Filme cubano Café amargo, en la Sierra Maestra más femenina e íntima

Este artículo es de hace 4 años

Cuando el espectador conoce la sinopsis de Café amargo, el primer filme de ficción de Rigoberto Jiménez, producido de manera independiente en zonas intrincadas de la Sierra Maestra, puede suponerse que se trata de un filme histórico, con insistencia en lo épico, habida cuenta de que la primera y mayor parte acontece a finales de los años cincuenta.

Sin embargo, el filme tiene mucho más que ver con el intimismo que con las contiendas políticas puesto que trata la historia de cuatro hermanas que viven en una sencilla casa de la serranía, en un drama de ribetes lorquianos, cercano a La casa de Bernarda Alba, pero muy imbuido de las costumbres y modos de los campesinos de la Sierra.

Rigoberto Jiménez, es el argumentista de una historia que escribieron los experimentados Arturo Arango y Xenia Rivery. El director se inspiró, básicamente, en sus vivencias de infancia y adolescencia, en tanto siempre vivió en localidades similares a las que aparecen en la película, y trabajó durante muchos años en este contexto dentro de la reconocida Televisión Serrana.

Precisamente uno de los documentales más importantes dirigidos por Rigoberto con la Televisión Serrana fue Cuatro hermanas, cuyos personajes reales sirvieron de inspiración primigenia para esta película de ficción que ahora se estrena, dentro del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Café amargo es, además, una de las muy pocas películas cubanas que se desarrollan fuera de la capital.

En cuanto a la sinopsis, debe decirse, que el filme narra la historia, en dos épocas, pasado y presente, de Gelacia, Lola, Pepa y Cira Garlobo, cuatro hermanas jóvenes que viven solas en un cafetal en medio de la Sierra Maestra. Le dan abrigo a un joven citadino que va camino de alzarse con los rebeldes, y en la soledad de las cuatro mujeres campesinas irrumpe un elemento de atracción y conflicto.

Según le declaró Rigoberto Jiménez a la revista OnCuba, “es sobre todo un filme sobre la toma de decisiones, una historia de cuánto puede pesar la decisión que tomes alguna vez y cómo puedes actuar a consecuencia de ello y corregir o no, lo que haces o hiciste. (…) Un día me encontré frente a frente con cuatro mujeres que tenían una historia de vida difícil y cautivadora. Este encuentro marcó mi vida como documentalista y mi forma de contar, y el inicio de la dirección en las historias de ficción”.

En cuanto a la difícil, casi azarosa producción del filme, los apoyos llegaron por parte de la ya mencionada Televisión Serrana, la Escuela Internacional de Cine y TV, de San Antonio de los Baños, el Centro Martín Luther King, la Fundación Ludwig y muchos otros. También fue imprescindible la ayuda del ICAIC, que contribuyó a la conclusión de la película en cuanto al último impulso.

En la rueda de prensa del filme se insistió en valores como la fotografía, la banda sonora, y sobre todo el alto nivel interpretativo de las ocho actrices que interpretan a las mujeres jóvenes y mayores.

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Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.

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Joel del Río

Joel del Río. Periodista, crítico de arte y profesor. Trabaja como redactor de prensa en el ICAIC. Colabora en temas culturales con algunos de los principales medios en Cuba. Ha sido profesor en la FAMCA y la EICTV, de historia del cine y géneros cinematográficos.