Un Battá por Iya Aye

Este artículo es de hace 9 años
Poco importa si el producto resultante de la unión de lo “afro” y de lo cubano, es cubano de origen africano, o africano transfigurado en Cuba. Lo que vale, es que hoy forma parte esencial de nuestras tradiciones y como decía Guillén “el que no tiene de congo, tiene de carabalí”. Por eso el público acudió al llamado de los tambores de la Compañía de Danzas Folclóricas Afrocubanas Iya Aye (La madre del mundo) que hicieron sonar su música: mezcla de fuego y sabrosura, sensualidad y mitología; melodía enloquecedora que dinamiza la vida en esta tierra de ron y tabaco, de blanco y de negro. Sin lugar a dudas, los integrantes del grupo de La Habana, convirtieron su visita en todo un espectáculo. Con sus gestos precisos, el colorido de los vestuarios, la encarnación de los personajes, la gracia y la luz dieron una demostración de talento, aun cuando solo son jóvenes aficionados e instructores, saben que queda mucho por aprender. Interesantes resultaron sus intercambios con los grupos del territorio que cultivan este género, en especial con Ilú Aché, pues se creó una especie de rivalidad amigable y un ambiente de expectativa entre los asistentes. Por el bulevar, el mismo sitio donde se ha hecho habitual la peña de Ilú Aché, desfilaron las deidades orishas: la inteligencia, la paz y el saludo paternal de Obatalá; la fertilidad, la maternidad y el olor a mar de Yemayá; la belleza masculina, la pasión y la fuerza viril de Shangó; el carácter violento e impetuoso de Oyá; y de Oshún, la espiritualidad, la sensualidad humana y la feminidad.   De impresionantes pudieran calificarse las actuaciones de los bailarines que representaron a Babalú Ayé o San Lázaro, pues fue posible palpar el dolor de estos personajes, víctimas de profundas llagas causadas por la lepra, la viruela u otra enfermedad venérea. Sobre el intercambio expresó Alfredo Jonhson, director del grupo pinero Ilú Aché: “Ha sido bueno, estos jóvenes tienen deseos de trabajar. Estas tradiciones nunca van a morir porque muchachos como estos se encargan de mantenerlas. “Hemos trabajado para el pueblo que es quien se lo merece y disfruta de estas actuaciones. Los dos grupos lo hicimos con calidad. Fue un desfile de orishas muy bonito donde cada cual le puso su sazón. “La Casa de la Cultura hizo un gesto lindo con Iya Aye y ellos estuvieron contentísimos en la Isla.” IYA AYE PONE A CUBA EN ESCENA Además de estas actuaciones compartidas, presentaron Cuba en escena. En este espectáculo, según su director Damián Wilson Ballester Bausa, “se fundamentan las tradiciones cubanas y pasamos de lo tradicional a lo moderno, hacemos un recorrido por las diferentes épocas hasta llegar a la actualidad. “La primera parte son danzas tradicionales y folclóricas y después entramos en el solar, ahí oímos dicharachos, pregones, rumba, elementos que forman parte de la contemporaneidad cubana”, agregó el joven director. El espectáculo comienza con la trágica historia de la conga Soledad, quien muere producto de una disputa entre dos esclavos de tribus distintas que luchan por el amor de ella. Incluye también cantos dedicados a Obatalá y bailes tradicionales de la Isla como el sucu suco y culmina en el solar del Mamey donde reflejan la vida del cubano actual. Si sumamos los encuentros, se diría que constituyen una verdadera defensa del auténtico folclor, un producto dirigido a la búsqueda de la genuina cubanidad y otro buen intento por rescatar y divulgar en lo danzario y lo musical los valores de nuestra cultura.     Fuente: Victoria

Este artículo es de hace 9 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.