Foto © Arnaldo Mirabal / Facebook

Cómo denunciar una dirigente política cubana corrupta y no morir en el intento

Este artículo es de hace 3 años

Cuatro días después de que el periodista matancero Arnaldo Mirabal se preguntara en su blog Revolución si lo enjuiciarían por divulgar la verdad con respecto al caso de la ex presidenta del Gobierno Municipal en Matanzas, Marta Odalys Hernández Ávila, la primera de las medidas ha sido tomada: el joven, quien en más de una ocasión se ha definido como “Fidelista y revolucionario”, será expulsado de su centro de trabajo, el diario matancero Girón.

¿Motivos? Indagar sobre el por qué de la “reaparición” Marta Odalys Hernández Ávila “como Jefa de Cuadro en la Empresa Municipal de Mantenimiento y Servicio a la Educación, EPASE, que al decir de un funcionario del gobierno en el territorio que prefirió mantenerse en el anonimato, es de las empresas donde más se roba en la provincia”.

Si los hechos por los cuales fue juzgada Marta Odalys Ávila hubiesen sucedido en la década del 80, durante los años conocidos como “la lucha contra los macetas”, tal vez la joven cuadro no hubiese resurgido como Ave Fénix al frente de la EPASE. Muy probablemente respirara y viviera dentro de cuatro paredes grises, tal y como viven ahora muchos de los que “cayeron” en esa época; o quizás viviera en las sombras, como lo hacen hoy Juan Carlos Robinson, Carlos Lage, Carlos Valenciaga, Otto Rivero Torres, y muchos otros dirigentes defenestrados por iguales o similares motivos.

Tal vez Arnaldo, por denunciar y descubrir el entuerto, hubiese sido hasta felicitado por el MININT, y como joven “fidelista y revolucionario”, hubiese sido premiado con un puesto de confianza, jerárquico, dentro del heraldo matancero. Pero otros tiempos corren y pueden dar fe de ello varios periodistas cubanos. Unos son expulsados por publicar en su blog las palabras “calientes” pronunciadas por la subdirectora del diario Granma; otros piden la baja antes de que los boten por haber viajado a Alemania. Y otros no pueden ir a México por haber viajado a Perú,... y a Alemania.

Lo incómodo del caso del periodista matancero Arnaldo Mirabal, es haber querido ser honesto, o como dijera en su blog: (...) creer firmemente “que los medios de prensa deben jugar un papel más activo en ese flagelo que hoy agobia y perturba a nuestra economía, y desmoviliza a tantos revolucionarios honestos”.

Arnaldo lleva más de un año indagando, y presionando por una respuesta oficial sobre el caso de “Marta Odalys”.

Como respuesta – dice – acaba de comprobar que “en torno a los corruptos se está tejiendo en Matanzas una maraña tenebrosa que los hace intocables una vez descubiertos sus desmanes (...)”.

Ella – dice Arnaldo - no es culpable de nada, sino el periodista que ose indagar sobre el asunto”.

Pero, ¿qué sucedió con Marta Odalys Hernández Ávila?

Poco saben los matanceros, pero la investigación de Arnaldo, y las fuentes de este redactor, aseguran que la ex presidenta del Gobierno en el municipio, durante el tiempo en que ejerció el cargo, robó "a manos llenas". 

Varias veces fue advertida Marta Odalys sobre su proceder corrupto; incluso por personas bajo “su mando”. Sin embargo, a pesar de las advertencias y las denuncias no dejó de hacer lo que había venido haciendo: vendiendo subsidios, “construyendo casas y reparando otras “en no sé qué cambalaches con Noel, el ex director de Vivienda”; hechos mediante los cuales benefició no solo a su hija, sino también a su amante “Papito”, quien desde que ella comenzó a dirigir en el Poder Popular Municipal pudo hacerse de una casa – un nido de amor para ambos – en una zona de la costa norte de la provincia. Pero no les bastó esa y se “hicieron” de un terreno en Peñas Altas para estar a la altura de otros dirigentes del territorio, aunque ella siguió conservando en papeles un apartamento en el Naranjal; "inmueble que no le quitaron cuando fue defenestrada”.

Quizás la gota que colmó la copa pudo haber sido la renuncia de la abogada de Vivienda, “Mónica”, quien en no pocas ocasiones advirtió tanto a Noel como a Marta Odalys, acerca de lo que estaban haciendo.

“Yo tengo un niño chiquito; yo no voy a pagar por estos dos,” dijo la joven meses antes de que explotara la bomba.

A los matanceros solo se le dijo que “Marta Odalys Hernández Ávila había sido removida de su puesto” y que “próximamente se le informaría de manera oportuna a nuestro pueblo todos los pormenores sobre este caso”. Solo que no hubo más información al respecto.

Sin embargo, la mujer, a pesar de todo lo que robó y desvió, reapareció.

“Hace pocos días supe por varios vecinos que la dirigente liberada asumía una nueva tarea como jefa de cuadro en la Empresa Municipal de Mantenimiento y Servicio a la Educación (EPASE). Así como sucedió con el cese de sus actividades como dirigente, su nueva responsabilidad se ha regado como pólvora y a pocos deja indiferente…aunque otros prefieren hacer mutis y desentenderse del asunto (los mismos que la colocaron en el nuevo cargo y silencian sus errores, me pregunto)”, escribió Arnaldo en su blog.

Entonces el periodista se cuestionó cómo una mujer corrupta, ladrona, confesa y culpable... declarada, podía reaparecer como “Jefa de Cuadros”. Nadie le dio una respuesta a Arnaldo. Por el contrario, lo acusaron de “tenerla cogida con ella;” le dijeron que Marta Odalys podía acusarlo por difamación. Horas después, Arnaldo Mirabal borró su post. Horas más tarde, “fue llamado a contar.” Días después, será expulsado deshonrosamente del periódico Girón.

“A estas alturas me importa un comino lo que piensen de mí; algunos creerán que todo se trata de necesidad de protagonismo, otros, de ansías de victimización, y habrá hasta quienes piensen que estoy luchando el viaje… Por suerte hay personas que me conocen bien y entienden de qué va todo. Ahora que saco cuenta, a lo largo de los años han cambiado poco mis argumentos y forma de pensar".

“Me angustia sí, que muchas veces me exijan pruebas y contraste de fuentes sobre la corrupción cuando hay muchos deseosos de ocultarlas, y escasos, casi ningún, entusiasmado en desenmascarar el flagelo".

“Sigo creyendo en una Cuba mejor, pero incluso si me doy cuenta que todo lo que he defendido es un espejismo, seguiré aferrado a mi espejismo, gustoso y militante", escribió el periodista matancero.

Este artículo es de hace 3 años

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