Mi futuro está en la cuerda floja

Este artículo es de hace 12 años
Nada debe ser más importante para un adolescente o joven que su futuro profesional en la medida que se aproxima cada vez más a la enseñanza media superior. Por eso, a interrogantes como ¿qué voy a estudiar? que proliferan en conversaciones familiares, entre amigos o en la propia escuela, se suman ahora otras: ¿cómo funciona el nuevo proceso de otorgamiento de plazas para los egresados de noveno grado? En las más de mil secundarias básicas de Cuba no se habla de otra cosa. La incertidumbre de los 400 481 alumnos de ese grado escolar obedece al nuevo procedimiento que recoge la Resolución Ministerial 177 del 2007 para la asignación de plazas a los alumnos salientes. Según el contenido  de la resolución se hace necesario modificar la metodología para el otorgamiento de la continuidad de estudio dado el amplio del amplio programa de transformaciones desarrollado en este nivel de enseñanza y como momento culminante del mismo. Un nuevo sistema se implementa y para ello las direcciones provinciales, municipales y a nivel de centro recibieron toda la información precisa y completa del proceder en cada caso. Con la nueva concepción de la asignación de las especialidades se aspira el mantenimiento y refuerzo del principio de la igualdad social donde la cualidad primordial de cada alumno aspirante debe ser la integralidad, la aptitud y el compromiso con su patria. En un contexto donde se cuestiona el nuevo modelo evaluativo concebido para valorar al alumno en un sentido mucho más integral y eficiente, y los elementos que como el promocionismo y el paternalismo familiar atentan contra ese propósito, se tejen nuevas hipótesis sobre la eficacia del nuevo método para el otorgamiento de plazas. Para conocer a fondo las bondades y desventajas concebidas desde la máxima dirección del país, Radio Rebelde indagó con el Director de la Enseñanza Secundaria Básica del Ministerio de Educación (MINED), Roberto Bosh Bayard, quien destacó como parte de los elementos esenciales de este proceso, las actitudes y participación del alumno en las diferentes actividades, en su desempeño diario y en los cortes sistemáticos además del componente educativo, los cuales pueden definir en su conjunto las potencialidades del estudiante para ascender a cualquier especialidad futura de estudio. En cuanto a ventajas, Bosh citó además la posibilidad de cada escuela de recibir por un principio de desagregación de plazas, cualquiera de las especialidades por las que optan los alumnos y decidir desde la base, el destacamento, quién se encuentra en condiciones de asumir una u otra, en un análisis de uno a uno. “Lo distintivo del proceso —señaló el funcionario— es que el otorgamiento se realiza a nivel de destacamento y el alumno tiene posibilidades de optar por varias especialidades y al final debe decidirse por una, según sus méritos, sus aptitudes y su capacidad.” Inicialmente se desagrega el plan de plazas a nivel de municipio y escuelas. Si en alguna opción no llega a nivel de destacamento, se realizará a nivel de grado donde cada aula hace sus propuestas acordes con las plazas otorgadas. Con sus pros y sus contras, es en la base donde se decide el futuro de cada alumno. Una comisión a nivel de destacamento constituida por el jefe del consejo de 9no grado, el Profesor General Integral responsable y el presidente de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) realiza una asamblea con los análisis correspondientes y presenta su propuesta a la asamblea pioneril. Oídos los criterios tiene lugar el análisis final y se presentan los resultados para su posterior aprobación al Consejo de Dirección de la escuela el cual asume la responsabilidad de organizar, controlar y supervisar todo el proceso. Pero, ¿cómo se realiza el otorgamiento en cada una de las especialidades? Según Roberto Bosh en algunas se mantiene la forma de ingreso y en otras han surgido transformaciones. ¿Qué especialidades mantienen su forma de ingreso? “Ese es el caso de los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas (IPVCE) se mantiene como está establecido en la Resolución Ministerial 62 del 2000. Es decir, no hay variación, aunque sí estamos estudiando la necesidad de que en estos centros se desarrolle una mayor motivación en la formación de los alumnos con intereses hacia el estudio de las carreras de ciencias.” Esa constituye una necesidad que hoy tiene el país para garantizar el desarrollo científico técnico de nuestras especialidades, a un lado disquisiciones en cuanto a completa calidad en la formación de esos profesionales. En tanto todos los alumnos con los requisitos pueden optar por  una plaza en los IPVCE. “En el caso de estos centros están establecidos los requisitos a partir del índice académico general como suma de los resultados de los tres años en la SB, y la aprobación de los exámenes de Matemática, Español e Historia. Posteriormente se hace un ordenamiento municipal y se decide.” También se mantienen los sistemas para el ingreso de acuerdo a los procedimientos y regulaciones establecidas la Escuela Militar Vocacional Camilo Cienfuegos, la Escuela Nacional de Arte, el Politécnico del Ministerio del Interior y las Escuelas Deportivas. No sucede así con la Enseñanza Técnica y Profesional (ETP), según precisa Bosh: “La distribución de las plazas puede o no llegar a nivel de destacamento o en algunos casos será a nivel de grado. Esto obedece a que las plazas en la educación técnica se desagregan a partir del desarrollo económico social de cada municipio, su necesidad de fuerza laboral y posibilidades