Nuestros cubanos por el mundo

Este artículo es de hace 12 años
La prensa había quedado corta para explicar la nobleza que atesoran individualmente estos cubanos residentes fuera de su tierra. Se conocía el hecho más bien como suceso confirmatorio de que todas las emigraciones no tienen por qué parecerse a la media de la de Miami, pero no había sido posible conocer ciertas singularidades conmovedoras, hasta el programa de la Televisión Cubana Mesa Redonda, del lunes 24 de marzo. Durante tres días, 129 nacionales procedentes de 34 países, habían llevado a cabo en su tierra la reunión denominada Cubanos Residentes en el Exterior contra el Bloqueo y el Terrorismo. Ese nombre era suficiente para romper la maniobra enemiga, consistente en hacer creer al mundo que todo cubano fuera de las fronteras de la Isla grande, es un opositor en busca de la libertad negada por el Comunismo. En sus debates, temas que implican compromisos muy serios e incluso la carta enviada por ellos a Fidel, dejaron claro un detalle central: la idea de que cubanos legítimos son aquellos para quienes no basta la condición del nacimiento en esta tierra, sino la disposición de defenderla hasta con las armas en la mano, porque identifican el alcance estratégico de la Revolución con sus propios ideales. Se trata de no haber perdido la fe en el mejoramiento humano, a pesar de vivir ahora bajo realidades y exigencias que no se parecen a las cubanas. La Mesa Redonda de marras pudo demostrar el efecto que causa en tantos compatriotas de allende los mares, los intentos por calumniar sus  verdaderos sentimientos. Emigraron como hacen millones en todo el mundo, pero no han perdido el contacto con las costumbres de sus ancestros, ni han eludido la responsabilidad de sentirse y manifestarse como cubanos en cualquier parte donde estén, a veces todo un desafío impuesto por la propaganda reaccionaria. El ya casi legendario y valiente luchador, Andrés Gómez; el hombre de las mil batallas al frente de su histórica brigada Antonio Maceo; quien viene buscando vías para el mejoramiento de su Patria bajo las condiciones de extremo peligro que le rodean en Miami, no tiene dudas sobre el efecto Bush como causa esencial para impedir las normales relaciones de los cubanos allá, con su país de origen. Llegada desde el Brasil adoptivo, María Magdalena Torbisco fue precisa al afirmar que hay en el extranjero un enorme potencial de compatriotas suyos que están por la defensa del terruño sin poner condiciones, ni exigir supuestos cambios democráticos. Decía que ellos forman asociaciones sin fines lucrativos ni otro fondo que no sea el moral, con recursos propios para hacer valer la verdad sobre la Patria, al revés de otras organizaciones llenas de dinero que usan para agredirla. Alberto Alonso, radicado en Bélgica, afirmaba con evidente convicción que los ataques de Bush contra la Revolución, no fueron argumentos para captar en su cruzada a los cubanos de Europa. Se produjo todo lo contrario: la unidad organizada de ellos para apoyar a su país de origen, en la defensa de identidad, cultura e ideas comunes. Virgilio Ponce confesó que habita en una región francesa bastante tranquila, pero incapaz de proporcionarle seguridad cuando sus dos hijos más pequeños están fuera de casa. Tranquilidad y seguridad siente él con la mayor, aquí en Cuba, que tiene 18 años y estudiará una carrera universitaria, al revés de los de allá, con un futuro incierto si no se consigue el dinero para pagarles la instrucción superior. Con estilo de criollo legítimo, Virgilio aseguró que se ha propuesto defender la Revolución de dos maneras totalmente distintas: diciendo la verdad en todas partes donde haya alguien que pueda escucharlo, porque con ese recurso se han ganado muchas batallas importantes, y tomando las armas a costa incluso de su vida, cuando la situación lo exija. Después de semejantes testimonios en boca de sus reales protagonistas, sobran los comentarios. Fuente: Ahora.cu

Este artículo es de hace 12 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985