La pelota cubana tiene un comienzo peliagudo en Beijing 2008

Este artículo es de hace 12 años
La escuadra de Cuba tendrá un comienzo peliagudo muy diferente a sus anteriores cuatro comparecencias olímpicas, cuando enfrente a Japón el 13 de agosto en el diamante Uno del Complejo Olímpico de Béisbol de Wukesong. La Habana. (26 jul).- DESPEJADA todas las incógnitas relacionadas con las nóminas de los elencos con mayores posibilidades de alcanzar la corona beisbolera de los XXIX Juegos Olímpicos, Estados Unidos, Japón y Cuba, podemos reafirmar que estamos en presencia de la contienda estival más equilibrada y fuerte de cuantas se han celebrado. Señalados por los especialistas para llegar a la fase de muerte súbita a cargo de los primeros cuatro del torneo, obviamente, relegar a Corea del Sur y Taipei de China, dos de los seis medallistas de la disciplina –Australia el otro-, sería una metedura de pata. Cabe la expresión porque sus bien preparadas dotaciones también satisfacen las expectativas del último torneo olímpico, al reunir jugadores de talla y alta competitividad profesional, especialmente lanzadores jóvenes listos para asumir papeles de envergadura frente a cualquiera de los asistentes. Los aspirantes al medallero, sin dudas, están obligados a derrotarlos, del mismo modo a Canadá y Holanda, los que obligan criterios mesurados, aún cuando ninguno de los cuatro pudiera desbancar al trío favorito, encabezado por el titular defensor, cuyo debut constituye una peliaguda prueba para todas las potencialidades que aglutinan los 24 defensores del linaje antillano. Efectivamente, Cuba dispondrá de una artillería de respeto, probada y bien preparada en papeles ligeros y de larga proyecciones, así como de cuerpo lanzadores estupendo, encabezado por el gigante Pedro L. Lazo, único con tres citas estivales en su haber. LARGA HISTORIA FAVORABLE 5/1 A CUBA Larga historia han escrito cubanos y japoneses en contiendas beisboleras. Tradicionales asistentes en rondas finalistas en citas de todo tipo y hasta en el I Clásico, los elencos de ambos se han caracterizado por diferentes comportamientos, favorable la mayoría a Cuba, excepto los registrados en Atenas´04 y más tarde en el I Clásico, por citar los más llamativos. En olimpiada, el saldo es 5/1. Los dos se batieron en la gran final de Atlanta´96 y Cuba salió por la puerta ancha, para cumplimentar su segunda coronación en calidad de invicta; en aquel memorable choque se impuso 13x9, conectando ocho vuelacercas, tres de Omar Linares, quien en total botó ocho pelotas por nueve Orestes Kindelán, para un total de 17 de las 36 despachadas por los bicampeones olímpicos. Otras dos victorias agregó en Sydney, 6x2 y 3x0, esta por el pase a la gran final, pero en Atenas´04 se suscitó el desquite nipón con victoria 6x3, en la ronda clasificatoria; más tarde, Australia sorprendió 1x0 a Japón y Cuba superó 8x5 a Canadá, finalmente por todo lo alto se fueron con sonrisa 6x2, los máximos líderes en contiendas olímpicas. Presenta Japón dos preseas de bronce: Barcelona y Atenas y cuarto puesto en Sydney, por tanto siempre ha estado en la comida, como volverá a estarlo en Beijing, con un equipo proveniente de su principal liga profesional y a gusto del mentor Sen-Ichi Hocino. La bandera del Sol Naciente estará defendida por diez lanzadores, seis derechos, divididos en mitad abridores, mitad relevistas, según informaciones la principal arma de la escuadra la cual militan 15 peloteros que ganaron el preolímpico de Asia y cuatro veteranos de Atenas, aunque uno de ellos, el diestro Kohzi Uehara, por su lesión y pobre rendimiento con los Gigantes de Tokio (2-4 y promedio de 6,46), también del Clásico Mundial y el Preolímpico, pudiera ser reemplazado. Pero los cinco abridores responden a los deseos del colectivo, uno de ellos, Yu Darvish, del Nipón-Ham Fighters, saldo de 11/3 y 1,88 de PCL y 142 estrucaos en 148 capítulos, está en la fórmula Japón-Cuba, por lo que pudiera seer el rival de Norge L. Vera, probable carta de Antonio Pacheco. Los otros cuatro encargados de las aperturas son los diestros Kenshin Kawakami (6/4, 2,56), Gideaki Wakui (7/7, 3,32) y los zurdos Yoshigisa Naruse (6/4, 2,56) y Tsuyoshi Wada (8/3, 3,97). Cuentan también con el siniestro Kyuuzi Fuzikawa (Tigres de Hanshin), quien acumula 3 triunfos y un revés, con solo 9 boletos y 62 ponches en 42 innings de labor; asimismo otro zurdo, Toshiya Sugiuchi, promedia 2,69 y ha propinado 145 ponches en 134 entradas, un abridor convertido en relevista largo. Con estos truenos y los que acompañan a los jugadores de posición, como Tsuyoshi Nishioka (bateador ambidiestro, con 306 de promedio, 9 jonrones, 36 remolques y 16 bases robadas); Munenori Kawasaki (327 y 16 bases robadas; Norichika Auki (339, 11 jonrones, 38 impulsadas); Takagiro Arai (314-8-58) y el zurdo Atsuri Inaba (317-12-58). La alineación abridora pudiera ilustrarse con el jonronero Shuu-Ichi Murata, cuadrangulares así como con Shin-Nosuke Abe (264-9-37) y G. G. Satoh, con una veintena de jonrones. Giroyuki Nakazima, promedio de 345 es otro chocador de promedio. No aparecen en la relación los héroes del I Clásico, el jardinero Ichiro Suzuki y el lanzador Marzuzaka por no recibir las autorizaciones de sus dueños Marineros de Seatle y Cerveceros de Milwaukee. Este primer enfrentamiento será de suma importancia; salir airoso significará una demostración seria en la aspiración de llegar a la gran final, dos días antes de enfrentarse a Estados Unidos. Precisamente el elenco estadounidense, triunfador en Sydney, será dirigido por el experimentado Davey Johnson, ex segunda base, triunfador en el preolímpico de La Habana y en la última Copa Mundial celebrada en Taipei de China. Stephen Strasburg, quien lanzó en Haarlem y derrotó a Taipei de China y Japón, con balance de 1,93 de promedio, 18 ponches y solo dos boletos, causa sorpresa en un staff que integran de igual modo como abridores los derechos Jake Arrieta y Trevor Cahill, asimismo los zurdos Brett Andersen y Clayton Richard. Por su forma de dirigir el pitcheo, estos pudieran ser tiradores de seis y siete entradas, para utilizar como relevos largos a Brandon Knight —con resultados en el béisbol japonés—, y a un par de cerradores, Jeff Stevens (uno de los dos miembros del equipo de la pasada Copa del Mundo en Taipei) y Casey Weathers, a quien le han medido 98 millas en su bola rápida. El torneo no ofrece respiro, por tanto, el staff cubano estará siempre sentado sobre un volcán; Canadá se intercalará entre Japón-Estados Unidos. Algunos escépticos lo consideran débil, pero lo cierto que previo al gran encuentro de verano son la mejor carta de presentación del tres veces titular. Fuente: Radio Nuevitas

Este artículo es de hace 12 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985