La Edad de Oro Foto © Cortesía del autor

Memoria del exilio: El Martí que nos une contra el que nos separa

Santo Martí que andas por el suelo,

vilipendiada anda tu obra, como es útil tu pensamiento.

Práctico eres para todo menester.

Cuadras a todos. *

* Un muy lúcido escritor cubano te mentó bufanda.

Encajas en cualquier situación.

Te usan de ambos bandos.

En contra y a favor.

En una cosa, en la otra y en todo lo contrario, también. *

* Todos y cada uno se atribuyen tu más correcta interpretación.

Tus frases, o cabezona imagen - siempre enjuto, severo, circunspecto y señero - adornan murales, diplomas, actos públicos, barcos, bibliotecas, propaganda televisiva, discursos, teques, orientaciones, lineamientos, prescripciones facultativas, constituciones recetas de cocina, * bateos de solar, prefacios, prólogos, sketches, invitaciones de bodas, monólogos, exergos, bolerones, canciones protesta, tarjas, parques, círculos infantiles, monedas, billetes, contestadoras automáticas, cajitas de fiesta, pegatinas, pañuelos, camisetas, monederos, dibujos animados, caricaturas, textos dramáticos, premios, condecoraciones, historietas, pancartas, memorándums, memes, chistes - donde el personaje principal nacional, para colmo, se llama Pepito - y salen hasta en la sopa.

* De cobrar derechos de autor, estarías forrado en plata. Pagarías, tú solo, la deuda externa. Y la de Haití, también. Una vez, encontré, en una cafetería, la frase MI TRABAJO ES USTED, atribuida, por supuesto, a tu firma.

Y sentencian.  

Dictaminan.

Inician y zanjan todo tipo de contienda.

Le ponen la tapa al pomo.

Son el sanseacabó.

“Lo dijo Martí” y la actividad terminó.

Vas a misa.

Eres el cierre, con broche de “erudición” y al carajo, todos y todo, que se acabó la discusión.

El cuño de la Oficoda con la firma del dirigente.

El patria o muerte, carente de tu libertad y vida.

Has devenido en una marca registrada, una patente de corso.

Todos y cada uno de nosotros, cree entenderte, poseerte y ser el más fiel exponente de tu legado. *

* ¡Agarre su Martí aquí! O, a la manera de Amparo Grisales, en un festival de cine: ¡Venga a coger su Martincito! Incluso, te le llegaste a aparecer en la cama del moribundo Yusuam Palacios y lo has hecho, alzarse en pie, caminar Prado, arriba abajo y decir que es tu reencarnación folclórica, en forma de güije, o claria parlante.

Pepe, eres como el talento; todo el mundo cree tenerte y ser digno hijo de tu sapiencia. *

* Irónicamente, tu único hijo reconocido, el Ismaelillo, resultó un ser vil, cobarde, desalmado, despreciable y abominable. ¿Estás seguro que lo engendraste, o lo cagaste? En cambio, a la dulce María, la situaste a la sombra. No, de cara al sol. ¡Eso no se hace!

Según tus más furibundos recalcitrantes, si alguien, en algo, no te quiere, no ama a la patria, ni a la madre, ni a los vecinos, ni a los perritos indefensos, ni a los gays, ni a los pajaritos de verdad, ni a las lagartijitas, ni a las florecitas, en fin, quien no muerde el cordobán contigo, no merece la vida. *

* Curiosamente, se expresan así, por lo regular, los que menos han estudiado tus acciones y pensamientos.

Si no te defienden, ciegamente - aunque te hayan leído poco, o casi nada - y no repiten lo que leen en los carteles, en las pancartas, o hacen vociferar en lemas, cual aguerrido catecismo, durante todos los matutinos de tu niñez - es decir, de lunes a viernes, tú eres lo primero que te disparan por la mañana - no mereces ser cubano y por tanto, haz de sufrir el escarnio del resto de tus semejantes, e irte a vivir a otra parte, quizás como una cucaracha *.

* Personaje protagónico del cuento infantil nacional.

Actuando, así, lo más ANTI - martianamente posible. Pues es contrario a tu apotegma CON TODOS y PARA EL BIEN DE TODOS.

