Aires ecológicos soplan en Las Brisas situada en Guardalavaca, Holguín

Allí se desarrolla un programa de educación ambiental dirigido a promover los valores culturales, naturales e históricos y los vínculos con la comunidad


Este artículo es de hace 13 años
“¡No lo puedo creer, cómo ha crecido, se ve que lo cuidan muy bien, esto es algo maravilloso!”, exclamó el canadiense Sten Gregory al contemplar el desarrollo del bonsái que en compañía de su esposa sembró hace dos años en el hotel Las Brisas, de la playa Guardalavaca, en la provincia de Holguín. Sucesos similares ocurren con frecuencia en esta instalación, donde semanalmente convocan a turistas repitentes a materializar su aporte al medio, mediante la siembra de árboles, acción que es reconocida con la entrega de una pequeña placa acreditativa, y el disfrute de un almuerzo campestre. “Nosotros cuidamos con esmero y señalizamos estas plantas, pero como ya están cubiertas todas nuestras áreas, llevamos algunas a zonas cercanas de la comunidad o acudimos al bonsái, que es más fácil de atender en un invernadero creado al efecto”, explicó el jardinero Santiago Vázquez. Pero lo más importante es que no se trata de una iniciativa particular para promocionar el turismo, sino de un bien concebido programa ecológico, que le valió al hotel el Reconocimiento Nacional Medioambiental por el desarrollo de un turismo sostenible, lo cual implica la protección del entorno y el uso racional de los materiales. Su gerente, licenciado Antonio Cruz Ricardo, informó que tienen implantado un Sistema de Calidad y Medio Ambiente, que involucra a clientes, trabajadores y proveedores y está dirigido a mejorar de forma continua el producto turístico, a través del empleo eficaz de las potencialidades estéticas, recreativas, culturales y los recursos naturales. “A partir del objeto social de la entidad, abundó, revisamos la documentación legal que rige las normas de sanidad, seguridad y conducta ambiental, tanto nacional como internacionalmente, y las normas éticas y sobre esta base se presta servicio”. Esta instalación turística, que se inauguró en el año 1994 y comprende 437 habitaciones, distribuidas entre el hotel, una edificación de cinco plantas, y la villa de nueve bloques habitacionales tipo bungalow, ocasiona, inexorablemente, un impacto ambiental. Pero ese efecto se puede mitigar si la gran cantidad de desechos sólidos generados se clasifican y reciclan en coordinación con la Empresa de Materias Primas y se le da tratamiento a los residuales líquidos, parte de los cuales se utilizan en el riego de la jardinería al que han dedicado especial atención. El especialista de calidad, ingeniero Ricardo Rojas Mastrapa, a cargo del proyecto integral, dio a conocer que anualmente entregan más de seis toneladas de envases de cristal, aluminio, plástico, papel y desechos orgánicos. Las seis hectáreas que abarca este hotel de la Compañía Cubanacán están cubiertas con árboles y plantas ornamentales según las normas establecidas y los restos agrícolas de la jardinería se emplean en la producción de compost. El uso del abono orgánico, el riesgo sistemático, preferentemente en horario nocturno cuando es más efectivo, y una esmerada atención permite mantener lozanas las áreas verdes, a pesar del clima adverso imperante en esta zona del litoral norte holguinero, con pocas lluvias y elevadas temperaturas. Uvas caletas, cocoteros, majaguas, robles y otras plantas están señalizadas con sus nombres científicos y comunes en piedras situadas juntos a los troncos, lo cual contribuye a elevar la cultura ambiental de visitantes y empleados. En el hotel se aplican medidas que ahorran unos 400 megawatts al año, entre las cuales sobresalen cambio de luminarias, automatización de sistemas de encendido, limpieza periódica de los filtros de los sistemas de climatización y decoración refractiva. El consumo de agua se ha logrado reducir de forma considerable mediante la reutilización en el riego de la proveniente de las fuentes y la instalación de inodoros que descargan con seis litros y regaderas con restrictores de flujo. Para que en Las Brisas sigan soplando aires ecológicos se eliminaron los clorofluorocarbonos y se desarrolla un programa de educación ambiental dirigido a promover los valores culturales, naturales e históricos y los vínculos con la comunidad. Fuente: Trabajadores 

Archivado en:


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +1 786 3965 689

Necesitamos tu ayuda:

Como tú, miles de cubanos leen y apoyan el periodismo independiente de CiberCuba. Nuestra independencia editorial comienza por nuestra independencia económica: ninguna organización de ningún país financia CiberCuba. Nosotros hacemos nuestra propia agenda, publicamos nuestras opiniones y damos voz a todos los cubanos, sin influencias externas.

Nuestro diario se ha financiado hasta hoy solamente mediante publicidad y fondos propios, pero eso limita lo que podemos hacer. Por esto pedimos tu ayuda. Tu aporte económico nos permitirá hacer más acciones de periodismo investigativo y aumentar el número de colaboradores que reportan desde la isla, mientras conservamos nuestra independencia editorial. Cualquier contribución, grande o pequeña, será muy valiosa para nuestro futuro. Desde solo 5$ y con solo un minuto de tu tiempo puedes colaborar con CiberCuba. Gracias.

Contribuye ahora

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba


Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.