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Este artículo es de hace 15 años
Fue en el año 1874, cuando se disputó, a fines de diciembre el primer
partido oficial de béisbol en Cuba, que deparó victoria del Habana sobre
Matanzas por 51 corridas contra nueve, en el mítico estadio Palmar de
Junco.
Aunque este deporte era practicado en el país antes de esa fecha, como
lo demuestra el decreto promulgado el primero de octubre de 1868 por el
Capitán General y Gobernador, Francisco de Lersundi, dictando la
supresión de la práctica del béisbol en la Isla, ese partido fue el
primer juego con anotación oficial cubierto por la prensa de la época.
La crónica del duelo, publicada el 28 de diciembre, en el periódico
matancero La Aurora del Yumurí, muestra un rudimentario boxscore,
menciona a los jugadores más destacados del encuentro, al arbitro Juan
Tregeni, y además describe magistralmente el fin del partido a causa de
la oscuridad.
"Era un puñado de hombres, veinte a lo sumo. Iban vestidos de uniforme,
los unos con la palabra Habana en el pecho, los otros con Matanzas. El
terreno estaba lleno de curiosos, ávidos por ver un juego poco conocido,
en el cual se lanzaba una pelota hacia un lugar llamado home, donde los
practicantes blandían un pedazo de madera conocido como bate", reseñó
el rotativo.
"La tarde va quedando poco a poco en penumbras. Son las 5 y 35 p.m., y
el árbitro Juan Tregeni declara finalizado el encuentro por oscuridad.
Los jugadores de ambos bandos se saludan, satisfechos del esfuerzo
realizado y del espectáculo ofrecido a los presentes en el terreno",
abundó.
Los detalles estadísticos refieren que el receptor y capitán del Habana,
Esteban Bellán, disparó tres cuadrangulares en la velada,
convirtiéndose en el primer cubano en lograr tal hazaña.
La influencia mediática producida por ese enfrentamiento, unido a la
magia del béisbol, marcaron un antes y un después en la práctica de la
disciplina en Cuba, que con el paso de los años se arraigaría
profundamente en la idiosincrasia de la ciudadanía.
Aquella fresca tarde dominical vio como nacía el retoño del deporte
nacional de la Isla, responsable de delirantes pasiones y épicos
triunfos.
Solo cuatro años después, el 29 de diciembre de 1978, cuando el béisbol
ya era el plato fuerte de los pobladores del país, se creó la Liga
Profesional, con un encuentro entre Habana y Almendares, que
posteriormente serían los adversarios más antagónicos de aquellos
clásicos nacionales.
Para la mayoría de los historiadores, Cuba es el segundo país donde se
jugó béisbol, cuya génesis y desarrollo precursor radican en Estados
Unidos.
La fiebre provocada por esta modalidad deportiva era tal que se
construyeron infinidad de terrenos para su práctica, principalmente en
la capital.
Los fanáticos acudían, cada vez en mayor número, a diversos placeres
como el de las Canteras de Medina, Melitón, Hacendados, el de Peñalver,
el de calle Línea, o la Quinta de Torrecillas en Puentes Grandes, por
citar algunos, para presenciar el curso de los torneos, y seguir el
desempeño de sus ídolos.
En la Mayor de las Antillas se jugó béisbol profesional hasta 1961, y
hasta entonces, fue el Habana el máximo ganador de títulos, con 28,
seguido por su archirrival Almendares (23).
Para 1962, el Instituto Cubano del Deporte (INDER) hizo efectiva la
Resolución 83-A, que dictaminaba la abolición de la práctica del béisbol
profesional en Cuba.
A partir de ese momento comenzó la historia de las series nacionales
amateurs, que actualmente cursan su temporada número 50, con la
participación de 16 equipos.
En las ediciones de estos certámenes no rentados, los Leones de
Industriales, equipo insignia de la capital, son los máximos
acaparadores de cetros de Cuba, con 12.
Hoy, en el 136 aniversario del primer partido oficial de béisbol en
Cuba, la salud de este deporte en el país atraviesa por un periodo
crítico, con imperiosas necesidades de cambio, aunque las selecciones
cubanas aún conserven una tímida hegemonía en el panorama mundial.
Fuente: Cuba.cu
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