Arian Aladro, profesor universitario cubano en Ecuador Foto © CiberCuba

Profesor cubano en Ecuador: “El acceso a la tecnología marca la diferencia para muchos atletas en confinamiento"

Por Gretchen Sánchez:

Ecuador es el país latinoamericano que más visibilizó en las redes sociales el horror de la pandemia de coronavirus, con duras imágenes de cadáveres abandonados en las calles. Las estadísticas oficiales reportan más de 11 mil casos diagnosticados y 560 muertes, pero los datos podrían ser el doble según el Ministerio de Salud Pública.

En Quito, capital ecuatoriana, reside Arian Aladro, exatleta cubano de piragüismo, Doctor en Ciencias de la Salud y del Deporte por la Universidad de Zaragoza, España; y autor del libro Tecnología digital para la salud y la actividad física.

Arian es profesor en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Concedió una entrevista a CiberCuba, en que muestra su perspectiva sobre diferentes aspectos de la tecnología en la salud física y el deporte durante el confinamiento en tiempos de coronavirus.

Exatleta, entrenador, profesor universitario, científico… ¿Cómo retener en casa a un hombre como tú, tan activo física e intelectualmente?

No había pensado en esta perspectiva del tema (bromea). La estancia en casa es obligatoria en Ecuador, pero la motivación hace que las personas lleven mejor el confinamiento y la familia tiene un papel esencial en este sentido.

Creo que se pueden utilizar técnicas creativas, innovadoras para retener a las personas en casa. Este es un buen momento para conocerse un poco más. En algunas parejas consolidará la unión y en otras quizás no.

La conducta de las personas antes de la cuarentena también es importante. Adaptar actividades habituales, por ejemplo, leer, hacer ejercicios, estudiar, escribir, u otras cosas que hacían antes del confinamiento e incorporarlas a sus rutinas en casa, es favorable.

Las imágenes de cadáveres en las calles de Guayaquil fueron estremecedoras. ¿Por qué ha sido tan dura la crisis en esa región de Ecuador?

El decreto de confinamiento se aplicó a partir del 17 de marzo en Ecuador. En Guayaquil se identificó la primera paciente de coronavirus, era una señora que provenía de Madrid, donde hay una importante comunidad de ecuatorianos.

Los niveles de contagio crecieron rápidamente y se puede decir que la situación actual es crítica.

Existen dos denominadores comunes que afectaron a casi todos los países que están con esta crisis. Uno de ellos fue el escepticismo por parte de los gobiernos y de la población. Las personas no creían en el impacto que esto podía producir y no se tomaron medidas a tiempo.

El otro elemento es que ningún país estaba preparado para afrontar este tipo de epidemia con contagios tan rápidos y un nivel de letalidad bastante alto en comparación con otros virus.

Por otra parte, hubo una mala organización del gobierno en cuanto a la gestión de la crisis. No se pudo disponer de recursos sanitarios de manera rápida, ni evacuar a las personas que fallecían.

Este es un país con recursos de sanidad escasos si lo comparamos con el Primer Mundo y eso elevó la situación de contagios, enfermos y muertes en Guayaquil.

¿Crees que la cuarentena prolongada, puede tener un efecto físico en las personas? ¿Cómo lo ves particularmente en los niños?

Aún no se han realizado estudios importantes para ver el efecto que tiene el confinamiento en la salud física de las personas. Sin embargo, se conoce que la reducción de los niveles de actividad puede influir en el desarrollo de enfermedades metabólicas o cardiovasculares.

En esta situación de confinamiento en que se reduce la movilidad, las personas están en mayor riesgo, pero para que se desarrollen este tipo de enfermedades se requiere de tiempo porque son cambios que ocurren a largo plazo.

El confinamiento en lo que sí puede tener efecto a corto plazo es en el incremento del Índice de Masa Corporal (aumento del peso) que es un factor de riesgo asociado a determinadas enfermedades. En personas hipertensas o en diabéticos, este incremento puede ser perjudicial.

En cuanto a los niños, en aquellos que se desarrollan en un entorno favorable y con espacios para jugar, el efecto físico apenas será perceptible. Para que mantengan una buena capacidad cardiovascular y niveles de fuerza y resistencia adecuados es necesario que estén activos. Esto ayuda también a su salud psicológica.

¿Cómo podemos usar la tecnología para mantenernos saludables y activos en casa?

La tecnología puede ayudar mucho. La forma más básica es utilizando las aplicaciones para medir el movimiento. Existen relojes, pulsera y otros dispositivos que pueden por ejemplo medir la cantidad de pasos que damos en el día.

También se puede hacer utilizando aplicaciones a través del teléfono móvil que con sus sensores de unidades inerciales son capaces de contar los pasos, por ejemplo. Esta tecnología es de bajo coste, por lo general se puede acceder a ella.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las personas den alrededor de 10 mil pasos al día. Los dispositivos no solo pueden informar si lo cumples, también tienen alertas sobre la necesidad de mantenernos en movimiento.

