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Este artículo es de hace 17 años
Una nueva cámara para la oxigenación
hiperbárica, con amplias posibilidades para diferentes tratamientos, entró en
funcionamiento en el Hospital Clínico-Quirúrgico-Docente “Camilo Cienfuegos”, de
Sancti Spíritus, institución que extiende ahora el servicio especializado a
varias provincias y se convierte además en un centro de atención médica a las
actividades subacuáticas.
Este tratamiento de un variado
espectro, tiene como principio el aumento de oxígeno en la sangre y su
transmisión a todas la células del organismo, lo que contribuye, además, a la
proliferación de tejidos y vasos sanguíneos, por lo que resulta de gran ayuda en
casos de infartos cerebrales, retardo en la cicatrización de heridas y fracturas
de hueso, y en injertos y úlceras, entre otras afecciones.
Su aplicación es
decisiva para salvar vidas en casos de accidentes de buceo con aire comprimido,
envenenamiento con monóxido de carbono, hipoxias; también resulta de gran ayuda
en la insuficiencia arterial crónica, en los casos de esclerosis, quemaduras, y
otros que requieren de oxigenación concentrada.
El equipo, estrenado
recientemente, posee cuatro plazas y tiene posibilidades técnicas de extenderlas
a ocho, con mayores prestaciones en cuanto a presión, y facilidades para la
atención a pacientes graves y politraumatizados, ya que permite la presencia de
personal médico en su interior en caso necesario.
El servicio reabierto
incorpora la atención al personal de buceo en cuanto a chequeos médicos, además
de en casos de accidentes, toda vez que puede lograr una presión similar a los
50 metros de profundidad, varias veces superior a la que se obtenía en la cámara
monoplaza que se utilizaba.
Desde la creación de este servicio en Sancti
Spíritus, hasta su interrupción a mediados del 2006, se habían tratado en la
provincia más de 5 mil pacientes en unas 20 mil sesiones, cada una con un costo
entre los 400 y los 600 dólares en otros países.
Actualmente, el hospital
espirituano debe atender además a los territorios de Villa Clara, Cienfuegos,
Ciego de Ávila y Camagüey.
El último de los dos equipos que prestaba
servicios en la provincia, que sólo permitía tratamiento individual, dejó de
funcionar al expirar el tiempo de garantía del fabricante para su empleo.
Esta situación afectó de forma similar a varios territorios,
con una sensible disminución en el país de las capacidades para tratamientos, en
comparación con el 2006, cuando Cuba estaba en la avanzada mundial por la
cantidad de plazas disponibles en relación con el número de habitantes.
Fuente: Trabajadores
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