Foto © Imagen cortesía de Jorge Luis Aguilera

Jorge Luis Aguilera: “Subir al podio olímpico fue sublime, sin dudas, mi mejor momento”

Este artículo es de hace 3 años

Transcurrían las décadas de los 80 y 90 del pasado siglo. Me adentraba en el mundo del atletismo cubano y así pude, primero conocer, y luego entablar una gran amistad con muchas de las figuras que pondrían en alto el nombre de Cuba en el universo atlético.

Así fue que conocí al “lunar” del área de velocidad, al bólido Jorge Luis Aguilera, flamante medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 como integrante del relevo corto.

“Nací el 16 de enero de 1966 en Holguín, hijo de padres humildes y trabajadores. Mi vida es como un sueño de hadas, pero caracterizada por el sacrificio y el deseo de triunfar. Así fue que desde muy joven, a los 14 años, salí de la oriental provincia y fui a parar a Matanzas, donde me gradué de ingeniero industrial en 1988.

“Ahí se me despertó el bichito del campo y pista. Corrí en cuanto evento universitario hubiera, tanto nacional como internacionalmente, incluyendo las Universiadas Mundiales.

“Lo mío siempre fueron las distancias cortas, los 100 y 200 así como el relevo. Esas actuaciones me condujeron a la selección nacional en 1988 hasta mi retiro en 1997, ocasionado por una cruel lesión que me impidió participar en los Juegos Olímpicos de Atlanta, cuando ya había alcanzado mi madurez y exhibía mis mejores marcas en el hectómetro y doble hectómetro y formando parte de la estafeta corta.

“Fue un duro golpe: se lesionó el cuádriceps femoral, tendón muy potente y voluminoso que es básico en la carrera, soporta nuestro peso y nos permite andar y claro, correr. Eso me condujo a mi alejamiento total de las pistas, aunque nunca mi corazón, nunca, se apartó del deporte rey.”

Quien conozca a Aguilera sabe de su voluntad, de su perseverancia a prueba de fuego. No pocos sinsabores experimentó en su vida deportiva. No pocas veces, al prepararse para salir a la pista como miembro del relevo, era sustituido a última hora por otro corredor con menos aptitudes y registros. Momentos como esos sufrió muchos, incluso en Barcelona 92, sus compañeros Andrés Simón, Joel Lamela y Joel Isasi tuvieron que ponerse fuertes al repetirse esa situación.

“Claro que subir el podio olímpico fue sublime. Fue, sin dudas, mi mejor momento. Estar allí, solo superado por superpotencias como Estados Unidos y Nigeria, por encima de Inglaterra, es algo imborrable para nosotros cuatro. Simón, Lamela e Isasi nos mantenemos unidos y siempre que nos vemos hablamos de ese día.

“Recordamos cuando llegamos a la hermosa ciudad condal. Solo habíamos competido en tres ocasiones previas a la magna cita, pero soñadores al fin creíamos en el éxito. Nuestro mejor crono antes de llegar al estadio olímpico de Montjüic era 38 segundos 56 centésimas y en la final olímpica marcamos 38 flat, lo que aún se mantiene como récord nacional.”

En esto, por supuesto, tiene que ver la ausencia de figuras cubanas de envergadura en la velocidad en un período de 25 años. Tras los Rafael Fortún y Pepe Barrientos, antes de 1959, y los Figuerola, Pablo Montes, Hermes Ramírez, Silvio Leonard y los integrantes de las postas de Barcelona 92 y Sydney 2000, pocos han sido los sprinters cubanos que puedan acercarse a ese tiempo.

“Ese relevo de Barcelona fue estudiado en universidades estadounidenses por la perfecta sincronización y eficiencia en los cambios. Esa fue nuestra consagración: el relevo de los 4 enanos, como fuimos bautizados cariñosamente por el señor Víctor López, presidente de la NACAC (Asociación Atlética de Norte, Centroamérica y el Caribe). Por una u otra causas, jamás ese relevo, con esos integrantes, volvió a representarnos.

“Además de Barcelona 92, tomé parte en los Juegos Panamericanos de La Habana 91 y Mar del Plata 95, con sendas medallas doradas. Competí en Juegos Centroamericanos, Iberoamericanos, Juegos Mundiales Universitarios, Campeonatos del Mundo y Copas del Orbe.”

Otros buenos resultados del relevo cubano en los que corrió Aguilera acaecieron en los Juegos de Buena Voluntad en Búffalo y San Petersburgo, en ambos, terceros; y en los Campeonatos Mundiales de Tokío 91, Sttuggart 93 y Gotemburgo 95. En el 93 fueron cuartos.

“Artífices de esas medallas de la estafeta corta fueron los prestigiosos entrenadores Irolán Echeverría, Tomás Pedroso y Silvia Chivás, esta última como sabes ganadora de 2 medallas de bronce en Münich 72, en 100 y el 4 por 100.”

Los años pasan y el amor al atletismo nunca ha descendido en Jorge Luis Aguilera, quien actualmente forma parte de la Comisión Nacional.

