Robos de teléfonos en Santiago de Cuba

Este artículo es de hace 8 años
Grietas en prácticas establecidas en ETECSA, Santiago de Cuba, propiciaron una cadena de hechos delictivos realizados por un mismo individuo contra la telefonía pública De la noche a la mañana del 29 de julio del pasado año, la súbita incomunicación de dos de los teléfonos públicos más utilizados en el centro urbano Antonio Maceo, de Santiago de Cuba, apenas despertó preocupación entre la vecindad, que inmediatamente pudo satisfacer sus urgencias en los aparatos más cercanos. El descontrol administrativo y la falta de vigilancia propiciaron estos hechos delictivos en zonas residenciales. Lo que a la postre conllevó a un delito de Robo con Fuerza de Carácter Continuado, comenzó cuando precisamente, pensando en vulnerabilidades de la citada entidad, un menor de edad propuso a un joven con quien mantenía amistad, la venta de la llave que como trabajador de ETECSA empleaba su padre para abrir los teléfonos públicos Argumentó que apenas le costaría 30 pesos (moneda nacional), y le serviría para sacar de cada aparato una placa o circuito integrado, del cual podían utilizarse algunos componentes en el arreglo de equipos electrónicos, de ahí que lejos de rechazar la oferta, el falso amigo aceptó de inmediato. En su afán de obtener beneficios económicos ilegales, y en detrimento de la prioridad concedida por el Estado a la telefonía pública, alrededor de las cuatro de la madrugada del señalado día, el individuo abrió los dos teléfonos más cercanos al edificio multifamiliar donde reside y extrajo las placas que, según los especialistas realmente no sirven para lo que pretendía. En diferentes días, siempre amparado en la oscuridad y la falta de vigilancia, valiéndose de la llave ilícitamente adquirida, despojó de tales placas en idéntica forma a los teléfonos públicos de otros 14 edificios de su barriada de residencia, sin reparo en la afectación económica y, sobre todo, en el costo social derivado de sus fechorías. Necesitado de ampliar el radio de acción, en la madrugada del 17 de agosto, junto a una persona no identificada, inhabilitó con similar modo un teléfono de la popular calle Trocha, donde ya en la retirada advirtieron la proximidad de un auto de la PNR, que cumplía con su cotidiana y consecuente misión, e intentaron evadirlo huyendo en veloz carrera. Capturado en la persecución por el agente y jefe del carro patrullero, al autor le fueron ocupados en la mochila empleada en sus acciones, la placa electrónica sustraída y la llave que facilitaba estos repudiables hechos, que posteriormente reconociera en el proceso investigativo. Durante la confesión de su irresponsable actuación, el acusado reconoció los hechos, ubicó los lugares donde los cometió, entregó algunas placas aún en su poder, y precisó los sitios en que arrojó las restantes, todas inservibles. Por estos hechos, que corroboran la necesidad de fortalecer la labor de la familia y la escuela en la reafirmación de valores entre los jóvenes, el trabajador de ETECSA fue sancionado administrativamente, mientras que el acusado tendrá que responder por su responsabilidad en juicio oral ante el tribunal correspondiente. De los 206 hechos que el pasado año afectaron la telefonía pública en la nación, 36 tuvieron lugar en Santiago de Cuba, y de ellos 23 corresponden a este caso, que ocasionó cuantiosos daños económicos; revelador por su naturaleza y la reducida demarcación en que estuvieron concentrados, de la necesidad de un trabajo preventivo más cohesionado y eficaz entre ETECSA y las organizaciones de masas. De haber existido un sistemático control sobre los recursos en manos de los trabajadores, y un efectivo sistema de verificación e informe inmediato de cualquier anomalía a la instancia administrativa y las autoridades competentes, la cadena se hubiese cortado en sus primeros eslabones. Así lo han reconocido los directivos de la entidad en el territorio, quienes reiteran que los trabajadores a todos los niveles, son los máximos responsables de los medios entregados para la atención técnica a los equipos, su óptimo funcionamiento y preservación, mediante una actuación ejemplar, que integre a toda la sociedad. Sobre este caso, la representación fiscal actuante enfatizó en el fortalecimiento del control y la disciplina, pues como ha reiterado la dirección del país, en el marco de la ley ninguna violación quedará impune, y además del autor del delito, cuando implique recursos del Estado responderán tanto en el orden disciplinario como penal, el personal administrativo y los trabajadores con responsabilidad directa o colateral al respecto. Fuente: Granma

Este artículo es de hace 8 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985