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La inmigración legal en EE.UU. podría reducirse en 30 millones en los próximos 50 años  

Este artículo es de hace 3 años

Una de las características de la campaña electoral de Donald Trump fue su postura restrictiva hacia la inmigración legal, no solo hacia la ilegal.

Ante la intención manifiesta de reducir la inmigración legal, la pregunta es ¿cómo piensan conseguirlo?

Dos legisladores republicanos, Tom Cotton (Arkansas) y David Perdue (Georgia), están proponiendo una nueva ley que supondría una caída considerable en los niveles de inmigración legal a EE.UU.

Tom Cotton y David Perdue (foto: dailywire)

Según ha afirmado Tom Cotton:

"El objetivo aquí es lograr que nuestros niveles de inmigración vuelvan a las normas históricas, tomar una especie de pausa para permitir que la economía se ponga al día con los inmigrantes que hemos permitido a nuestro país en las últimas dos generaciones”.

Y añade que hay que “centrarse en el bienestar de los ciudadanos estadounidenses, los ciudadanos que están aquí hoy, muchos de los cuales están luchando económicamente”.

Su proyecto de ley haría tres cosas:

1) limitar el número de extranjeros que son capaces de obtener tarjetas verdes para reunirse con sus familias ya en los EE.UU., actualmente la mayor categoría de inmigrantes legales.

2) reducir a la mitad el número de refugiados.

3) eliminar la lotería de visados ​​de diversidad, un programa que otorga visas a países con bajas tasas de inmigración a los Estados Unidos.

Cotton dice que el número de tarjetas verdes que se otorgan cada año, (alrededor de un millón), es excesivo.

Sin embargo, un plan para reducir la inmigración legal enfrenta la oposición de los republicanos que están a favor de la inmigración ordenada; de los demócratas pro-inmigrantes y de los lobbies empresariales, que favorecen las altas tasas de inmigración.

La idea de que ha llegado el momento de invitar a menos personas de todo el mundo a convertirse en estadounidenses se basa en la creencia de que hay simplemente demasiados inmigrantes no calificados, y que están compitiendo con los estadounidenses con baja calificación para empleos.

Los economistas han hecho estudios a favor y en contra de esta teoría, y cada lado defiende apasionadamente su puntos de vista.

Lo cierto es que el plan de Donald Trump de controlar la inmigración legal reduciría drásticamente el flujo migratorio durante el próximo medio siglo. Así lo vaticinan medios de prensa y analistas que consideran que una caída en los niveles de inmigración legal reduciría en su mayoría "la parte más joven de la población" en EE.UU., según opina el demógrafo de la Brookings Institution, William Frey.

Por su parte, las proyecciones que llegan desde el Centro de Investigación Pew sugieren que, en comparación con la ley actual, el plan de Trump reduciría la inmigración legal hasta 2065, en decenas de millones de personas.

En este sentido, Mark Hugo López, director de investigación hispana de Pew, ha dicho:

“El número real de personas que podrían no llegar a los Estados Unidos sería por lo menos de 30 millones, posiblemente más”.

López calcula que los nacidos en el extranjero han representado en promedio el 10 % de la población estadounidense desde 1850, y que ahora una reducción drástica de la inmigración legal tendría implicaciones enormes para el crecimiento de la población y de la mano de obra.

Sería "un país que crecería más lentamente”, agrega López. Con el tiempo, eso significaría menos consumidores nuevos, menos compradores de vivienda y menos trabajadores".

Una mano de obra más reducida retrasaría la expansión futura de la economía, pues medida que los Baby Boomers se jubilaran, también se intensificaría la presión financiera sobre el Seguro Social y el Medicare, al disminuir el número de adultos en edad laboral que pagan impuestos para apoyar las jubilaciones.

Con argumentos a favor y en contra, lo cierto es que los cimientos de la nación norteamericana en materia migratoria se verán estremecidos en los próximos años. 

El analista Ronald Brownstein ha encontrado una coincidencia con la década del 20 del pasado siglo en EE.UU. Según Brownstein:

"En la década de 1920, como hoy, las preocupaciones económicas, de seguridad y sobre todo raciales convergieron al poder en contra de la inmigración legal. Sobre la base de la creciente inquietud por las influencias extranjeras tras la Primera Guerra Mundial, los opositores a la inmigración organizaron 'un nativismo racial cada vez más asertivo', como escribió el historiador John Higham. Y al igual que ahora, las restricciones de inmigración adoptadas reforzaron un retiro global más amplio: el presidente Warren Harding, que firmó los límites de inmigración de 1921, también persiguió el proteccionismo sobre el comercio y finalmente interrumpió la Liga de Naciones de Woodrow Wilson. Tal vez por casualidad, en la campaña de 1920, Harding describió su plataforma como 'America First'".

Este artículo es de hace 3 años

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