Padre de argentino rehabilitado en Cuba: "Allí ha encontrado la paz que no ha encontrado en otro lado"



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Este artículo es de hace 9 años

Rubén Eduardo Gómez es un padre argentino que ha pasado por la amarga experiencia de que su hijo, de 32 años, se convirtió en un adicto a las drogas.

El joven Rubén Ariel comenzó a usar drogas hace seis años, y luego de aceptar su adicción comenzó a buscar ayuda, tratamiento y apoyo en su país, sin embargo, los métodos usados no le proporcionaron el resultado que necesitaba.

Luego de realizar varias consultas, preguntar a muchos para encontrar el mejor lugar para la atención de su hijo que se encontraba en un momento crítico de su padecimiento Gómez rememora que varias voces le mencionaron a Cuba. Ellos no conocían la isla, no tenían ni idea de lo que encontrarían pero viajó y confió.

En conversación con la revista Orbe expresa: "El problema es que esta enfermedad no se arregla con una píldora, una charla o un cheque, se cura con cariño, afecto y disciplina y en eso la verdad me quito el sombrero ante el pueblo cubano porque son gente muy culta y humana". Así que hace unos meses su hijo está de vuelta en Buenos Aires& recuperado tras recibir atención durante tres meses en una clínica para el tratamiento de adicciones que se encuentra en Holguín, en la parte más oriental de Cuba, donde cuentan con un excelente programa para la rehabilitación de las adicciones.

Me quito el sombrero ante el pueblo cubano porque son gente muy culta y humana

Fue atendido de forma fantástica no solo con medicinas y disciplina sino con amor, relata Gómez quien aún se muestra sorprendido por la manera en que allá tratan a todos por igual.

Esta es una institución que atiende a pacientes nacionales e internacionales con devoción y ocupación. Se trata igual al que paga y al que no, se le atiende con el mismo afecto y a una persona enferma lo ayuda mucho el no sentirse discriminado.

Rubén Ariel ahora se encuentra en la provincia de Córdoba, terminando un tratamiento para bajar de peso, y en breve regresará a la isla.

"Él se ha enamorado de Cuba, incluso en el mes de junio participará en un Congreso que sesionará en la isla sobre adicciones y ha expresado su deseo de quedarse a vivir allá, para aprender de esa generosidad y que allí ha encontrado la paz que no ha encontrado en otro lado".

Debemos empezar a mirar un poco más al tema de las drogas sobre todo la política que tienen los países. A su juicio, uno no sabe cuándo va a morir, pero si debe saber cómo quiere vivir y esto hay que enseñarlo, hay que educar en este sentido.

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