Existen plataformas en la web que permiten a las personas involucrarse en programas de ejercicios físicos, casi tan real como los que puedes realizar en un gimnasio, con la desventaja de no tener supervisión directa de un instructor/entrenador, pero ayudan a que las personas se mantengan activas.

En el deporte profesional el acceso a las tecnologías marca la diferencia en muchas ocasiones. ¿Qué puede hacer un atleta de alto rendimiento confinado en casa sin tecnología?

En el deporte de élite la tecnología se usa en dos campos principales, para prevenir lesiones y para aumentar el rendimiento. Los deportistas que tengan mayores recursos y sean capaces de adquirir tecnología de punta, válida y precisa, tendrán ventajas sobre quienes no pueden hacerlo.

Por ejemplo, existen dispositivos con analizadores inerciales que además incorporan el rastreo de movimientos por GPS. Este dispositivo lo utilizan los árbitros de fútbol para monitorear el esfuerzo realizado durante un partido. Actualmente los jugadores los están usando en sus casas para evaluar los rangos de movimiento de segmentos articulares como la columna y la cadera, zonas con riesgo de lesión.

Estos dispositivos tienen un coste de 1500 a 2 mil euros y no todo el mundo puede acceder a ellos. Los ciclistas tienen, por ejemplo, los cicloergómetros (bicicletas estáticas). Este equipo les permite hacer desde casa un entrenamiento completo.

También hay plataformas capaces de desarrollar análisis de Big Data para hacer modelos predictivos de comportamientos y variables de salud particulares. Existen muchas de ellas que están en función del deporte de élite.

La tecnología marca la diferencia en aquellos deportistas que mantendrán buenos niveles de condición física frente a quienes no tienen acceso a este recurso. Sin embargo, el ser humano es creativo, los atletas conocen sus actividades y dentro de ellas las que producen mayores beneficios.

La innovación es un elemento importante para mantenerse activo en casa. Algunos crearán sus propios mecanismos al margen de la tecnología.

¿La posposición de los Juegos Olímpicos de Tokio supone el fin para muchas carreras de deportistas?

No lo creo, son cuatro años de preparación. Pienso que quienes estaban a punto de terminar sus carreras harán un esfuerzo más para continuar. Pocos abandonarán la competición, sobre todo porque es una causa externa, no es producto de una lesión o una razón propia.

Lo que sí es muy probable es que los modelos predictivos cambien bastante. El hecho de extender un año más la preparación deportiva implica cambios en los planes de entrenamiento, disponibilidad del atleta y otros factores. La predicción de los resultados en deportes individuales será la que más va a cambiar.

¿Qué consejos darías a la ciudadanía que en estos tiempos está confinada?

Creo que es muy importante mantener un hábito regular de práctica de actividades físicas, en las condiciones que puedan tener en sus casas. Se pueden hacer muchas cosas, por ejemplo, subir y bajar escaleras, pausas activas durante un anuncio en la televisión, o trabajo de jardín. Lo importante es pasar poco tiempo sentados.

Si antiguamente no hacían actividad física y ahora se han involucrado en un programa de alguna plataforma de las antes mencionadas, deben indagar sobre el instructor, su registro profesional para consultar si tiene la cualificación adecuada.

También deben tratar de mantener una rutina física que no sea mucho más intensa que la realizada antes del confinamiento. El incremento de la intensidad del ejercicio sin supervisión puede provocar lesiones e incluso, en raras ocasiones un accidente cerebrovascular o un infarto agudo de miocardio.

¿Qué es lo que más te preocupa de esta crisis de cara al futuro?

Me preocupa que las sociedades actuales logren recuperar el desarrollo y la estabilidad económica. Quisiera que se alcance ese equilibrio en el menor tiempo posible.

Llevas años fuera de Cuba, pero mantienes vínculos afectivos. ¿Cómo crees que se desarrollará esta crisis en la isla?

Sí, con vínculos afectivos en Cuba uno se siente preocupado por lo que pueda pasar. Sin embargo, pienso que hay un aparente control de los contagios y se está "cumpliendo" el confinamiento. No creo que haya un impacto significativo en la estructura del sistema de salud y en la atención a las personas.

Donde sin dudas habrá una repercusión importante es en el ámbito económico. Este tiempo sin turismo dejará un efecto en la economía de bolsillo de cada cubano. La preocupación más que por la salud la tengo por la parte económica.

¿Cuándo todo esto termine qué nueva meta espera?

Primero completar unos cursos de formación que han quedado pendientes por la crisis y continuar colaborando con las actividades que hago como profesor en la universidad. La meta es recuperar la normalidad.

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