Cada comenzar del día, hasta terminada la adolescencia, colocan, a todos los estudiantes, aún, en atención, con un saludo pseudo militar, cesáreo, medio fascistoide, frente a uno de los bustos tuyos - indiscriminadamente repartidos-distribuidos-reproducidos-diseminados, por toda la geografía nacional - a gritarte, a todo pulmón, y en plena cara, con lechada blanquecina, por lo habitual - use uno pequeñito, para machacar el ajo, en mi casa, de color negro - que quieren ser como otro. Bastante disparatado, ¿no? Otro que, ni siquiera, nació en esta tierra. Otro que propagó la filosofía y practicó el odio, en lugar de tu bondad suprema. Otro que mató-fusiló-descuarinjingó a sus semejantes y que, ni siquiera, te llega a la chancleta, humana e intelectualmente pensando. *

* Aunque venda más camisetas y sea más extenso su aburrido merchandise.

¿No sería más lógico, común y apropiado que los niños cubanos desearan ser como el héroe nacional?

Somos un pueblo tan propenso al fanatismo y a la creencia ciega, querido Apóstol, que, de no haber existido, te habríamos creado. *

* A veces, he llegado a creer que eres una ficción urdida para manipularnos.

Deberías ser - en cambio, no lo eres y lo que se han preocupado, oficialmente, es por tergiversarte - ASIGNATURA INELUDIBLE, desde la primaria hasta la universidad. Ad infinitum. Y más allá, también.

Es mucho más imprescindible, el verdadero estudio de tu vida y obra, que la matemática, la química, o la física, a las cuales hoy puede accederse, a través de la más barata y sata calculadora. O, sencilla y llanamente, googlearse. * por Internet.

Por no hablar de las marchas forzadas a ninguna parte, las concentraciones, los “trabajos voluntarios”, los congresillos técnicos, las largas reuniones para debatir, empero no solucionar, prácticamente, nada. O las horas de cacareo, insufrible, de cientos de aburridas mesas redondas, vomitando mierda y mentiras, dizque en tu nombre.

* ¿De qué me sirvió estudiar ecuaciones que no uso y que, si necesito saberlas, puedo acudir a resolverlas on line? La educación en el mundo se ha modernizado mucho, en aparatos, pero, en conceptos, sigue siendo retrógrada, absurda, arcaica, selectiva, carente y segregacionista. En Cuba, además, es excluyente, inexacta y partidaria.

Ahora resulta que hay quienes se enojan, como si en eso les fuera la vida, por el acto “vandálico” de un “grupo clandestino” - del que, solamente hemos visto a un encapuchado, en las redes - de verter pintura roja - bien pudo haber sido excrementos, o sangre de cerdo - sobre unos, tres o cuatro, de tus bustos de yeso, sagrado, primo assolutísimo, ídolo nacional. *

* Con la misma pintura derramada, salen cientos de carteles pintados por doquier diciendo ABAJO FIDEL, RAUL, los Castro, Díaz Canel, los militares, los ministros corruptos y la madre de los tomates, es decir, la singá-revolución.

Ingenua acción - por más que llame la atención - que, solo consigue afear un entorno ya, de por sí, bastante sucio, desbordado de basura, despintado y maloliente. *

* Es como quejarse de que alguien se suene la nariz en un entierro.

Porque, pensando como los locos, ¿cambia algo en la vida de alguien ese apóstata hecho? *

* Que es insignificante frente al dictatorial oprobio vernáculo sexagenario que nos castra desde 1959.

Más allá de tener corriendo a toda la seguridad del estado que, por otro lado, bien pudo haber armado el incidente. Para bajarse, luego, con una medida mordaza y/o generar, sobre todo a nivel de cuadra, agente y conciencia, mítines de repudio que entretengan al pueblo de pensar en los verdaderos problemas que afectan la existencia patria. *

* Ya surgió una versión de que el MININT los había detenido y de que confesaron ser pagados por la mafia de Miami, por dios. Una y otra vez, el exacto guion. ¿Hasta cuándo?

Pues, resulta, hiper martianos, que con Martí no se come. *

* Incluso eres el héroe que decora el billete de menor valor en el dinero cubano. Fuiste peseta, medio y quilo. ¡Mira cómo se te respeta! Todo el mundo te puede usar y vales, ya casi, lo que un centavo.

