Negocio privado en Pinar del Río. Foto © Ariel Torres Amador/ Guerrillero

La prensa oficialista promociona el cuentapropismo pese a que las licencias están paralizadas

Este artículo es de hace 2 años

A pesar de que en agosto de 2017 el gobierno cubano paralizó la entrega de nuevas licencias para administrar restaurantes y casas de renta turística, entre otras actividades, la prensa oficialista continúa promocionando las bondades del negocio privado.

El periódico Guerrillero, de Pinar del Río, ha publicado un extenso reportaje en el que alerta de las irregularidades que se están presentando con esta nueva modalidad de trabajo.

En la provincia ha aumentado la cifra de cuentapropistas, de 21 327 que había al finalizar 2015 la cifra subió a 28 715 en 2017, pese a las restricciones para otorgar permisos de trabajo en 32 categorías.

Los contratados en este sector reciben mejores salarios, y también disfrutan de una libertad que no tienen en el empleo estatal. “Aquí no hay trabajo voluntario, ni sindicato, ni reuniones por gusto; vienes, haces lo tuyo, coges tu dinero y pa’ casita”, reveló un entrevistado.

Aunque también hay desventajas. Según Guerrillero, estos trabajadores no cuentan con vacaciones planificadas, la jornada laboral dura 16 horas, sin recesos, y si se enferman corren el riesgo de perder el empleo. A menudo laboran sin un contrato de trabajo que regule sus deberes y derechos. Pero mientras cobren, aceptan todo tipo de injusticias.

Por otra parte, aunque la Ley 116 del Código de Trabajo deja bien claro que las jornadas laborales no deben superar más de ocho horas, los propietarios suelen contratar menos fuerza de trabajo de la necesaria, y sobrecargan a sus trabajadores.

La prensa oficialista insiste en que los empleados del sector privado deben sindicalizarse (aunque no es una obligación) para protegerse de los abusos y arbitrariedades.

Toniesky Suárez Otero, director municipal de Trabajo en Viñales, reveló que luego de varias verificaciones, la cifra de trabajadores registrados en 2017 aumentó de 600 a 1 600 en siete meses, lo cual evidencia la intención de evadir el fisco, tanto del obrero que no trabaja sin licencia como del empleador, que declara menos fuerza contratada.

La otra cara de la moneda la ponen los propietarios, quienes se lamentan de no lograr estabilidad en la fuerza laboral.

“Aquí no le puede pasar a usted como en una tienda que va a comprar y la dependienta fue a almorzar, hay cambio de turno o cuadre de caja: nosotros, mientras estamos abiertos y tenemos clientes, la prioridad es atenderlos. (…) Almorzar media hora más tarde nunca mató a nadie, menos si es gratis, abundante y bueno”, relató el dueño de una cafetería.

“Hay trabajadores que quieren venir aquí y seguir sin hacer nada, por eso el Estado es tan improductivo, porque la gente desperdicia la jornada, el tiempo y las posibilidades. En este caso es mi dinero y no voy a dejar que nadie lo malgaste, aunque siga todos los meses cambiando los empleados…”, concluyó.

 

Este artículo es de hace 2 años

Archivado en:

Comentarios

Playlist de videos en CiberCuba



¿Tienes algo que reportar? escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

 +34621383985