Víctor Mesa Foto © Juventud Rebelde

La Dirección Nacional de Béisbol da rodeos para no decir por qué sancionó a Víctor Mesa

Este artículo es de hace 2 años

En una nota publicada este martes, la Dirección Nacional de Béisbol (DNB) cedió a las críticas y decidió hablar del tema de la sanción que se le impuso en estos días a Víctor Mesa, el mánager de Industriales.

El domingo pasado, los medios cubanos se hicieron eco de una medida disciplinaria que la DNB tomó con Víctor Mesa, sin emitir más que una circular interna ni explicar el motivo de la sanción.

Los aficionados y varios medios de comunicación, incluido el mismísimo periódico Granma, emplazaron a la entidad para que aclarara lo sucedido. Lo más que se logró fue que el director Nacional de Béisbol, Yosvani Aragón, le asegurara al periódico que la institución que encabeza no acostumbra a dar detalles sobre sus decisiones.

Sin embargo, la DNB terminó por dar detalles. En la nota publicada hoy, se aclara que la sanción se debió a una indisciplina que cometió Víctor Mesa en el hotel Bella Habana de la cadena Islazul. A continuación, se dice:

“El incidente, en el que se vio involucrado Mesa Martínez y uno de los encargados de seguridad de la instalación, se produjo en la noche del pasado jueves, tras concluir el primer partido de la subserie que Industriales jugó ante Pinar del Río en el estadio Latinoamericano”.

Añade la nota que el INDER, el Ministerio de Turismo y la cadena Islazul analizaron lo sucedido detalladamente, y que la DNB decidió suspender a Víctor Mesa durante la siguiente subserie, es decir, los tres partidos programados para esta semana en el Mártires de Barbados entre Industriales y Granma.

En su artículo, el Granma se lamentaba de los efectos negativos que suelen traer el secretismo y la falta de transparencia de la DNB, que entre otras cosas, desatan toda clase de rumores en torno a las decisiones que esta suele tomar.

En respuesta, la nota de la DNB declara que “como norma no ofrece detalles de los eventos por los cuales son sancionados sus atletas, entrenadores, federativos y directivos, con el fin de proteger la integridad moral de los implicados y no afectar la dinámica interna de un equipo o colectivo de trabajo”.

Quizás la posición protectora de la DNB tenga un trasfondo de buena intención. Sin embargo, negarle a la prensa, a los especialistas y a los aficionados detalles sobre sus decisiones les da a estas una carácter unilateral e incuestionable.

Cualquier opinión que puedan aportar otros al respecto queda de plano descartada. Millones de opiniones inevitablemente útiles se silencian a cambio de la opinión de unos pocos.

Los errores que cometa la DNB en sus decisiones, que los puede cometer, y que de hecho lo ha cometido, no trascienden gracias a su norma de no dar detalles.

De entrada, no se sabe si estas son justas o injustas.

Jugadores, técnicos, federativos y directivos quedan a merced de las decisiones de la DNB, sin defensa ni réplica posible, puesto que oficialmente los detalles se desconocen.

La DNB debería comprender que la integridad de los jugadores y técnicos que está tratando de proteger queda en una posición sumamente desventajosa, además de que la falta de detalles de lo ocurrido en este caso de Víctor Mesa, solo sirve para que se desate una nueva ola de rumores.

¿Qué pasó entre Víctor y el trabajador de Bella Habana? ¿Cuál fue el origen del incidente? ¿Cuál de los dos tenía razón? ¿Se fue justo con la sanción recibida por el mánager azul? ¿Si Víctor, figura pública y amparada por su prestigio, recibió una sanción de tres días, qué medida habrán tomado con un anónimo trabajador de Bella Habana? ¿Cuántas medidas tomará a diario la DNB sin que nadie se entere, cuáles serán justas y cuáles no? ¿En cuánto afectarán estas medidas el desarrollo de nuestra Serie Nacional y de nuestro béisbol? ¿Cuánto afectará la confianza de peloteros, técnicos y aficionados en una entidad que no explica sus decisiones?

La DNB justifica tranquilamente su falta de transparencia con el argumento de que analizó “detalladamente” lo ocurrido. La DNB debería entender que para que algo se analice “detalladamente” no basta con que lo haga ella sola. Su papel es aclarar y no esconder, incluir y no excluir. Si quisiéramos una organización secreta, la DNB sería la principal candidata. Sin embargo, probablemente nadie quiera eso y los rumores, que hasta al Granma le incomodaron, son la prueba.

Este artículo es de hace 2 años

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