El presidente de Cuba, Raúl Castro, anunció hoy para 2009 medidas de austeridad
y disciplina que comprenderán una "paulatina" disminución de "gratuidades
indebidas" y "subsidios excesivos", ante un "desfavorable" panorama económico
mundial y doméstico por el que también clamó por producir más.
En la clausura de la segunda y última sesión anual de la Asamblea Nacional
(Parlamento unicameral), Castro pidió asimismo "tiempo" para continuar con los
cambios esperados, además de un "aplazamiento" para la reestructuración de su
gobierno prometida al asumir la presidencia en febrero, ya que, dijo, la
"prioridad en otros asuntos" impidió a su ejecutivo presentar la "nueva
composición" ministerial.
'Nos falta autoexigencia'
Castro, solicitó al Parlamento más tiempo para hacer la reforma de la
Administración Central del Estado, pero anunció para el próximo año la creación
de una Contraloría encargada de supervisar la actividad de las instituciones
estatales.
"La prioridad de otros asuntos nos impidió la conclusión de los estudios y
presentar a esta Asamblea la nueva composición del Gobierno. Por tanto,
solicitamos a ustedes aplazar esta decisión", dijo Castro en su discurso de
clausura de la segunda y última sesión del Parlamento en 2008.
En su discurso de asunción presidencial ante el Parlamento en febrero pasado,
Castro anunció una reducción de los organismos del Estado para "hacer
más eficiente la gestión" del Gobierno y buscar "una estructura más
compacta y funcional" para los requerimientos de la isla.
Durante su intervención ante los legisladores, el presidente destacó que la
decisión de aplazar esas reformas "no implica que puntualmente", en el
transcurso de 2009, no se puedan realizar cambios de gabinete como los que ya ha
venido haciendo en los últimos meses.
El mandatario anunció que "se encuentran en una etapa muy avanzada
los estudios para la creación de la Contraloría General de la
República, con un órgano jerárquicamente superior a los organismos de
la Administración Central del Estado que estaría subordinado directamente al
Consejo de Estado".
Controlará al Ejecutivo
Según precisó, ese organismo deberá asumir las funciones del actual
ministerio de Auditoría y Control y "se prevé otorgarle más facultades que las
que suele tener en determinados países limitadas fundamentalmente al control de
los fondos públicos". "He llegado a la conclusión de que uno de nuestros
problemas principales es la falta de exigencia sistemática en todos los
niveles", subrayó Castro, quien también se refirió a la falta de
"regulaciones" y de respeto a las normas en las instituciones.
La Controlaría, cuya propuesta será presentada en el próximo período de
sesiones del Parlamento en 2009, deberá contribuir "de manera decisiva a
fortalecer la exigencia en el cumplimiento estricto del deber por todas las
estructuras de dirección sin suplantar en sus responsabilidades a los
ministros". "Incluso en los casos en que detecte la ausencia de normas o
regulaciones promoverá que sean elaboradas y presentadas ante la instancia
correspondiente", agregó.
Castro subrayó que la Controlaría no va a eliminar por sí sola los problemas
de la isla, pero contribuirá a "la batalla" contra los vicios "enraizados" que
libra el Gobierno con el apoyo de la Fiscalía y otras instituciones no
estatales. Aseguró que a ese nuevo organismo se le dará "el máximo apoyo" en ese
empeño, "paso a paso, y sin extremismos, pero de forma cada vez mas rigurosa y
enérgica".
Fuente: El Mundo.es