver un ejemplo en la actuación del gobierno cubano y adoptar medidas de gestión ecosistémica semejantes”, concluyó Segovia.Fuente: El Mercurio digital 

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