Museo Romántico en Trinidad vuelve a cerrar por reparaciones

Este artículo es de hace 4 años

Una de las mayores joyas de Cuba y exponente de la arquitectura doméstica de los siglos XVIII y XIX cubanos, actualmente Museo Romántico de Trinidad, ha debido cerrar nuevamente sus puertas al público por problemas de deterioro constructivo.

Según el medio local Escambray “el agua se escurre entre los muros, cae desde la lámpara de bronce del siglo XIX, penetra interruptores (…) y las filtraciones provocan daños a la carpintería, el falso techo de varias salas y las pinturas murales”, lo cual ha obligado a cerrar la institución por un tiempo al parecer no definido aún.

La noticia del cierre del antiguo Palacio Brunet, ubicado en pleno casco histórico trinitario y terminado en 1808, es aún más llamativa por haber recibido recientemente una restauración con motivo de la celebración de los quinientos años de la ciudad, en su momento presentada como integral pero a todas luces llevada a cabo de manera deficiente.

“Las salidas de agua horizontales no se realizaron como disponen las normas cubanas al efecto” indicó en declaraciones al medio local el arquitecto Aníbal Barrera Barcia, proyectista general, trabajador de la Empresa de Diseño e Ingeniería del Ministerio de la Construcción de Cienfuegos.”

La directora del museo, Isabel Rueda Rodríguez, por su parte, añadió que a las irregularidades o premuras en la reparación recientemente practicada, se suma la deficiente cualificación de los operarios involucrados. “Lo que está faltando es preparación de las personas encargadas de acometer. Estas construcciones necesitan una intervención especializada, y mientras no se capaciten las personas indicadas, continuaremos con problemas similares”, aclaró.

El Museo Romántico trinitario, uno de los más visitados de Cuba, constituye con sus 14 salas expositivas uno de los mejores exponentes del ambiente colonial doméstico trinitario. Dentro de las piezas que lo componen destacan su exquisito mobiliario, las pinturas murales que decoran las paredes del palacio, además, de vajillas, platerías, porcelanas y piezas de cristales de algunas de las casas más prestigiosas a nivel internacional como Bohemia, Murano, Maissen, Sevres, Bacarat, y otras muchas piezas de la colección.

Este artículo es de hace 4 años

Archivado en:

Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985

Marlén González

(La Habana, 1978) Lic. en Filología hispánica y Máster en Lexicografía. Ha sido profesora en la Universidad de La Habana e investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela.

Esta Web utiliza cookies propias y de terceros, para mejorar la experiencia de usuario, recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad y mostrar publicidad adaptada a sus intereses.

Más información sobre nuestra política de privacidad.