Uno NO se puede disparar solo un par de versos sencillos tuyos para desayunar.

El estómago pide más. Fibras, carbohidratos, proteínas, potaje. Jama, no ideas.

Con la barriga vacía no se piensa. O solo se busca comida.

E ingerir papel es solo agradable para los chivos. *

* Así como, declamar sinrazón - y representar mal su papel - es proceder típico de chivatos

¿Por qué no se preocupan mejor por los seres humanos, a los cuales se les vierte, a diario, indolencia, escasez, control, hambre, medidas, censura, o represiones de todo tipo?

Repudiable es todo aquel que use tu pensar solo en beneficio personal.

Ya sea atribuyéndote la autoría intelectual de un desastre que, colocándote una cartera en una de tus múltiples esculturas, haciéndote lucir como una representación Martí-Ana. O sumándote a la letra del reggaetón más vulgar. *

* Que es cada vez más parecida a la Letra del Año.

¿Existe tu figura en el Museo de Cera de Bayamo? ¡Díganme que no, por favor, por lo que más quieran! *

* ¿No es eso peor?

En una de las secuencias de la afamada película de Fernando Pérez MARTÍ, EL OJO DEL CANARIO, en medio de una revuelta callejera, puede imaginársete siendo detenido, frente a tu madre, por un agresivo, malo, requetemalo, voluntario español que te exige que grites ¡Viva España!, mientras, tú, valiente, te muerdes la lengua y callas, callas y callas, casi al borde de provocar, con tu abstinencia, tu temprana muerte.

Más allá de lo lograda que es la escena, artísticamente - Broselianda Hernández deviene inolvidable en la interpretación de tu viejita amada, la mamma nazionale, Doña Leonor Pérez - si la propuesta era insuflar sentimientos patrióticos, su resultado es, acorde a mi credo, contradictorio e incongruente.

Porque, siendo sensato, José Julián, allí solo estaban tu mami y esos abyectos a Cuba. No te habría visto nadie. ¿De qué vale esa “hombría”obtusa patriotera? Es lerdo chovinismo contra lógico raciocinio. ¿No es más cauto gritar Viva España y seguir camino a conspirar, más tarde, en otra parte, o más seguro, en tu casa?

¿Si te hubiesen matado, no habríamos perdido más?

¡Hay que ser razonable! Pepito Grillo.

Patriotismo no es sinsentido, ni terquedad. *

* Yo, Leonor, te muelo a golpes, allí mismo. Por imbécil. E ibas a gritar Viva la madre que te parió. En definitiva, ¿no es España la madre patria?

Pero, no se trata de pelear.

Eso es lo que quieren los que te usan, saquean, vapulean y abusan.

En medio de toda esta polémica y a escasos días de celebrar tu cumpleaños sepetecientos, recibo - pues soy orgulloso mecenas de ese hermosísimo proyecto - la edición facsimilar de LA EDAD DE ORO, editada por Luis Enrique Valdés Duarte y Carlos Martín Aires.

Y en su cumpleaños ciento treinta.

¡Qué mayor regalo de reyes!

Gracias a ellos, a todo el que aportó y a Cuban Heritage Collection, en la Universidad de Miami, por ceder los números de la edición príncipe.

¡Me basta con esa señal para concluir con este chancleteo entusiástico en la contienda!

El Martí que atesoro, no es el que nos enfrenta, empero, el que nos hermana.

¡Tírenme, a la hoguera, ahora, los que no lo toleren, ni respetan opinión contraria! *

* Recuerden que, como Cremata, el cremarme, para nada, me espanta. ¡Me tiro entero pá la caliente!

Pienso así y no me arrepiento.

Saldada queda esta cuenta.

Y, con lo dicho: Amén.

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Artículo de opinión: Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de CiberCuba.

Juan Carlos Cremata Malberti

Director de cine y guionista cubano. Se graduó en 1986 de Teatrología y Dramaturgia, en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana, posteriormente cursó estudios en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños graduándose en 1990.

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Juan Carlos Cremata Malberti

Director de cine y guionista cubano. Se graduó en 1986 de Teatrología y Dramaturgia, en el Instituto Superior de Arte (ISA) de La Habana, posteriormente cursó estudios en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños graduándose en 1990.