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El vientre de alquiler ¿una nueva realidad en Cuba?

Este artículo es de hace 4 años

A veces pareciera que Cuba acaba llegando tarde al mundo, a veces pareciera que el reloj de los cubanos está regido por secretos designios.

Sin embargo, lo cierto es que poco a poco la Isla va desembarcando en todas las realidades: las buenas, las malas y las que no son buenas ni malas, sino simplemente, la VIDA.

Una realidad inédita hasta ahora era la “maternidad subrogada”, nombre ético frente a lo que comúnmente se conoce como “vientre de alquiler”.

Una reciente entrevista de El Toque aborda este tema, que por lo visto ya es una realidad en la Isla, aunque sin amparo legal, obviamente.

Países como EE.UU., Grecia, Ucrania, Georgia, Rusia, México o Kasajistán la tienen regulada, y si uno se fija, son países con un perfil muy amplio, no similares en términos de desarrollo socioeconómico.

A ello se suma que en webs como Subrogalia se puede solicitar amplia información sobre el tema e incluso iniciar el proceso legal en los países en los que está permitido.  

¿Qué es lo que nos desconcierta, entonces, de que en Cuba de manera discreta ya esté pasando?

Es un problema de horizonte de expectativas, los cubanos no aceptamos que para bien y para mal la burbuja se rompió: la Isla "perfecta" tiene fisuras, tiene grietas por donde se cuela la realidad del mundo.

Cuba no es ese pedazo de tierra único en el planeta donde sólo sucede lo que está regido por las leyes y por conceptos “¿revolucionarios?”. La Isla es apenas un pedazo de tierra más en un planeta al que ya le va quedando poco por explorar.

Entonces, es hora, de una buena vez, de sacudirnos los asombros y ver que somos iguales que los demás.

El caso divulgado por la citada publicación es el de una mujer de 30 años que ya es madre soltera de una niña de 4 años y que quiere encontrar alguna pareja “seria y honesta” interesada en el tema de la maternidad subrogada.

Aclara que exigiría la mitad del dinero por adelantado y que está dispuesta a viajar al país de los padres interesados.

¿Su motivación? Económica. "Soy profesional, pero gano muy poco. Solo intento darle una mejor vida a mi hija y a mi madre", se explica.

Los que lo lanzan todo al terreno político hablarán de nación que prostituye y abandona a los suyos; los moralistas dirán “¡qué pena de país! Adónde hemos llegado”...

Y tal vez los más desprejuiciados de mente se darán cuenta de que a pesar de que es una situación delicada, no es moralmente censurable. Es una mujer mayor de edad que sabe lo que hace y por qué lo hace.

Tal vez parte de lo extraño o chocante aquí es la divulgación a través de un portal online donde se negocia casi cualquier cosa, pero sabemos que los canales de comunicación en Cuba son escasos, raquíticos, y ello quiere decir que los cubanos tienen que recurrir a los medios que tengan a su alcance para dar a conocer todo tipo de comercio o intercambio.

La joven precisa que la idea de alquilar su vientre la tuvo por una amiga que encontró una pareja extranjera interesada.

Y señala:

"En Cuba no se puede hacer; así que ellos la invitaron a su país, costearon el procedimiento y fueron muy generosos con ella. Le solucionaron todos sus problemas”.

La joven es consciente del fuerte proceso emocional que implica algo así:

 "Es un bebé que te creció dentro, que sentiste patearte, que viste su sexo, su forma, para luego saber que te abrirán la barriga y tendrás que entregarlo. Biológicamente no es tu hijo, no tiene tus genes, pero supongo que duela separarte de una persona que estuvo pegada a ti durante 40 semanas. A veces es así, nos toca tomar decisiones duras para mejorar la vida de otros. Y digo más: si el óvulo debe ser mío, también doy al bebé".

No es el único caso, otras webs de comercio electrónico en Cuba ya aluden a casos similares.

La aventura de esta joven cubana es inusual, pero no es el fin del mundo. A la Isla le quedan muchas realidades por asumir, por entender y por legislar; esta, con toda seguridad, es otra de ellas.

Esta joven cubana es valiente porque se ha lanzado a una aventura riesgosa sin tener el soporte psicológico, jurídico y la protección de datos que suele respaldar estos casos. Y lo ha hecho a cambio de un futuro mejor para los suyos.

Que otros tiren la primera piedra.

Este artículo es de hace 4 años

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Judith Moris

Redactora en CiberCuba. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de La Habana, y Máster por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha sido profesora en la UH e investigadora en la UAB, y redactora/editora de la editorial Teide

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Judith Moris

Redactora en CiberCuba. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de La Habana, y Máster por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha sido profesora en la UH e investigadora en la UAB, y redactora/editora de la editorial Teide

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