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Este artículo es de hace 13 años
Preciosas artesanías elaboradas a base de semillas, delicadas tallas de madera y vestidos decorados a mano son algunas de las propuestas que Cuba expone en la Feria de París, la más antigua muestra comercial de Francia.
Luego de un paréntesis de varios años, desde 2002 los artistas de la nación caribeña son visitantes asiduos de este evento que celebra su edición 109 y está considerado entre los mayores de su tipo en todo el continente.
Pionera en este mercado, María Adelfa Rodríguez trae desde hace 11 años finas piezas elaboradas con semillas recolectadas y preparadas con una gran paciencia en una especie de pequeña industria familiar.
"Nosotros trabajamos con una materia prima elaborada por la naturaleza en Cuba, que no se puede replicar en una máquina o reproducir por otros medios y eso le da un valor agregado a nuestras obras", declaró Rodríguez a Prensa Latina.
Sus productos ya están instalados en este mercado y, además de la venta al detalle en el stand ubicado en la sala Tierras del Trópico, tiene clientes mayoristas que compran para luego distribuir en el interior del país galo.
En armónicas combinaciones, gracias a sus brillantes colores naturales, leucacenas, mate rojo, santa juanas, coralinas, jaboncillos, uña de gato -también conocida como pico de aura-, y framboyanes dan vida a collares, pendientes y pulsos muy admirados por los visitantes.
Los diseños son propios y los elabora junto a su hija, Liz Haray Hernández, mientras los varones se dedican a la recolección, limpieza y perforación de cada semilla, explicó la artesana.
A pocos metros, Ana Luisa Leiva expone finas guayaberas cubanas, bisutería y diversos artículos ornamentales con vivos colores propios del trópico.
"Nuestras artesanías forman parte de la cultura de Cuba y sentimos mucho orgullo de exhibirlas en distintas partes del mundo" dijo Leiva a esta agencia.
Ella asiste a la feria desde hace siete años consecutivos y esta vez trae como novedad vestidos de algodón con brillantes girasoles amarillos pintados a mano.
Otro participante habitual en la muestra es Geovany Díaz, cuyas tallas llaman la atención del público, de manera particular las figuras de animales marinos.
Yo trabajo con maderas endémicas de Cuba, como la palma real, el cocotero y el yaití, propio de la occidental provincia de Pinar del Río, pero también aprovecho el marabú, una planta exótica considerada por muchos como una plaga, señaló Díaz.
La Feria de París abrió sus puertas el 30 de abril y permanecerá hasta el 12 de mayo en el capitalino parque de exposiciones de Puerta de Versalles.
Fuente: Prensa Latina
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