“Actualmente la Federación y la Comisión cubanas han sufrido cambios. Alberto Juantorena sigue al frente de la Federación mientras Agustín Abril y Yipsi Moreno integran un binomio al frente de la comisión, lo que pienso es muy favorable: Abril, un experimentado en la organización y dirección, y la Furia de Agramonte, quien mantiene estrechos lazos con los atletas, han colaborado en la ostensible mejoría del estadio Panamericano, que poco a poco renace de sus cenizas.

“Junto a ellos se hallan realizando distintas funciones Javier Sotomayor, Enrique Figuerola, Joel Lamela, Roberto Apaceiro y un servidor, que además de ser su tesorero, soy el representante de los atletas en la IAAF (Federación Internacional).

“Además Yipsi forma parte junto a María Caridad Colón del comité femenino, muy importante en la actualidad cuando tenemos varias mujeres encumbradas en el panorama atlético, como son la garrochista Yarisley Silva, que tras un mal año en el 2016 vuelve a ocupar sitiales en la élite; las discóbolas Denia Caballero, bronce olímpico y titular mundial, y Yaime Pérez, 'la rusa' que ha conseguido grandes marcas en la gira estival esta temporada, así como la heptalonista Yorgelis Rodríguez, quien ya ha sobresalido en grandes competencias .

“Pienso que hay que seguir trabajando muy duro y se está haciendo mucho por parte del INDER y apoyo de amigos e instituciones internacionales. Se rescata el estadio Panamericano. Ya se terminó una pista en Camagüey; se espera comenzar la de La Habana. Se dan los toques finales a un gimnasio de primer mundo que redundará, por supuesto, en una mejor preparación.”

Como dato adicional puedo añadir que en el estadio Panamericano, ubicado al este de la capital cubana, muy afectado en su construcción civil desde su creación en 1991 por estar allende al mar, entrenan diariamente las preselecciones nacionales de cadetes, juveniles, paralímpicos y mayores. O sea, el sobre-uso es evidente. Aún así, el atletismo cubano nunca ha dejado de darnos satisfacciones.

“Ahora atravesamos por un período de cambios en nuestras matrículas. Después del cierre de un ciclo olímpico se asimilan nuevas figuras y pasan al retiro del deporte activo un número de atletas. En este proceso de cambio y renovación tenemos figuras nuevas en los eventos de triple salto, longitud y la velocidad corta que realmente prometen. Mira los magníficos resultados del recién concluido Mundial de Cadetes Nairobi 2017: 5 medallas de oro, 2 de plata y 1 de bronce, válidas para un tercer puesto histórico por países.”

Conozco al holguinero-matancero desde aquellos años mozos en los que tanto trabajo le costó hacerse reconocer, por ende he visto nacer y crecer a sus hijos, y puedo asegurar que para Aguilera lo principal, la razón de ser de su vida, es su familia.

“Soy un hombre familiar. Para mí la familia es lo primero. Sí, te enseñan en la escuela pero si tus padres, tus abuelos no son ejemplos de buena conducta, no avanzas.

“Tengo dos hijos, María Karla de 17 años, que ya entra en el Instituto Superior de Cultura Física y Jorge Félix, de 22, que va para el cuarto año de la misma especialidad.

“Mi esposa María y yo llevamos 30 años unidos. Puedes imaginar si adoro y cuido a los míos. Mis padres, Arturo y Sirdenys y mis hermanos del mismo nombre. Todos somos uno. Esa es mi fortaleza.”

Y claro que no podía dejar de preguntar los atletas favoritos de Jorge Luis Aguilera.

“Para mí, los extranjeros más destacados, esos que han dejado su impronta, son los estadounidenses Carl Lewis y Michael Johnson y el jamaicano Usain Bolt; y entre los cubanos, el Fígaro (Figuerola), Juantorena y Leandro Peñalver.”

Ya nadie rechaza a Jorge Luis Aguilera, nadie lo sustituye a última hora por creer que otro podría correr mejor que él. Jorge Luis Aguilera se impuso a aquellos que no creían en él y ahora es un hombre consagrado a su labor dentro del atletismo cubano.

“Tengo mucho que agradecer y le doy mil gracias al inolvidable Jesús Molina, el maestro, el veterano dirigente recientemente fallecido, que tuve la oportunidad de trabajar a su lado y aprender de todo; también a Alberto Juantorena, hoy mi jefe y presidente de la Federación Cubana de Atletismo.”

El bronce olímpico de Barcelona 92 fue exaltado al Salón de la Fama del Atletismo de Centroamérica y el Caribe el 14 de diciembre de 2013, en ceremonia efectuada en el hotel Meliá Habana.

Este artículo es de hace 3 años

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Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos

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Julita Osendi

Graduada de Periodismo en la Universidad de La Habana 1977. Periodista, comentarista deportiva, locutora y realizadora de más de 80 documentales y reportajes especiales. Entre mis coberturas periodísticas más relevantes se hallan 6 Juegos Olímpicos, 6 Campeonatos Mundiales de Atletismo, 3 Clásicos