Descendiente de Bonaparte reinaugura en Cuba Museo Napoleónico

Esta noticia es de hace 9 años
La octogenaria princesa Alix de Foresta, descendiente de Napoleón Bonaparte, presidió aquí la reapertura del Museo Napoleónico , uno de los cinco más importante de su tipo en el mundo.   Agradezco a todos aquellos que lucharon por mantener vivo este museo, dijo la visitante. Los admiradores del emperador de Europa, el Mediterráneo, Egipto o de cualquier parte pueden agregar desde ahora a La Habana en su agenda. De Foresta elogió de manera particular la labor del Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, y su equipo de restauradores. Usted, opinó, supo convencer y encontrar los medios para que renaciera este lugar. La viuda de Luis Marie Bonaparte trajo de París un regalo especial para el museo: parte de la vajilla de porcelana que el emperador obsequió a su hermano Jerome el día de su boda, hace más de dos siglos. Espero que este conjunto encuentre su lugar aquí y de testimonio de la estima de mi familia y la amistad que nos une con Cuba, subrayó. En su discurso de apertura, Eusebio Leal resaltó el esfuerzo de los restauradores que durante más de tres años preservaron y cuidaron cada una de las joyas de las ocho mil que atesora la colección. Algunas de ellas se exhibirán por primera vez. "Más de 190 años después, en una isla del Caribe, para confusión de todos los que hablan y opinan de ella, se conserva y se renueva este monumento", expresó el intelectual, quien añadió que el patrimonio nacional es el espíritu invisible de Cuba. Entre las novedades que se mostrarán al público se encuentra un reloj de oro que marcó las últimas horas de Napoleón y que trajo consigo en su viaje a La Habana el último médico que lo atendió en Santa Elena, Francesco Antommarchi. También se exhibe una cubertería de plata hallada durante el trabajo de remozamiento en las paredes del tercer piso, donde se encuentra la mascarilla mortuoria de Napoleón. Ubicado a la vera de la Universidad de La Habana, el museo fue fundado en diciembre de 1961 y ocupa la otrora mansión La dulce morada, que habitó el político ítalocubano Orestes Ferrara. La mayoría de la colección perteneció al fallecido sacarócrata cubano Julio Lobo. El conjunto abarca además pinturas, grabados y esculturas realizados al emperador francés por personalidades como Robert Lefebre, Fracoise Flameng y Jean Baptiste Regnault. Fuente: Prensa Latina

Esta noticia es de hace 9 años

Archivado en:

Playlist de videos en CiberCuba

Comentarios


¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.