Manjuarí en Las Tunas



Una suerte de privilegio significa para los tuneros poder apreciar en vivo y directo al manjuarí: antiquísimo pez de la fauna cubana, considerado un fósil viviente, cuya presencia sigue constituyendo un desafío a los peligros reales de extinción que gravitan sobre esa especie desde tiempos remotos

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Una suerte de privilegio significa para los tuneros poder apreciar en vivo y directo al manjuarí: antiquísimo pez de la fauna cubana, considerado un fósil viviente, cuya presencia sigue constituyendo un desafío a los peligros reales de extinción que gravitan sobre esa especie desde tiempos remotos. La posibilidad de verlo, e incluso de conocer un poco más acerca de sus peculiaridades, la ofrece el Jardín Botánico de Las Tunas, donde una pequeña pareja de ejemplares atraen la curiosidad de niños, adultos, estudiantes y estudiosos. Según explica Raúl Verdecia Pérez, director del Jardín, investigador e integrante del grupo de expertos en palmas y plantas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, ambos animalitos fueron donados por especialistas del criadero ictiológico que funciona en la Ciénaga de Zapata, donde tiene lugar una incesante actividad científica, social y comunitaria para preservar la fauna endémica de la región, considerada reserva de la biosfera y reconocida en la lista de protección de la Convención Sitio Ramsar. Experiencias, como la denominada "Adopta un manjuarí", han contribuido a multiplicar allí la presencia de ese pez en su entorno natural, sobre la base de la motivación en cientos de niños y familias yumurinas. Aun cuando las condiciones de Las Tunas no permitan emprender ahora proyectos así, la "llegada" del manjuarí atrae la atención y anima a todo el que visita el aula ecológica inaugurada desde el 5 de junio aquí, para ampliar y generalizar conocimientos y acciones a favor de la naturaleza y el cuidado del medio ambiente. De acuerdo con la literatura, el nombre de ese legendario pez está asociado a los términos aborígenes manju (muchos) y arí (dientes), aunque la ciencia lo registra como Atractosteus tristoechus. Aunque el grueso de los animales que evolucionaron junto al manjuarí ya no existen, él sigue sobreponiéndose al tiempo en pantanos, lagunas, canales, ojos de agua y ríos, donde se alimenta de peces, insectos, anfibios, pequeños crustáceos, larvas y otros animales pequeños, a pesar de la amenaza que representan la pesca (furtiva o comercial), la introducción de especies no autóctonas y la disminución de su alimento natural, entre otras adversidades. Fuente: Granma
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Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.


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