Biblioteca Digital Nacional Cubana hacia la Sociedad de la Dignidad



CiberCuba te lo explica aquí

 ©

Vídeos relacionados:

Este artículo es de hace 12 años
Cubadebate comparte con sus lectores la conferencia magistral “Las Bibliotecas Digitales como objetos colectivos de construcción para una Sociedad de la Dignidad”, impartida por el MCs Pedro Urra, profesor titular de la Universidad de La Habana, en el VII Encuentro Internacional de Investigadores y Estudiosos de la Comunicación y la Información (ICOM 2013), el 28 de noviembre de 2013. En esta presentación, Urra -fundador de la emblemática red Infomed- comparte las primeras ideas del proyecto para la creación en Cuba de la Biblioteca Digital Nacional, un modelo que tiene como eje la conceptualización de la Sociedad de la Dignidad elaborada por este investigador, quien aporta una aproximación teórica y práctica para encontrar nuestro modelo diferencial en el contexto de la revolución socio-tecnológica que vive el planeta tras la emergencia de las llamadas nuevas tecnologías. Vivimos en un mundo tan acelerado por los efectos de la globalización y sus manifestaciones materiales y tecnológicas, que necesitamos de una pausa reflexiva para poner orden a la cantidad de insumos que entran permanentemente en nuestras mentes. Cada vez más se vive una sensación de vértigo al asomarse a los medios de comunicación y a los espacios de información, que crecen y se multiplican en Internet. En la Red hay un bombardeo permanente de palabras, frases y conceptos desconectados de su génesis, su historia y contextos, y que se presentan a ritmo de reggaetón o en el mejor de los casos disfrazados elegantemente en tiempo de hip hop. Pareciera que se anda a la caza de la palabra o la frase perfecta, no importa su origen, e incluso a veces no importa su significado. En esto también ha funcionado el “marketing”. Las razones son múltiples, pero entre ellas tiene una importancia muy decisiva el creciente papel de los medios de comunicación y los efectos derivados de la inmediatez, que impone la velocidad de la trasmisión de información desde los más diversos contextos políticos, económicos, sociales y culturales a escala planetaria. Esa aceleración de la difusión de los mensajes está mediada por las relaciones de poder y por el predominio de discursos hegemónicos generados en contextos y realidades, que han consolidado su capacidad para imponer sus puntos de vista de manera casi imperceptible y por una baja capacidad de resistencia o sentido crítico de una gran parte de los receptores de esos mensajes. Se trata de una especie de industria productora de “regímenes de verdad” circunscritos a estos discursos que definen cuáles son los temas relevantes, a qué actores se debe escuchar y que proposiciones particulares son capaces de ser consideradas como verdades y cuáles no. La combinación de contenidos y forma es cada vez más imperceptible y la mezcla digital resultante tan ecléctica, que solo el cinismo o el pragmatismo más feroz parecieran ser la fórmula humana para lidiar con tal agresión a sus capacidades analógicas de procesamiento. Así, los conceptos son diseminados y reutilizados a conveniencia y al ser ellos mismos herramientas para la fijación de sentido, terminan convirtiéndose en herramientas de manipulación y desviación de las metas auténticas y priorizadas de las diversas realidades en que sigue transcurriendo la existencia cotidiana de la gran mayoría de la población del mundo. Llamo la atención sobre estos fenómenos, porque inscribo la llegada, apropiación y uso de los conceptos como el de Sociedad de la Información, Sociedad Informacional, Sociedad Red o Sociedad del Conocimiento e incluso el de Bibliotecas Digitales, Virtuales y en Red, en un contexto como el mencionado, y porque considero que es muy importante desarrollar nuestra capacidad para lidiar críticamente con ellos. Subrayo la importancia de relacionar los conceptos con la visión del mundo, el sistema de valores, los fundamentos teóricos y las metas y objetivos de quienes generan y diseminan dichos conceptos. ¿Es que acaso puede hablarse de sociedad del conocimiento desligada de la capacidad crítica de sus miembros? ¿Puede concebirse una sociedad en red, cuando las mayorías no participan de las decisiones esenciales? ¿O puede aceptarse acríticamente una sociedad de la información en la que los medios de comunicación son manipulados y responden a los intereses de unos grupos de poder? Es decir, no existen conceptos desconectados de una génesis, una historia y unos intereses, sean estos de un tipo u otro. Son productos sociales y culturales y como tales deben ser entendidos, cuestión que muchas veces es ignorada. Fuente: Cubadebate  
Ver más
COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689




Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.