«Seguiré contando historias en Extremadura»

Este artículo es de hace 12 años
Estaba ya nerviosa antes del pase de la película y no le importaba reconocerlo. Arropada por parte del reparto y de su equipo, productores y algunos amigos, la extremeña Irene Cardona pisaba ayer suelo malagueño con paso firme. Su ópera prima 'Un novio para Yasmina' se proyectaba a concurso en la 11 edición del Festival de Cine Español, dentro de la sección 'Zonazine', en la que se enmarcan largometrajes, cortometrajes y ciclos para el público joven. A unas horas del momento más esperado, Irene, inquieta estaba más preocupada por la reacción del público que por lo que pudiera pensar la crítica del certamen. «Cuando trabajo siempre pienso en lo que le va a gustar a la gente, lo que le va a llegar. De esta proyección sólo espero que el público disfrute de la película, porque para eso la hemos hecho. Mi ilusión es que salgan de la sala con la sensación de haber pasado un buen rato y haber aprendido algunas cosas buenas. Confío bastante más en ellos que en la crítica», reconoce la cacereña, natural de Navalmoral de la Mata. La que se mostraba ayer en el festival, es la ópera prima de la realizadora morala, 'Un novio para Yasmina'. Una comedia multicultural que indaga con humor y realismo en la sociedad del siglo XXI y la amalgama de diferentes culturas que conviven para bien y para mal en ella. Se trata de una reflexión tierna y divertida en tono de fábula que recorre con una lograda mezcla de humor y dulzura temas como los matrimonios de conveniencia, el compromiso social y la vida en pareja, y como telón de fondo, el tema de la inmigración. La realizadora ya había tocado el tema en su corto 'Varada', que transcurre durante el cultivo del tabaco en la zona de La Vera y en el que aparecían varios personajes de origen marroquí. En este trabajo, la extremeña ha intentado dar un paso más y hablar del asunto no sólo mostrando la realidad que cualquiera puede palpar a través de las imágenes de los informativos. «Tratamos de no verlo a nivel general. Más que hablar de los emigrantes intentamos hablar de individuos concretos, con su propia historia, exactamente igual que los de aquí. Y analizar la inmigración no como una cosa abstracta, sino encarnada en gente que deja un país para ir a vivir a otro y cambia de vida», matiza. Yasmina, su protagonista, se convierte así en una mujer que emigra por necesidades que van más allá de las puramente económicas. «Viene en busca de una libertad de la que no disfruta en su país y de otros horizontes que cualquiera de nosotros podría querer buscar», narra la autora. Esta heroína está encarnada por Sanaa Alaoui, una actriz marroquí con un extenso currículum tanto en cine como en televisión, muy popular en Italia, México y por supuesto Francia, donde vive en la actualidad. «Desde que la vi hacer por primera vez las pruebas tuve claro que el papel de Yasmina era para ella», resalta Irene. El reparto se completa con actores marroquíes, senegaleses, angoleños, polacos y por supuesto, españoles. Relata divertida que, puesto que contaba con el testimonio de marroquíes en primera persona, quiso profundizar en las causas que nos alejan a los unos de los otros sin caer en los tópicos y que, sin embargo, se encontró con que hay muchas cosas que son tan sencillas cómo parecen. «Intenté dialogar con ellos sobre por qué el hermano de una mujer marroquí puede negarse a que ésta se case con un español, pensé que las razones podían ir mucho más allá de la nacionalidad. Me dijeron que me equivocaba, que se limitaba a ese hecho», señala. Integración humana En la película, mestiza en toda regla, está muy presente el tema de la integración. Cuenta Cardona, que lo trata en un sentido amplio, no sólo habla de la integración de un individuo en la sociedad de acogida, emigrante o simplemente extranjero, sino de de la integración social en general del ser humano. «Porque en la película también hay españoles que están descolocados e intentan cambiar esta sociedad. No se trata sólo de que se integren los que vengan porque esta sociedad es como es y está bien así», resalta. Rodada en el verano de 2007 entre Puebla de la Calzada, Badajoz y Montijo, el largometraje está coproducido por la productora extremeña Tragaluz y la marroquí Tangerine Cinema Services, y cuenta como productoras asociadas con Extra y Trovídeo. Su presupuesto aproximado ha sido de 1.200.000 euros. La madre de la 'criatura' asegura que dicho dato es quizá demasiado abultado y afirma que han contado con «poco dinero» teniendo en cuenta las necesidades que fueron surgiendo a lo largo del rodaje. Reconoce, no obstante, que las ayudas de la Junta de Extremadura, han servido para dar un apoyo al proyecto. Opina que este tipo de incentivos por parte de la Administraciones puede fomentar el cine en la región. En ese sentido, considera que es importante la formación audiovisual de los jóvenes realizadores para consolidar el futuro del cine en su tierra. De hecho, este año va a ser la madrina de la promoción que se licencia en la Facultad de Comunicación Audiovisual de Badajoz. «Espero que mi experiencia y el hecho de que un largometraje de una extremeña vea la luz en un festival como el de Málaga les sirva como motivación y estímulo a toda esa gente joven», declara, y añade que su intención es seguir contando historias en Extremadura. «No tengo pensado irme a ninguna otra parte a rodar. Aquí tengo todo lo que necesito», asegura. La eterna crisis No le gusta hablar de crisis en lo que respecta al cine español o al extremeño y bromea sobre ello. «Se lleva hablando del tema desde siempre, no es nada nuevo, así que he terminado por pensar que su estado de marginalidad es natural», estima. Guionista experimentada y formada en la escuela de cine de San Antonio de los Baños en Cuba, destaca la importancia de un buen guión como base de una película y lamenta que muchas veces los productores se olviden de la importancia de la narración. «Lo único que les importa de una película, muchas veces, es saber qué estrella la va a interpretar, qué efectos especiales van a utilizar o cómo la van a vender y se olvidan de lo esencial. En ese punto es en el que tenemos que luchar y donde tenemos que seguir formándonos», pormenoriza. Todavía no sabe cuándo tendrá lugar el preestreno en su tierra. «Parece ser que va a haber un pase en mayo, pero todavía está por confirmar la fecha y el lugar», reconoce y explica que uno de los objetivos que le han llevado a Málaga es darle visibilidad a la película y encontrar a un distribuidor que se interese por ella. Una vez conseguido ese objetivo se podrá estrenar, de manera oficial, la película en las salas de cine. Puestos a elegir una distribuidora, la cacereña se decantaría por «una que cuide este tipo de proyectos, que no trabaje con grandes superproducciones y nos trate como productos de 'segunda fila'». Comprometida con el tema que trata la película, hoy tiene previsto asistir a un encuentro con la asociación 'Málaga Acoge', similar a la que aparece en la película, que trabaja por la integración y la promoción de las personas inmigrantes. «Me interesa mucho su opinión sobre la película porque al fin y al cabo estamos contando sus vidas», estima. Como buena contadora de historias sabe que la mejor inspiración nace del contacto con la vida. De eso Irene sabe mucho y de ello bebe. Fuente: Hoy.es

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