futuras de ubicación de los egresados de los Institutos Politécnicos. Es un proceso donde —en dependencia de la cantidad valorada por los Organismos de la Administración Central del Estado— es que el Consejo de Administración Municipal y provincial solicita y aprueba el plan de plazas del municipio y en el caso particular de la escuela.” ¿En caso de que lleguen 2 plazas de electrónica por citar un ejemplo a una SB de más de 3 grupos, cómo se distribuyen? “Sí, puede que haya plazas por estas razones que expuse, que no lleguen a todas las escuelas. Puede que no lleguen plazas de electrónica a las 184 SB de Cuidad de La Habana. ¿Por qué? Porque el Consejo de la Administración analizó que no hay necesidad de otorgarlas en el municipio Plaza, por ejemplo.” Aún cuando resulta un tanto arbitrario en su parecer, resulta coherente que se calcule el número de profesionales de acuerdo a las necesidades reales coherentes. Así lo recoge el segundo de los aspectos de la resolución 177/07 cuando reza: “El plan de plazas provincial de las distintas especialidades de la educación Técnica y Profesional, desagregarlo con representatividad en todos los municipios que requieran la especialidad y se disponga de su ubicación laboral…” Dentro del amplio proceso de transformaciones para la continuidad de estudios de los egresados de 9no grado, se incluye además las modalidades para el ingreso a los Politécnicos de Informática. Así lo esclareció El Director Nacional de la Enseñanza SB: “Hay una especialidad en las ETP que es el caso de los Politécnicos de Informática que este año sufre una modificación en sus requisitos para el ingreso. Se trata de 3 requisitos que deben cumplir. Uno de ellos es que el alumno alcance un mínimo de 8,5 puntos como índice general en Matemática y computación, que tenga disposición para integrar un programa de la Revolución que demanda consideración al estudio, la disciplina y cumplir con las tareas que la Revolución le asigne bajo el principio de la incondicionalidad. Y el tercer requisito es aprobar la entrevista integral que de conjunto realizan la ETP con las SB en cada uno de los territorios.” Al principio algunos suponían la inexistencia del escalafón con sus  aciertos y desaciertos. ¿Qué papel juega el índice académico en este proceso? “La evaluación, o sea, el análisis a partir de la formación integral del pionero no quiere decir exactamente que no se tomen en cuenta los resultados académicos ¿Cuál es la diferencia? Nosotros contábamos con una SB que era puramente academicista y ahora a partir de la evaluación integral del pionero estamos tomando en cuenta no solo lo que el pionero logra en la SB desde el punto de vista numérico, sino también todo su desarrollo dirigido a la cultura integral, las actividades de investigación, deportivas, en la asistencia y puntualidad. Es decir, son elementos en los que quizás no se reforzaba y que ameritan al alumno en la formación de valores, en el componente educativo que cada padre desea sea efectivo para su hijo.” La transparencia se convierte entonces en un elemento primordial. Es el Profesor General Integral la figura principal en este proceso cuando aún existe una buena parte de ellos que todavía se encuentran en formación y no tiene toda la experiencia requerida. Nosotros contamos hoy con una fuerza significativa de profesores en formación. Yo diría que aún cuando tenemos una graduación de más de 4000 PGI como Licenciados y otro número importante que cursan los últimos años de la carrera, ellos tienen un nivel de preparación y de formación, además del tutor que los guía en cada caso. Pero es de significar que esos profesores están en mejores condiciones porque tienen un grupo de 15 o de 30 que les facilita el dominio de su rendimiento académico, de su formación educacional y por tanto cuando llega el alumno al noveno grado ese profesor tiene el control de lo que da cada estudiante y las posibilidades que posee en cuanto a las especialidades por las que opta. La situación más crítica en cuanto a profesores en formación es en la capital pero nosotros que tenemos que apoyar a esos muchachos, no podemos subvalorarlos en este proceso.” La conocida asamblea de aval también mantiene sus características. No obstante la máxima dirección educacional garantiza una plaza para cada alumno. ¿Es independiente a la asamblea pioneril de otorgamiento? “La asamblea de aval es un proceso que está establecido, normado por la OPJM y tiene su calendario. Tiene sus normativas y se desarrolla a partir de la evaluación de los pioneros en el estudio, en el trabajo, en todas las actividades.” ¿Qué sucede con los adolescentes que no son avalados? Nosotros estamos hoy refiriéndonos a un caso que sucede creo sólo en Cuba, donde cada egresado de noveno grado se le garantiza una plaza, porque esté o no avalado siempre el alumno va a tener una plaza. Solo que si no es avalado  el estudiante, se trata de un proceso posterior, dándole prioridad a los que mejores resultados han tenido en su tránsito por la SB.” Cuando el sueño de cada alumno y padre está por realizarse, la Secundaria Básica transita por un quinquenio de transformaciones. Desde el sistema de evaluativo diario hasta en el otorgamiento para la continuidad de estudios. Se ciernen criterios contrapuestos en cuanto la efectividad de la metodología. Lo más importante, debe ser la justeza en un proceso donde se define el futuro profesional del país. La apuesta por la transparencia si impone aunque muchas cuestiones y decisiones permanecen en la cuerda floja. Fuente: Radio Rebelde

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